Arabia Saudí y Egipto anuncian maniobras, rebeldes ymeníes rechazan a ONU

Los dos pilares de la coalición árabe que lleva a cabo los bombardeos en Yemen contra los rebeldes realizarán ejercicios militares a gran escala, mientras los insurgentes hutíes rechazan las ...
Miembros del movimiento separatista del sur de Yemen, leales al presidente Hadi, junto a un tanque en los suburbios del norte de Adén
Miembros del movimiento separatista del sur de Yemen, leales al presidente Hadi, junto a un tanque en los suburbios del norte de Adén (AFP)

Saná

Arabia Saudí y Egipto, los dos pilares de la coalición árabe en Yemen, anunciaron su intención de llevar a cabo maniobras militares a gran escala en suelo saudí, tres semanas después del inicio de la campaña aérea contra los rebeldes hutíes.

En territorio yemení, los aviones de la coalición de nueve países árabes prosiguieron sus bombardeos contra los rebeldes hutíes, vinculados al Irán chiita. La coalición se ha visto fortalecida con la adopción el martes de una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que insta a los hutíes a retirarse de las regiones conquistadas desde septiembre de 2014, entre ellas la capital, Saná.

Un día después de la adopción también de sanciones y de un embargo armamentístico por parte del Consejo de Seguridad, los rebeldes chiitas todavía no habían reaccionado formalmente a la resolución.

Su cadena de televisión convocó únicamente a manifestarse en Saná para denunciar esta resolución calificada de "crimen contra Yemen", si bien pocos manifestantes se congregaron frente a la oficina de la ONU.

El embajador saudí en Washington aseguró el miércoles en Washington que Arabia Saudí y sus aliados árabes no detendrán sus bombardeos aéreos en Yemen contra los rebeldes hutíes hasta que alcancen sus objetivos. "No puede haber iniciativas a medias", afirmó el embajador Adel Al-Jubeir en conferencia de prensa.

En Lisboa, el jefe de la diplomacia iraní, Mohamad Javad Zarif, subrayó que la "carnicería" debe terminar en Yemen, para impedir que "Al Qaeda se aproveche de esta situación espantosa".

En este contexto, el mediador de la ONU en Yemen, el marroquí Jamal Benomar, presentó su dimisión, según un alto funcionario de la ONU que requirió anonimato. Benomar "expresó su voluntad de dejar el cargo" de consejero especial del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para Yemen, declaró el responsable a la AFP.

"Línea roja"

En pleno conflicto en Yemen, El Cairo y Riad formarán una comisión para llevar a cabo "grandes" maniobras militares conjuntas en el vecino reino saudí con la participación de otros ejércitos del Golfo, anunció la presidencia egipcia sin precisar el calendario o la modalidad de estos ejercicios militares.

Según el presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, "la seguridad en el Golfo constituye una línea roja para Egipto, y es parte integrante de su propia seguridad nacional".

Egipto, que participa activamente en la coalición contra los hutíes, estuvo en la vanguardia del anuncio por parte de la Liga Árabe de la creación de una fuerza árabe permanente, cuyo objetivo principal será combatir a los grupos yihadistas en la región.

En el vigésimo primer día de bombardeos, la aviación aliada atacó el miércoles posiciones de los rebeldes en Adén, en el sur del país, y en Saada, bastión de hutiíes en el norte de Yemen, indicaron los habitantes.

Según una fuente militar, los rebeldes chiitas intentaban apoderarse de una importante refinería de petróleo en Ras Imran, al oeste de Adén, a pesar de los ataques aéreos.

Deterioro de situación humanitaria

Los combates alcanzaron también la ciudad de Taez (suroeste), donde los oficiales leales al presidente yemení, Abd Rabo Mansur Hadi, lamentaron la muerte de tres de sus combatientes y afirmaron haber matado a unos 20 hutíes. En la provincia de Daleh, al norte de Adén, los pro-Hadi habrían abatido a otros 16 combatientes chiitas.

La organización Mundial de la Salud (OMS) indicó el martes que el balance de las violencias "desde el principio de la escalada del conflicto" en Yemen es de 736 muertos y 2,719 heridos (hasta el 12 de abril). Pero el balance real es más alto porque muchos cuerpos no se envían a los centros médicos, subrayó un portavoz de la OMS.

El Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU indicó a su vez que "además de cientos de combatientes, al menos 364 civiles han muerto desde el 26 de marzo". La situación se sigue agravando, sobre todo en Saná, que llevaba tres días sin electricidad y los alimentos escasean o están por las nubes, según habitantes.

