Anarquistas y policías se enfrentan tras protesta de maestros de Río

Anarquistas enmascarados del grupo violento Black Bloc que se habían infiltrado en la manifestación se enfrentó a la policía, que usó gases lacrimógenos para dispersarlos.

Río de Janeiro

Una marcha de maestros en huelga en Rio de Janeiro terminó esta noche con enfrentamientos entre anarquistas enmascarados Black Bloc, que acompañaron la manifestación, y la policía, que usó gases lacrimógenos para dispersarlos.

Unos 45 minutos después de que el sindicato declarara la marcha por terminada, en el momento en que los profesores y miles de estudiantes que respaldan su huelga abandonaban la Río Branco, la principal avenida del centro de Río de Janeiro y por la que marcharon, unos 300 jóvenes que se habían infiltrado en la protesta se enfrentaron a la policía con piedras, bengalas y cocteles molotov.

Los manifestantes habían marchado por la avenida Río Branco entre la iglesia de la Candelaria y la plaza de la Cinelandia, un tradicional lugar de protestas políticas ubicado frente a la sede del Concejo Municipal, que estaba protegida por decenas de policías.

Los manifestantes más exaltados, que se identificaron como miembros del "Black blocs", un grupo que defiende el uso de la violencia en las protestas, utilizaron como escudos en su batalla con los uniformados las propias placas de acero que los comerciantes habían instalado como protección de sus locales.

Los "Black blocs" prefirieron dirigirse hacia la sede de la Asamblea Legislativa del estado de Río de Janeiro, menos resguardada por la policía, y dejaron un rastro de ventanales destruidos y un vehículo policial incendiado por las calles que pasaron.

Un autobús fue incendiado por manifestantes, según la televisión Globo News. Basura también fue quemada en medio de la calle. El sitio G1 informó que tres personas fueron detenidas. La policía no confirmó este número. La manifestación de maestros, que reunió según la policía a unas siete mil personas, llegó hasta el Concejo Municipal en la plaza Cinelandia.

Un grupo de Black Blocs estuvo en el recorrido. "¡Sin hipocresía, la policía mata todo el día!", gritaban los anarquistas vestidos de negro y con los rostros cubiertos mientras marchaban en la avenida Rio Branco, cuyo tránsito fue interrumpido en la hora pico. La huelga de maestros de las escuelas de primaria, administradas por el municipio, comenzó hace 61 días en rechazo a un plan de carrera y de salarios.

Los educadores, que habían convocado la marcha de protesta en coincidencia con el Día del Profesor en Brasil, decidieron en una asamblea sindical pocas horas antes de la marcha mantener la huelga que iniciaron el 8 de agosto pasado.

El sindicato de maestros, que indicó que la marcha congregó a diez mil personas, exige que se reanuden las negociaciones. El plan aprobado beneficia, según el gremio de maestros, sólo a 7% de sus afiliados, que trabajan 40 horas a la semana en la misma escuela. En la actualidad, un profesor gana 25 reales (11.3 dólares) la hora.

Hace una semana, otra marcha en apoyo a los maestros terminó igualmente con enfrentamientos entre la policía y anarquistas enmascarados, que dañaron edificios en el centro.

A las escuelas públicas van los niños de los sectores más pobres de la población y los sueldos de los profesores son muy bajos, denuncian los sindicatos. Los estudiantes de las clases sociales más altas asisten generalmente a colegios privados.

En Sao Paulo, la policía dispersó con gas a cientos de personas que manifestaban en apoyo al Movimiento Sin Tierra y que terminó con enmascarados quebrando vidrios de concesionarios de autos y bancos. Estudiantes universitarios también manifestaron.