Arabia Saudita, Emiratos y Bareín retiran embajadas en Catar

En un comunicado conjunto, estos tres países subrayaron que Catar ha incumplido "los principios de no intervención en los asuntos internos de cada país, ya sea directa o indirectamente".

Riad

Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Baréin anunciaron hoy que retiran a sus embajadores en Catar, en medio de un aumento de la tensión entre las monarquías del Golfo por las supuestas injerencias cataríes en sus asuntos internos.

En un comunicado conjunto, difundido por la agencia oficial saudí Spa, estos tres países subrayaron que Catar ha incumplido "los principios de no intervención en los asuntos internos de cada país, ya sea directa o indirectamente".

Denunciaron, asimismo, que tampoco ha respondido a las demandas de "no respaldar a grupos u organizaciones que amenacen la estabilidad y seguridad" de los Estados del Golfo, en alusión a los Hermanos Musulmanes.

Esta amenaza se ha producido mediante acciones de seguridad e intentos de influir en asuntos políticos, según la nota sobre la retirada de los embajadores, una medida sin precedentes entre los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).

También acusaron a Catar de apoyar a "medios de comunicación hostiles", en clara referencia a la televisión catarí Al Yazira, cuyas informaciones tienden a respaldar a la cofradía.

Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Baréin señalaron que Catar ha incumplido, además, un acuerdo de seguridad firmado por los países del CCG en noviembre pasado.

Dicho acuerdo estipula, entre otros, la colaboración en la lucha contra el terrorismo, el crimen organizado o la extradición de presos.

Según el comunicado, Catar no adoptó las medidas necesarias para cumplir con el acuerdo, por lo que ellos se vieron obligados a "unirse para preservar la seguridad de sus países y la estabilidad".

Hace dos días, un tribunal emiratí condenó a un ciudadano catarí a siete años de prisión por colaborar y participar en "una organización secreta e ilegal", los Hermanos Musulmanes.

Emiratos está procesando a numerosos supuestos miembros de la Hermandad. En julio pasado, 69 de ellos fueron condenados a penas de hasta quince años de prisión por intentar tomar el poder y poner en peligro la seguridad nacional del país.

Durante una serie de sermones en febrero, el conocido jeque egipcio-catarí Yusef Qardawy criticó que Emiratos se opone a cualquier gobierno islamista, encarcela a sus simpatizantes y mantiene una política "enemiga al islam".

Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, junto a Kuwait, han sido el principal respaldo -político y financiero- de las autoridades que asumieron el poder en Egipto tras la destitución militar del islamista Mohamed Mursi.

Por el contrario, el régimen catarí mantuvo estrechos lazos con Egipto durante el mandato de Mursi (de la cofradía) lo que ha fomentado un enfriamiento de las relaciones entre estos países del CCG.