Argentina y Cuba respaldan al gobierno de Maduro

Mientras el gobierno argentino denuncia "desestabilización", La Habana habla de intento de "golpe de Estado" y en las calles de Caracas, donde desfilan columnas de estudiantes reina la tensión y ...
Agentes de la CICPC (Policía Científica) venezolana detienen a una estudiante durante la manifestación del miércoles en Caracas
Agentes de la CICPC (Policía Científica) venezolana detienen a una estudiante durante la manifestación del miércoles en Caracas (AFP)

Buenos Aires

El gobierno argentino respaldó hoy al gobierno de Venezuela y denunció un intento de desestabiliazión en ese país luego de los incidentes del miércoles con manifestaciones opositoras y estudiantiles que dejaron tres muertos y 66 heridos en Caracas, según un comunicado de la cancillería. Asimismo, Cuba condenó lo que calificó de intento de "golpe de Estado". "El gobierno argentino reitera su firme respaldo al gobierno institucional elegido por los ciudadanos (en Venezuela) y alerta sobre los evidentes intentos de desestabilización que enfrenta el orden institucional en el país hermano", reza el texto.

El gobierno de Cristina Kirchner llamó a reafirmar "como deber prioritario de las democracias de nuestra región una solidaridad activa y de defensa común frente al accionar de grupos autoritarios, las corporaciones y aquellos ligados a la especulación financiera y productiva que pretenden gobernar de hecho, imponer sus intereses sectoriales y suplantar gobiernos legítimos surgidos de la voluntad popular". El comunicado aboga por "una investigación que determine las responsabilidades" por las personas fallecidas en Caracas.

Mientras, Cuba condenó hoy los "intentos en desarrollo de un golpe de Estado" en Venezuela, y expresó su "pleno apoyo" al presidente Nicolás Maduro, en una declaración de su cancillería. "Cuba condena enérgicamente los intentos en desarrollo de golpe de Estado contra el gobierno constitucional de la República de Venezuela y los incidentes violentos que ocasionaron muertes, decenas de heridos y ataques a instituciones públicas", señaló la declaración leída en el noticiero de televisión.

El gobierno cubano también "expresa pleno apoyo a la revolución bolivariana y chavista, y convoca a la más amplia solidaridad internacional, con la convicción de que el pueblo venezolano sabrá defender sus irreversibles conquistas, el legado del presidente Hugo Chávez y el gobierno que eligió libre y soberanamente", añadió la cancillería. Venezuela es el principal aliado político y económico de Cuba en América Latina.

El miércoles, tres personas murieron en Caracas cuando miles de estudiantes marcharon contra la inseguridad, la inflación y la falta de productos básicos, en una nueva escalada de las movilizaciones universitarias que se registran hace diez días y que derivaron en choques con grupos que se identificaban como chavistas y con unidades antimotines.

Hoy, unidades antimotines mantenían bajo vigilancia puntos estratégicos de Caracas mientras pequeñas columnas de estudiantes opositores realizaban marchas. Al mediodía, en el sector central de Caracas un puñado de manifestantes oficialistas que respondió a la llamada a participar de una "marcha antifacista" convocada por ministros del gobierno, se desconcentró sin pena ni gloria. A la misma hora, periodistas de la AFP constataron que al menos una columna de dos centenares de estudiantes convergía por el Este rumbo a Plaza Altamira, habitual sitio de las protestas antichavistas.

Durante las protestas de ayer, además de balaceras aisladas y enfrentamientos a pedradas, grupos de manifestantes quemaron neumáticos, atacaron la sede del Ministerio Público en Caracas e incendiaron varios carros de los cuerpos policiales, tras lo cual fueron reprimidos por las fuerzas de seguridad con bombas lacrimógenas.

En un encendido discurso por radio y televisión tras los disturbios, Maduro denunció "un golpe de Estado en desarrollo", pero prometió que "la revolución bolivariana va a triunfar" y aseguró dio "instrucciones muy claras a los cuerpos de seguridad [...] quien salga a tratar de ejercer violencia sin permiso para movilizarse será detenido".

