Anuncia Maduro operativo contra opositores “radicales”

El mandatario venezolano afirma que combatirá a los manifestantes que bloquean colonias de clase media alta al tiempo que acusa a los republicanos de dirigir un intento de golpe de Estado.
Los nietos de Allende, Villa, Zapata y Sandino entregaron a Maduro una bandera de unidad revolucionaria.
Los nietos de Allende, Villa, Zapata y Sandino entregaron a Maduro una bandera de unidad revolucionaria. (Especial)

Caracas

El gobierno de Venezuela amplió ayer los operativos contra manifestantes radicales, al tiempo que endureció el tono contra Washington y acusó al secretario de Estado de la Unión Americana de "asesino del pueblo venezolano" por alentar las protestas que, hasta anoche, han dejado 28 muertos.

"Vamos a entrar con planes especiales (...), un día y otro día, hasta que liberemos de guarimberos —manifestantes que bloquean las calles con barricadas— y delincuentes a todas las urbanizaciones de esa clase media alta y clase media, que son las principales víctimas de este golpe de Estado", aseguró el presidente venezolano Nicolás Maduro, en rueda de prensa.

Los operativos ordenados por el presidente, consistentes en una mayor presencia policial, detención de radicales y decomisos, se han centrado en las ciudades de Caracas, San Cristóbal cuna de las protestas, y Valencia, donde el miércoles dos civiles y un guardia nacional murieron por impacto de bala.

El ministro del Interior y Justicia, Miguel Rodríguez Torres, informó que se han multiplicado los decomisos y pertrechos que según él son utilizados por manifestantes radicales: cables con púas para bloquear calles, explosivos y sustancias químicas para fabricar bombas incendiarias, flechas, lanza granadas, morteros rellenos de esquirlas, entre otros objetos.

Según la prensa local, en Valencia estos operativos dejaron al menos ocho detenidos en una zona residencial, luego de que el jueves arrestaran a seis personas y se decomisaron explosivos.

En paralelo, el canciller Elías Jaua arremetió contra Estados Unidos al acusar a su secretario de Estado, John Kerry, de alentar las protestas en Venezuela.

"No vamos a bajar el tono, lo denunciamos a usted como asesino del pueblo venezolano, señor Kerry, no le vamos a bajar el tono a ningún imperio hasta tanto ustedes no le ordenen a sus lacayos en Venezuela cesar la violencia contra el pueblo", dijo Jaua de forma encendida.

La víspera, Kerry llamó al gobierno de Caracas a respetar los derechos humanos y que "cese esta campaña de terror contra su propio pueblo" que, a juicio de Washington, se ha desatado en el marco de las protestas.

Maduro estimó por su parte que "Estados Unidos ha asumido el liderazgo abierto del derrocamiento del gobierno de Venezuela, así es, el gobierno de Estados Unidos en este momento es rehén de las políticas del lobby republicano y de los lobbys de derecha de Miami".

Maduro añadió que las protestas, que califica de intento de golpe de Estado, se mantenían ayer en sólo dos municipios y denunció que 68 guardias y policías nacionales han sido heridos, la mitad de ellos de bala, desde el 4 de febrero.

La Casa Blanca consideró "absurdas" las declaraciones de Maduro y estimó que el gobierno venezolano "necesita enfocarse en solucionar sus crecientes problemas económicos y sociales, no en hacer absurdas acusaciones contra Estados Unidos", dijo Marie Harf, vocera del Departamento de Estado.

Venezuela vive desde el 4 de febrero una ola de protestas iniciadas por estudiantes. Al reclamo inicial de la inseguridad, se ha sumado reclamos por la inflación de 57 por ciento, la escasez de alimentos y productos básicos, la liberación de detenidos políticos y la represión de los cuerpos de seguridad.

Según cifras oficiales, las protestas han dejado 28 muertos, cerca de 400 heridos, más de 100 detenidos y 41 investigaciones por violación de derechos humanos.

Santos se ofrece

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, se ofreció ayer a mediar entre el gobierno chavista de Nicolás Maduro y la oposición venezolana para lograr una salida a la crisis política que vive ese país desde el 4 de febrero pasado.

"Si Venezuela considera que somos útiles, ahí estaremos. Siempre y cuando la oposición también lo considere", afirmó el mandatario colombiano.

Maduro agradeció "la buena voluntad" de Santos, pero señaló que prefiere esperar la llegada de una comisión de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que el miércoles acordó acompañar el diálogo en Venezuela.