Análisis: La creciente vulnerabilidad de Turquía frente al conflicto en la vecina Siria

Analistas creen que el atentado del lunes en Suruc parece formar parte de la guerra del Estado Islámico contra los kurdos y evidencia la debilidad de Ankara en los conflictos limítrofes.
Milicianos de izquierda turcos armados escoltan los ataúdes de algunas víctimas del atentado en Suruc a su llegada a Alevi, un barrio de Estambul
Milicianos de izquierda turcos armados escoltan los ataúdes de algunas víctimas del atentado en Suruc a su llegada a Alevi, un barrio de Estambul (AFP)

Beirut

El atentado suicida que sufrió el lunes el sur de Turquía parece formar parte de la guerra del grupo EI contra los kurdos y evidencia la creciente vulnerabilidad de Ankara ante el conflicto en la vecina Siria, dijeron analistas.

El ataque del lunes contra una reunión de activistas prokurdos en la localidad de Suruc, que dejó al menos 32 muertos lleva el sello de la organización yihadista sunita. "Hasta el momento, incluso sin que haya una reivindicación de EI, el grupo parece el autor más probable", afirma Charles Lister, analista del instituto Brookings Doha Centre.

"El método del ataque, el objetivo específico y las implicaciones políticas del ataque apuntan hacia EI, por el momento", aseguró el experto. El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, ha señalado a EI como responsable del atentado contra el centro cultural, que es la primera acción de este tipo en el país.

Las jóvenes víctimas se preparaban para una misión humanitaria para ayudar a la devastada ciudad de Kobane, que se convirtió en un símbolo de la resistencia contra los yihadistas, que fueron expulsados en enero por las fuerzas kurdas.

Sin embargo, los avances han dado lugar a una contraofensiva, en la que los yihadistas han golpeado en los últimos meses Kobane y las ciudades de Hasaké y Qamishli. Para Aaron Stein, experto del centro de estudios The Atlantic Council, con sede en Washington, describió los ataques del lunes como "un efecto colateral de la lucha entre los kurdos y EI" en Siria.

Sin embargo, el académico señala que el ataque, más que golpear a Turquía, apunta hacia el movimiento de "simpatizantes de la causa kurda". Los expertos han señalado que el ataque también se produce después de que Turquía detuviera a una docena de personas acusadas de pertenecer a la EI en todo el país.

Estos arrestos se producen después de que Ankara fuera acusada de cerrar los ojos frente al creciente poder de EI en los últimos años, que ha operado en Turquía, utilizando al país como una ruta para ingresar a los combatientes extranjeros y armas.

Riesgo de más ataques

Pese a las tensas relaciones que mantiene con los kurdos, el gobierno de Turquía describió el atentado como un ataque "contra la nación". Ankara acusa a las fuerzas kurdas en Siria de tener vínculos con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), un grupo rebelde que se ha enfrentado al gobierno desde hace 31 años y que estaba calificado como "organización terrorista" por el gobierno.

Para los analistas el ataque podría fortalecer la determinación de Turquía de combatir a EI en Siria, donde la coalición liderada por Estados Unidos lleva a cabo bombardeos contra los yihadistas desde septiembre. "Va a alentar a Turquía para involucrarse más en la lucha contra EI (...) incluyendo la posibilidad de aumentar el desplazamiento de tropas en terreno", plantea Abrahms.

Lister afirma que existe el riesgo de que hayan más ataques en territorio turco. "En cierto sentido, es sorprendente que no hayamos visto más efectos colaterales de este tipo antes", señaló. "Pero ahora la preocupación real es si este puede ser el principio de ataques más frecuentes y de otro tipo de incidentes en la frontera con Siria", advirtió.