Yihadistas egipcios juran lealtad al grupo sunita ultrarradical del EI

Fundamentalistas del grupo Ansar Beit Maqdis dan su apoyo al líder iraquí criminal Abu Bakr Baghdadi.
Militante del Estado Islámico.
Militante del Estado Islámico. (Reuters)

El Cairo

Ansar Beit Maqdis, el principal grupo yihadista egipcio hasta ahora ligado a Al Qaeda, juró lealtad al líder del grupo Estado Islámico (EI) en una grabación publicada ayer en Twitter.

"Juramos fidelidad al califa Ibrahim Ibn Awad [...] para escucharle y obedecerlo", afirmaron en alusión al jefe del EI, Abu Bakr Baghdadi, de quien se especula que podría encontrarse herido o muerto tras un ataque aéreo estadunidense el viernes.

Según el Pentágono, un ataque aéreo cerca de la ciudad iraquí de Mosul (norte), o bien otra incursión en la provincia de Anbar, podrían haber dejado herido o muerto al escurridizo líder yihadista, pero nadie ha podido confirmarlo por el momento.

El presidente estadunidense Barack Obama aseguró el domingo que la batalla contra las milicias sunitas ultrarradicales del EI había llegado a una "nueva fase" tras varios meses de incursiones aéreas para contenerlos, lo que ha resultado infructuoso.

El juramento de los yihadistas egipcios es el apoyo más importante al EI fuera de Irak y Siria, lo que sugiere que su influencia sobre las milicias yihadistas comienza a hacer sombra a Al Qaeda, de la que se escindió en 2013.

Ansar Beit Maqdis, que significa "Partidarios de Jerusalén", se formó aprovechando el vacío de poder tras la caída del régimen de Hosni Mubarak, en 2011.

El grupo ha realizado varios ataques en la frontera con Israel y contra soldados y policías egipcios. Su meta es establecer la ley islámica y vengar a los islamistas que murieron en la represión posterior a la caída de Mursi.

Desde que el presidente islamista egipcio Mohamed Mursi fue derrocado por el ejército en julio de 2013, el grupo ha llevado a cabo ataques en la península del Sinaí con saldo de varios policías y soldados muertos.

"Son nombres distintos para los mismos terroristas", dijo a la agencia AFP el vocero del ministro egipcio del Interior, Hany Latif.

En la grabación divulgada ayer, el grupo insta al resto de musulmanes a "unirse al califa y apoyarlo", lo que no deja claro si esta petición es un cambio de táctica que implicaría atacar objetivos occidentales en Egipto, tal y como había pedido la dirección del EI.

Al igual que Ansar Beit Maqdis en Egipto, otros grupos yihadistas en Libia o Argelia han declarado su lealtad al EI.

Mientras la influencia del grupo crece, las principales filiales de Al Qaeda no han reconocido la autoridad de Baghdadi. De hecho la rama siria de Al Qaeda, el frente Al Nusra, combate al EI, si bien ha habido alianzas puntuales con sus combatientes. Pero muchos analistas consideran que el EI, con su brutalidad y extrema violencia, está desbancando a Al Qaeda.

"El EI ha destronado definitivamente a Al Qaeda como referente último en la yihad global", aseguró Jean-Pierre Filiu, especialista en islam radical del prestigioso instituto Sciences Po de París.

Egipto vive una serie de ataques desde el derrocamiento de Mursi. Los atentados suelen estar dirigidos contra fuerzas de seguridad y en muchos casos su autoría es reclamada por yihadistas.

En las últimas horas, al menos cuatro personas murieron y otras 12 resultaron heridas en tres ataques de bomba. El jueves, una bomba de fabricación casera explotó en el Metro de El Cairo y dejó tres personas con heridas leves, informó el jefe del servicio Ali Fadli a la televisión local.

El Metro, una de las principales formas de transporte en la capital densamente poblada, ha sido objeto de varios ataques en los últimos meses. Ayer también se produjo otra explosión debajo de un puente cerca del Palacio Presidencial.