Argentina y EU, con "visión distinta del mundo": Timerman

El canciller argentino rebajó la tensión existente con Washington por el tema de los fondos buitre en entrevista a Página 12, y dijo que la relación "es un tango que se baila de a dos".
Héctor Timerman, en Nueva York en un reciente encuentro sobre violencia y discriminación contra la comunidad LGTB
Héctor Timerman, en Nueva York en un reciente encuentro sobre violencia y discriminación contra la comunidad LGTB (EFE)

Buenos Aires

El canciller argentino, Héctor Timerman, restó hoy importancia a la tensión alcanzada en las últimas semanas en las relaciones con Estados Unidos por el litigio de Argentina con fondos especulativos, los llamados "fondos buitre".

Timmerman sostuvo este domingo que su país y Estados Unidos tienen "una visión distinta del mundo", en el marco del conflicto que Buenos Aires mantiene con fondos especulativos que lograron un fallo favorable en la justicia de Nueva York para que se les abone el 100% de bonos de deuda reestructurada.

"Simplemente tenemos una visión distinta del mundo porque ocupamos un lugar distinto en el mundo", afirmó el canciller en una entrevista con el diario Página 12.

La secretaria de Estado adjunta de EU para Latinoamérica, Roberta Jacobson, admitió el pasado viernes que la relación con Argentina pasa por un "periodo difícil", aunque precisó que el litigio entre el Gobierno argentino y los fondos de inversión no es un problema político bilateral, sino un asunto judicial.

El vínculo entre Buenos Aires y Washington se tensó en las últimas semanas con la convocatoria a la cancillería de la máxima autoridad diplomática estadunidense en Argentina, el encargado de negocios Kevin Sullivan, y la amenaza de sanciones por unas declaraciones que realizó sobre el tema de la deuda.

El gobierno de la presidenta Cristina Kirchner le expresó a Sullivan "el profundo malestar y el enérgico rechazo por las impropias declaraciones" con relación al default selectivo que sufre Argentina.

Sullivan es desde julio de 2013 la máxima autoridad de la representación diplomática en Buenos Aires, ya que el Senado en Washington no ha dado su aval al nombramiento de Noah Mamet, propuesto por el presidente Barack Obama.

El entredicho surgió luego de que el diplomático dijera al diario Clarin que "es importante que Argentina salga del default lo antes posible para poder retornar a la senda de crecimiento y atraer la inversión que necesita". El gobierno argentino se irritó con las declaraciones de Sullivan, a las que calificó como una injerencia.

"De repetirse este tipo de intromisiones en los asuntos internos de Argentina se adoptarán las más severas medidas estipuladas en la Convención de Viena" para los diplomáticos, se le advirtió a Sullivan.

Washington ha reiterado que Argentina debe acatar el fallo del juez federal de Nueva York, Thomas Griesa, a favor de pagar el 100% a fondos especulativos que reclaman al país 1,330 millones de dólares, y con ello resolver sus problemas con los mercados financieros.

Timerman sostuvo en la entrevista a Página 12 que "ningún país decide solo la relación con el otro, es un tango que se baila de a dos. A veces los intereses no son los mismos y hay que aprender a discutirlos y a resolverlos".

El canciller argentino dijo, por otro lado, que ambos países tienen "mucha cooperación en distintos ámbitos y en otros no tenemos tanta cooperación o tenemos una visión distinta".

Argentina pretende pagar el martes un vencimiento de 200 millones de dólares a sus acreedores que aceptaron la reestructuración de la deuda, a través de un mecanismo experimental aprobado por el Congreso que la justicia estadunidense considera ilegal.

Tras el bloqueo de 539 millones de dólares en junio por decisión de un juez de Nueva York, Buenos Aires depositará el lunes 200 millones de dólares en un fondo del Banco Nación creado especialmente con el fin de evitar un nuevo bloqueo en Estados Unidos y un segundo "default parcial", después del declarado el 30 de julio.

