Angela Merkel defiende la austeridad durante su visita a España

La canciller alemana mostró su apoyo en Santiago de Compostela, capital de Galicia, a las políticas de contención del gasto que defiende para la UE y realiza su par español, y apoyó al ministro De ...
Un activista intentó entregar una carta a Merkel en Santiago de Compostela en la que pide que Alemania pida perdón por su apoyo a Franco
Un activista intentó entregar una carta a Merkel en Santiago de Compostela en la que pide que Alemania pida perdón por su apoyo a Franco (EFE)

Madrid

Angela Merkel respaldó hoy la candidatura a la presidencia del Eurogrupo del ministro español de Economía, Luis de Guindos, artífice de unas políticas de austeridad que la canciller alemana y su homólogo español, Mariano Rajoy, defendieron para Europa pese a la oposición de Francia e Italia.

"Apoyaremos la candidatura de Luis de Guindos", anunció Merkel en rueda de prensa conjunta con Rajoy en Santiago de Compostela, ciudad del noroeste de España, capital de la comunidad autónoma de Galicia, de la que éste es originario y donde los dos líderes conservadores europeos se reunieron durante dos días.

Para la canciller alemana, De Guindos, que antes de formar parte del gobierno, elegido a finales de 2011, había presidido la financiera estadunidense Lehman Brothers en España y Portugal de 2006 a 2008, "ha sido un ministro de Economía excelente en España en tiempos difíciles".

"Nuestro ministro de Finanzas, (Wolfang) Schäuble, trabaja estrechamente con el ministro Luis de Guindos, desde la unión bancaria hasta otros temas, y los hemos resuelto excelentemente conjuntamente", añadió.

Con la intención de ganar peso en las instituciones europeas, el gobierno español defiende desde hace semanas la candidatura de De Guindos a presidir el foro de los ministros de Economía de la Eurozona una vez concluya, a finales de año, el mandato del holandés Jeroen Dijsselbloem.

Madrid aspira también a la designación como comisario europeo de Miguel Arias Cañete, ex ministro de Agricultura y candidato de los conservadores españoles en las elecciones europeas.

Después del intento fallido celebrado a mediados de julio, los dirigentes europeos deben reunirse este sábado en Bruselas en una cumbre extraordinaria para decidir, además del relevo de Dijsselbloem, los candidatos a la presidencia del Consejo Europeo y del Alto Representante para los Asuntos Exteriores de la UE.

Consolidación fiscal y reformas

Merkel felicitó asimismo a España por unas políticas de austeridad, que combinadas con numerosas reformas económicas, "crearon los cimientos, los fundamentos para el crecimiento", afirmó.

Sumida en la crisis desde el estallido de su burbuja inmobiliaria en 2007, coincidiendo con el inicio de la tormenta financiera internacional, España vivió dos recesiones en cinco años. Salió de la segunda en el tercer trimestre de 2013 y desde entonces su crecimiento se acelera, con 0.6% en este segundo trimestre, pese a que su desempleo, apenas bajo el 25%, sigue siendo uno de los más elevados de los países industrializados.

"Hay que seguir con políticas de consolidación fiscal", afirmó Rajoy, agregando: "el déficit público tiene que ser razonable, como también los niveles de deuda". "Las reformas estructurales a veces son duras, a veces son complicadas y difíciles de explicar pero son las que aumentan la competitividad de las economías y por lo tanto los niveles de bienestar y riqueza", agregó.

La canciller alemana coincidió: "comparto la opinión de Mariano Rajoy con respecto a la combinación de consolidación fiscal y reformas". No quisieron sin embargo comentar los ataques hechos este fin de semana por el ministro de Economía francés, Arnaud Montebourg, contra Alemania y las políticas de austeridad en Europa, unas declaraciones que precipitaron una crisis de gobierno en Francia.

"Estoy absolutamente convencido de la voluntad, porque me lo ha manifestado, me lo ha dicho a mí, de su primer ministro (el socialista de origen español Manuel Valls) de hacer reformas y seguir trabajando para cumplir sus compromisos con Europa", declaró Rajoy.

"Deseo al presidente francés (François Hollande, ndlr) todos los éxitos en su agenda de reforma" pero "no vamos a comentar los hechos", declaró por su parte la canciller alemana, cuya defensa de la austeridad en Europa se enfrenta asimismo a la oposición del gobierno italiano de Matteo Renzi.

Merkel dio también su apoyo a Rajoy en su firme negativa a permitir la celebración en noviembre de un referéndum soberanista en Cataluña, región con 7.5 millones de habitantes en el noreste de España, donde el independentismo creció en los últimos años atizado por la crisis económica.

Rajoy se ha comprometido en repetidas ocasiones a bloquear cualquier intento catalán de convocar esta consulta, argumentando que en una votación de estas características debería participar el conjunto de la sociedad española. El líder conservador español reiteró hoy su posición.

"Mi posición no ha cambiado y sería preocupante que cambiara en un tema de estas características. (...) Lo que sea España lo deciden el conjunto de los españoles", afirmó Rajoy, muy crítico con las aspiraciones independentistas de esta potente región del noreste de España.

"Es un disparate lo que se está planteando en estos momentos. Es enormemente negativo para los ciudadanos que viven en Cataluña y es enormemente negativo para el conjunto de los españoles", afirmó Rajoy. Preguntada al respecto, Merkel apuntó que es un asunto de "política interna de España" pero apoyó el punto de vista de Rajoy, de acuerdo con la traducción simultánea al español de sus declaraciones.

La opinión de Rajoy "para mí tiene mucha lógica y me parece algo que se debería apoyar", señaló la canciller al final de su visita a Santiago de Compostela, la ciudad natal de Rajoy. El gobierno catalán ha fijado la fecha del 9 de noviembre para celebrar el referéndum en esta región de 7.5 millones de habitantes - un 16% de la población española - y que atesora una quinta parte de su producto interior bruto.

Ante la firme oposición de Madrid, los independentistas catalanes preparan una gran manifestación en Barcelona para el 11 de septiembre con el objetivo de forzar la consulta y convencer a la opinión pública internacional de sus propósitos. Hasta el momento, tanto la OTAN como la Unión Europea han advertido de que una secesión implicaría la salida de Cataluña de ambas organizaciones.

Orgullosos de su lengua y cultura propias, numerosos catalanes han abrazado la causa independentista en los últimos años, molestos por la crisis económica y la sensación de un reparto desigual de los impuestos respecto a otras regiones. Desde 2011, el apoyo a la secesión ha pasado del 20 al 45% de la población, según una encuesta publicada en abril por el gobierno regional. Sin embargo, el apoyo decae si la independencia comportara la salida de la Unión Europea.