Arabia Saudí anuncia un alto el fuego en Yemen

El anuncio del cese al fuego, que iniciará el martes, tuvo lugar en París, en presencia del secretario de Estado de EU, John Kerry, apenas horas después de que la coalición árabe bombardeara Sada, ...
Un seguidor de los rebeldes chiitas alza su arma durante una manifestación contra los bombardeos liderados por Arabia Saudí, en Saná
Un seguidor de los rebeldes chiitas alza su arma durante una manifestación contra los bombardeos liderados por Arabia Saudí, en Saná (AFP)

Saná, Riad

Arabia Saudí anunció hoy un alto el fuego de cinco días a partir del martes en Yemen, horas después de haber bombardeado el principal feudo de los rebeldes hutíes después que atacaran su frontera.

"Hemos decidido que el alto el fuego empezará el martes 12 de mayo a las 23:00 locales (18:00 hora GMT) y durará cinco días, renovables si es respetado", declaró el ministro de Relaciones Exteriores saudí, Adel al Jubeir, en una rueda de prensa conjunta en París con el secretario de Estado norteamericano John Kerry.

Riad dirige una coalición árabe que en las últimas seis semanas ha bombardeado las posiciones hutíes para impedir que esa rebelión, apoyada por Irán, se apodere de Yemen, y mantiene un bloqueo terrestre, marítimo y aéreo sobre ese país.

En Irán, rival chiita del reino sunita saudí, miles de personas se manifestaron hoy en varias ciudades para denunciar los ataques de la coalición árabe. Además de los eslóganes habituales "Muerte a América" y "Muerte a Israel", las pancartas también rezaban "Muerte a la familia Al Saud", dinastía dirigente del reino saudí.

Tras nuevas acusaciones saudíes y estadunidenses sobre su papel "negativo" en Yemen, Teherán reafirmó que no apoya militarmente a los rebeldes hutíes. Desde mediados de marzo, más de 1,400 personas murieron en este conflicto y la campaña de bombardeos de la coalición no consiguió que los chiitas retrocedieran, aunque si redujo sus medios militares.

Para las oenegés y Naciones Unidas, la situación humanitaria en el país es "catastrófica". Un portavoz de Unicef advirtió hoy que si continúan las restricciones a las importaciones de alimentos y combustible, esto "dejará más muertos en los próximos meses que las balas y las bombas". Amnistía Internacional acusó de nuevo a la coalición árabe de no hacer los esfuerzos necesarios para salvar la vida de los civiles durante los bombardeos.

Huida de familias

Riad precisó que el alto el fuego solo entrará en vigor si los rebeldes hutíes y sus aliados se comprometen a respetarlo. "El alto el fuego se interrumpirá si no respetan el acuerdo", declaró Jubeir en París, al término de una reunión entre Estados Unidos y las monarquías del Golfo.

"Un alto el fuego entrará en vigor en todo el país si los hutíes aceptan que no haya bombardeos, ni disparos, ni movimientos de tropas o maniobras para reubicar [tropas], ni traslados de armas pesadas", subrayó Kerry.

Mientras tanto, la coalición liderada por Riad atacaba el bastión chiita de Sada (norte), donde bombardeó el jueves por la noche centros de control, un centro de comunicación y una fábrica de minas. A partir de esta región, los hutíes lanzaron en julio de 2014 la ofensiva que les ha permitido hacerse con el control de amplios territorios del centro y oeste de este país pobre e inestable de la península arábiga.

La coalición lanzó hoy panfletos urgiendo a los residentes de Sada a dejar la provincia y un corresponsal de AFP en la capital yemení, Saná, informó de que numerosas familias habían comenzado a llegar hoy. Y, por la noche, los aviones de la coalición empezaron a bombardear Sada y sus alrededores, así como un convoy militar de los hutíes que se dirigía hacia la provincia vecina de Jawf, según testigos.

Además de Sada, la coalición dirigió bombardeos contra posiciones rebeldes en Adén, la capital del sur, presa de combates entre insurgentes y partidarios del presidente Abd Rabo Mansur Hadi, refugiado en Arabia Saudí. Riad había advertido el jueves que los hutíes habían cruzado una "línea roja", en referencia a los ataques de los chiitas de estos últimos días contra el sur del territorio saudí, donde murieron diez civiles.

En la capital saudí, Hadi se reunió con el nuevo enviado de Naciones Unidas para Yemen, el mauritano Ismail Ould Cheikh Ahmed, encargado de relanzar las negociaciones de paz tras la dimisión de su predecesor, para informarle sobre los últimos acontecimientos en el conflicto del Yemen.

Un comunicado de la presidencia yemení en Riad informó de que en el encuentro estaba presente el vicepresidente y primer ministro yemeni, Jaled Bahah, y ambos expusieron al diplomático internacional su visión sobre los acontecimientos políticos en el Yemen.

"Todos los yemeníes en sus diferentes fuerzas políticas han desplegado sus esfuerzos para evitar que el país entre en guerra y para preservar la paz social, pero ese grupo golpista (los hutíes) no nos ha dejado ni a nosotros y ni al mundo más opción que la de enfrentarlos", le dijo Hadi a Cheikh Ahmed.

El presidente yemení añadió que el Gobierno legítimo del Yemen tiene el interés de "proteger a su pueblo y mejorar sus condiciones de vida en esta difícil situación humanitaria" que viven la mayoría de las provincias del país, especialmente la ciudad sureña de Adén.

Por otro lado, Hadi condenó la masacre que perpetraron las milicias hutíes y las fuerzas leales al ex presidente Ali Abdalá Saleh contra los civiles en el barrio de Al Tawahi, en Adén. Más de 40 personas, entre ellas un importante comandante militar, murieron hace dos días en un ataque con proyectiles de mortero lanzado por los rebeldes hutíes contra esa zona.

Durante la reunión, el enviado especial subrayó el respaldo de la ONU en "su compromiso de apoyar la legitimidad constitucional" y preservar "la unidad, seguridad y la estabilidad" del Yemen.

La situación de Yemen se ha convertido en una de las más preocupantes para la ONU por la posibilidad de que haya una escalada armada en la región debido a la interferencia externa en la guerra que enfrenta a rebeldes hutíes y a las autoridades de Mansur Hadi.

A finales de abril, los hutíes pidieron la reanudación del diálogo político bajo el auspicio de Naciones Unidas cuando se produzca "el cese completo de la brutal agresión" en el Yemen.