Anuncia ZCTF deceso del hermano de 'Cecil'

Organización Amigos de Hwange desmiente que el león 'Jericho' también haya sido abatido.
La caza de 'Cecil' ha causado gran indignacion mundial.
La caza de 'Cecil' ha causado gran indignacion mundial. (Reuters)

Johannesburgo

Informaciones contradictorias sobre la suerte de otro león, Jericho, del Parque Nacional de Hwange, en Zimbabue, circularon ayer y hasta una organización afirmó que había muerto.

Se trata del hermano de Cecil, abatido por un cazador estadunidense en un espacio aledaño a la reserva.

"Con desagrado e inmensa tristeza acabamos de recibir la noticia de la muerte de Jericho, hermano de Cecil, abatido hoy", informó ayer en Facebook la Fuerza Especial para la Conservación de Zimbabue (ZCTF, po su sigla en inglés), sin brindar fuentes ni detalles.

El anuncio provocó gran revuelo en las redes anglosajonas apasionadas desde hace días por el escandaloso safari de un rico dentista y cazador estadunidense. Sin embargo, un tuit de los Amigos de Hwange aclaró la noticia.

"Gracias por asumir que las informaciones según las cuales Jericho —el otro león macho dominante en el grupo de Cecil— fue abatido hoy, son FALSAS", indica esta fundación.

La muerte del popular león Cecil generó indignación en todo el mundo, luego de revelarse que el animal fue sacado del parque con un cebo para ser cazado con un arco y una flecha en un terreno contiguo.

Cecil, macho dominante del parque, destacaba por su melena negra poco común y era objeto de una investigación científica sobre la longevidad de los leones de la universidad británica de Oxford, que lo equipó con un collar de seguimiento.

Walter Palmer, un acaudalado dentista estadunidense que mató a Cecil, el león más famoso de Zimbabue, dijo que fue engañado por sus guías locales y que pensaba que estaba cazando dentro de la ley.

Palmer regresó a Estados Unidos como si nada hubiera pasado y ahora las autoridades zimbabuenses solicitan su extradición.

Cuando los restos de Cecil fueron hallados solo quedaban unos huesos despellejados que los buitres picotearon durante casi una semana.

Los especialistas en vida silvestre resolvieron que lo más conveniente era dejar los huesos para que las hienas acabaran de comerlo todo, dijo Brent Stapelkamp, miembro del equipo que rastreaba y estudiaba a Cecil desde hacía nueve años.

Stapelkamp también está furioso porque alega que no es la primera vez que matan ilegalmente a un león en los alrededores del Parque Nacional Hwange en el noroeste de Zimbabue, una reserva rica en fauna silvestre.

El experto lamenta que en los últimos años asesinaron a una decena de leones y nadie respondió por ello.

Stapelkamp adormeció a Cecil con un dardo y le colocó un collar rastreador GPS en octubre pasado.

Probablemente fue el último en acercarse a él antes de que Palmer se llevara su cabeza y su piel como trofeos.

Stapelkamp fue quien advirtió a las autoridades cuando el collar GPS de Cecil dejó de emitir señales.

Palmer permanece encerrado en su casa en un suburbio de Minneapolis, Minnesota, y el cazador local al que empleó está preso.

El Ministerio de Ambiente de Zimbabue dijo que se pedirá la extradición de Palmer para que responda a los cargos.

Tras lo ocurrido, el gobierno de ese país suspendió la cacería de leones, leopardos y elefantes en la zona, además cesó la cacería de cualquier animal con arco y flecha salvo que sea autorizada por la Autoridad de Parques y Administración de la Vida Silvestre.