En la madrugada se conoció que una jueza había ordenado detener al líder opositor Leopoldo López, acusado de homicidio, lesiones graves y asociación para delinquir. López, líder del partido Voluntad Popular, es uno de los tres dirigentes que impulsan la táctica de ocupar las calles con protestas antigubernamentales bajo el lema "La salida". Los otros dos son el alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, y la diputada Maria Corina Machado, que goza de inmunidad parlamentaria.

López está "en su casa, con sus abogados. Está en Venezuela, se queda en Venezuela y va a dar la cara porque no tiene nada que temer, porque va a seguir protestando en la calle", anunció Carlos Vecchio, dirigente del mismo partido. Vecchio explicó que los fiscales y jueces han "confirmado extraoficialmente" la orden de captura y que los abogados acudieron a tribunales para conocer la medida judicial, pero no obtuvieron respuesta.

La fiscalía también emitió orden de captura contra el ex embajador venezolano en Colombia Fernando Gerbasiam y un ex jefe de Casa Militar durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez, Ivan Carratú Molina, acusándolos de vínculos con la violencia del miércoles. Varios voceros estudiantiles habían prometido a través de las redes sociales que se mantendrían en las calles.

"El llamado es a la lucha no violenta del pueblo de Venezuela. NO HAY MIEDO", escribió Gaby Arellano, líder estudiantil de la Universidad de Los Andes (ULA), que en los últimos días inició protestas en los estados Táchira, Zulia y Mérida (oeste), en cuya capital hubo una decena de estudiantes detenidos y cinco heridos de bala el martes.

El ex candidato presidencial venezolano Henrique Capriles volvió hoy a tomar distancia de los llamados de un ala de la oposición para exigir la salida anticipada del Gobierno del poder, al defender su opción por un "camino más largo" que evite situaciones que conduzcan a la violencia. "Nosotros elegimos el camino más largo, a algunos no les gusta, pero es el camino seguro", dijo Capriles hoy en una rueda de prensa donde repudió los incidentes registrados ayer.

El líder de la oposición venezolana salió al paso de quienes lo cuestionan por su supuesta actitud pasiva frente al Gobierno y señaló que "hay momentos donde debe primar la razón por encima de la emoción". "La violencia le interesa a este Gobierno para tapar la crisis (...) Nosotros hemos advertido, claramente, que la violencia solo le conviene a un lado", dijo. "Las bolas o la valentía no se miden por quien insulte más, hable más duro o tire mas piedras", agregó. Pidió además a sus seguidores que no pierdan el foco de los problemas que vive el país, como la elevada inflación o el desabastecimiento de bienes básicos.

"Esta lucha es una resistencia, pero esta resistencia no crece si nos planteamos salidas que no nos llevan a nada", manifestó. Al mismo tiempo, se hizo cargo de las supuestas diferentes posturas al interior de la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática, pero llamó a mantener la cohesión de la plataforma. "No hay ruptura en la Unidad, visiones distintas sí, eso es parte de la democracia", dijo.

Venezuela, con las mayores reservas petroleras del mundo, soporta una inflación anual de 56.3% y un índice de escasez que en enero alcanzó a uno de cada cuatro productos básicos, mientras que la violencia criminal deja entre 39 y 79 homicidios anuales cada cien mil habitantes, según se tomen estadísticas oficiales o de ONGs.

"No creo que los eventos de ayer se traduzcan en una pérdida de popularidad para Maduro (...). Es mucho más riesgoso para él sus malos movimientos en lo económico, pues empeorarán la calidad de vida de la población y eso sí podría afectar su popularidad", explicó a la AFP el analista político Luis Vicente León, presidente de la encuestadora Datanálisis.

Entretanto el canal colombiano de noticias NTN24, que otorgó gran cobertura a los incidentes, seguía hoy fuera de las parrillas de las dos redes de televisión por cable que lo distribuían en Venezuela. El Consejo Nacional de Telecomunicaciones, un órgano gubernamental regulador de empresas audiovisuales, había amenazado con sanciones para aquellos medios que hagan "promoción de la violencia". Interrogados por la AFP, el Ministerio de Información y la Comisión Nacional de Telecomunicaciones dijeron que carecían de información sobre ese tema.