Los rebeldes hutíes llegaron a Saná el 21 de septiembre antes de echar del poder en enero al presidente Hadi e iniciar la conquista del sur. El 26 de marzo llegaron a Adén, el mismo día que la coalición inició la campaña aérea para derrotarlos. Desde entonces, los bombardeos han dejado cientos de muertos, la mayoría civiles y miles de heridos, según las agencias de la ONU y las oenegés.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que denunció el rechazo a la entrada de sus equipos en la ciudad de Marib (centro), instó en un comunicado a adoptar "una tregua humanitaria inmediata de 24 horas" en Yemen, donde "la situación humanitaria empeora".

Por su parte, Turquía propuso el miércoles la celebración de una conferencia internacional por la paz en Yemen, que reagruparía a todas las partes implicadas y que podría celebrarse en Riad o en Estambul.

Hutíes rechazan sanciones

Mientras, los hutíes rechazaron hoy el embargo de armas y las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU y convocaron protestas para mañana, mientras los civiles siguen sufriendo los efectos del conflicto en el Yemen.

El Comité Supremo Revolucionario, máxima instancia del poder hutí, calificó de "agresión" la resolución adoptada ayer por el órgano de Naciones Unidas, que ha sido respaldada por la Liga Árabe y el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).

En un comunicado, el comité hutí instó a "las masas del pueblo yemení a manifestarse el jueves para condenar la resolución del Consejo de Seguridad que respalda la agresión", en alusión a la ofensiva de la coalición liderada por Arabia Saudí que ataca las posiciones de los rebeldes en el país.

Centenares de personas se concentraron hoy frente a la sede de la ONU en Saná y levantaron carteles que pedían parar "la matanza de niños y mujeres" y el fin de "la opresión sobre el Yemen". En el bando contrario a los hutíes se sigue posicionando la Liga Árabe, cuyo secretario general, Nabil al Arabi, saludó hoy la decisión de Naciones Unidas.

En un comunicado, el líder árabe instó a todas a las partes del conflicto, especialmente a los hutíes, a aplicar la resolución del Consejo de Seguridad de "forma completa y apoyar la legitimidad constitucional" del presidente, Abdo Rabu Mansur Hadi. Además, se volvió a mostrar favorable a los esfuerzos del mandatario yemení para "preservar la unidad, la estabilidad y la soberanía del Yemen".

Mientras, muchos civiles siguen pagando un gran precio por una guerra que no les elude. Hoy, al menos 17 personas murieron y otras 49 resultaron heridas en ataques aéreos de la coalición árabe contra zonas residenciales de la provincia de Saada, bastión hutí en la frontera noroeste con Arabia Saudí.

La agencia de noticias yemení, Saba, controlada por el movimiento chií, informó de los bombardeos en el casco antiguo de la ciudad, un mercado de verduras y también seis gasolineras de Saada, Maya y Chada, regiones fronterizas con Arabia Saudí, que provocaron esas bajas.

Sin embargo, el portavoz de la coalición, Ahmed al Asiri, volvió a negar que sus ataques estén dirigidos contra civiles y acusó a las milicias (hutíes) de destruir el Yemen. Los civiles no solo sufren por las heridas de los ataques, sino también por la situación en la que está quedando el país.

Hoy, la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) alertó de que once millones de personas sufren inseguridad alimentaria en el Yemen y advirtió de que esta situación puede empeorar por la escalada de violencia que vive el conflicto.

En un comunicado, la agencia de Naciones Unidas señaló que el aumento de los enfrentamientos armados en las principales ciudades yemeníes hace subir los precios locales de los alimentos y los combustibles, y dificulta la producción en plena temporada agrícola.

En ese contexto, la FAO demandó más de ocho millones de dólares para apoyar a los campesinos, a la vez que detalló que las provincias más afectadas por la inseguridad alimentaria están situadas en el extremo noreste y el sur del país.

"Entramos en un periodo crucial para la producción agrícola en el Yemen y ahora, más que nunca, la agricultura no puede quedar en segundo plano si queremos evitar que más personas pasen a tener inseguridad alimentaria en medio de esta crisis", advirtió el representante de la FAO para el Yemen, Salah Hasan.

Unos 850 mil menores están malnutridos y cerca de 16 millones de los 26 que habitan el país necesitan algún tipo de asistencia humanitaria y carecen de acceso a agua potable.

Por otro lado, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) denunció hoy en un comunicado que a uno de sus equipos desplegados en el país le fue denegado el acceso a la localidad de Maareb, en el centro del Yemen.

"Lamentamos mucho la falta de acceso a Maareb, donde los hospitales se enfrentan a una escasez de equipo médico. Los heridos, entre ellos civiles y combatientes, no pueden recibir el tratamiento de emergencia que necesitan", señaló el responsable de la delegación del CICR en Saná, Cedric Schweizer.

Insistió en pedir un alto el fuego humanitario de 24 horas y pidió "a todas las partes que permitan y faciliten el acceso temporal a las zonas afectadas para entregar asistencia médica" ya que "la situación humanitaria está empeorando".