Anula Cuba veda para importar automóviles

El gobierno de La Habana liberó totalmente la venta de vehículos nuevos o de segunda mano, y también la limitación para introducirlos, uno de los principales reclamos de la población.
La isla caribeña solo conoce desde hace más de medio siglo a los viejos “almendrones” o los Lada rusos.
La isla caribeña solo conoce desde hace más de medio siglo a los viejos “almendrones” o los Lada rusos. (Ernesto Mastrascusa/EFE)

La Habana

Por primera vez desde la década de los 60, el gobierno cubano liberó totalmente la venta de autos nuevos o de segunda mano, así como la importación de vehículos, mediante un procedimiento que “se irá implementando de manera gradual”, se informó ayer en la isla.

Una nota oficial dijo que la liberalización fue determinada por “la baja disponibilidad de autos (para vender), la restricción de esta facilidad a un reducido grupo de categorías ocupacionales seleccionadas y la existencia de otro mercado que vende a precios varias veces mayores que los de la empresa comercializadora establecida”, entre otras razones.

En paralelo, se mantendrá la comercialización de autos de segunda mano entre particulares, aprobada en 2011.

También se informó que las empresas estatales —únicas autorizadas a importar— fijarán “precios minoristas semejantes a los que reconoce el mercado entre particulares”, por lo que es difícil predecir a cuánto se vendería un auto nuevo o con uno o dos años de uso.

Estudios independientes indican que por las reformas en curso en la isla, un pequeño sector de campesinos privados, cooperativistas, dueños de miniempresas particulares, músicos y artistas plásticos “están en condiciones financieras de asumir desde vacaciones sistemáticas en hoteles cinco estrellas, dentro o fuera de la isla, hasta la compra de un auto cero kilómetros”.

Las nuevas normas dejan “sin efecto las cartas de autorización” que el Ministerio de Transporte” entregaba a algunos cubanos, sobre todo músicos, médicos y otros profesionales que cumplían misiones en el exterior, para poder adquirir un auto.

El diario oficial Granma admitió al respecto que ese mecanismo “burocrático” generó “inconformidad, insatisfacción y, en no pocos casos” se convirtió “en una fuente de especulación y enriquecimiento”, ya que muchos vendían “las referidas cartas incluso antes de comprar el vehículo”.

Decenas de miles de cubanos cuentan actualmente con ese permiso, mediante el cual pueden adquirir un vehículo usado, pero ese mecanismo estaba congelado desde abril pasado.

Para los cubanos, con un salario promedio de 20 dólares al mes, tener un automóvil representa un lujo: un destartalado coche ruso de los años 80, Lada o Moskovich, puede costar unos 3 mil dólares, pero uno bien conservado vale unos 12 mil dólares.

Un “almendrón” (como llaman los cubanos a los autos de Estados Unidos de los años 50), los que sirven de taxi, cuestan asimismo unos 12 mil dólares, pero los descapotables y muy bien conservados Chevrolet, Cadillac o Chrysler llegan a venderse en 80 mil dólares.

En el sitio de los avisos clasificados Revolico (www.revolico.com), muy popular en la isla, ayer se encontraban ofertas de automóviles desde ocho mil a los 60 mil dólares, según el año, estado, país de fabricación y marca.

En la isla, donde no se publican cifras del parque automotor, se estima que existen unos 60 mil “almendrones”, una cifra similar de autos rusos de los 70 y 80, e igual número de coches más modernos, principalmente de Europa y Asia.

Claves

Fidel celebra saludo

-El líder cubano Fidel Castro , de 87 años, celebró el saludo de su hermano, el presidente Raúl Castro, a su par de EU, Barack Obama, en los funerales de Nelson Mandela, hace 20 días.

-“Felicito al compañero Raúl por su brillante desempeño y, en especial, por la firmeza y dignidad cuando con gesto amable, pero firme, saludó al jefe del gobierno de Estados Unidos y le dijo en inglés: ‘Señor presidente, yo soy Castro’”, escribió Fidel.

- También advirtió Castro, en un escrito publicado ayer, que “el imperialismo siempre reservará varias cartas para doblegar a nuestra isla”.