El juez neoyorquino Thomas Griesa mantiene el bloqueo con el objetivo de que Argentina cumpla su fallo, que obliga al país a pagar 1,330 millones de dólares a fondos especulativos que le ganaron un juicio.

A horas del nuevo vencimiento -que tiene un mes de gracia-, se desconoce si los acreedores van a aceptar la propuesta convertida en ley hace tres semanas por el Congreso en Buenos Aires modificando la sede de pago a los bonistas.

Se ignora si cobrarán en Argentina, pedirán cobrar en París o si exigirán que se les pague en otra plaza financiera, como contempla la presidenta del gobierno centro-izquierdista, Cristina Kirchner.

El viernes, el juez Griesa autorizó el próximo pago de intereses de bonos reestructurados de la deuda argentina que debe efectuar Citibank el 30 de septiembre, y que también estaba bloqueado en el marco del litigio con los fondos especulativos.

Reclamos por el mundo

La presidenta Kirchner volvió a reivindicar su postura en esta pelea el miércoles en la Asamblea General de la ONU, donde denunció el "hostigamiento" de los denominados 'fondos buitres' en el litigio sobre la deuda y acusó al sistema judicial estadounidense de "complicidad".

Kirchner reiteró la voluntad de su país de honrar los pagos al vencimiento de la reestructuración aceptada en 2005 y 2010 por el 93% de los acreedores de Argentina, con una quita del 70% más intereses.

En búsqueda de respaldo internacional, Kirchner fue el sábado al Vaticano, donde dijo haber recibido el apoyo del Papa Francisco en la dura pelea contra los fondos.

El proceso de desendeudamiento tambalea desde que la justicia estadounidense ordenó a Buenos Aires pagar a fondos especulativos que ganaron un litigio el 100% del valor inicial de los bonos comprados en default a muy bajo precio.

El gobierno argentino defiende que hasta ahora devolvió 190 mil millones de dólares (con intereses) a sus acreedores desde 2003, pese a que había declarado la moratoria sobre cerca de cien mil millones de dólares en 2001, además de arreglar sus deudas con el Banco Mundial, el FMI y el Club de Paris.

Sin vislumbrar cambios

Si Argentina abonara los 1,330 millones de dólares determinados por Griesa a los fondos especulativos, por contrato debería igualar la oferta a los demás acreedores, un extremo imposible de cumplir financieramente para el país, azotado por una fuerte escasez de divisas. Esta cláusula de igualación incluida en el contrato vence en enero de 2015.

Aunque hay un mes de gracia a partir del martes para pagar el nuevo vencimiento de bonos de la deuda, dada la crisis económica en la nación sudamericana "la situación podría agravarse de no llegar a un acuerdo", dijo a la AFP Matías Carugati, economista jefe de la consultora Management & Fit.

El reloj avanza y la instrumentación de la ley de cambio de sede de pago no es fácil ni de rápida ejecución, dijo a la AFP el economista Guido Sandleris, decano de la Escuela de Negocios de la privada Universidad Torcuato Di Tella.

El juez Griesa dictaminó que Argentina no puede realizar pagos a bonistas tenedores de deuda reestructurada si no lo hace al mismo tiempo a los fondos litigantes.

Economía en tensión

En medio del problema de su deuda, Argentina padece una fuerte tensión cambiaria en un contexto de alta inflación -40% anual- y caída del consumo. Sandleris apuntó que se "ha generado una fuerte depreciación del peso en el mercado paralelo y un freno en la economía". La brecha entre el dólar oficial (8.46 pesos) y el paralelo (15.75) llegó al 86.1%.

Los analistas coinciden en que Argentina va a necesitar el próximo año financiamiento externo para salir de la asfixia actual. "El default ha impactado negativamente. El camino de normalización del acceso al crédito internacional se vio interrumpido", destacó Sandleris.

Carugati asegura por su parte que para "salir de la recesión, el financiamiento externo no va a llegar sin salir primero del default selectivo".