Análisis: Socialistas españoles se plantean aplazar Congreso mientras negocian gobierno

Mientras el líder socialista Pedro Sánchez negocia con otros partidos un posible gobierno, debe también asegurar su liderazgo en su partido, que celebra elecciones primarias el 8 de mayo.
El socialista Pedro Sánchez sigue buscando apoyos políticos para lograr su investidura como presidente del gobierno español
El socialista Pedro Sánchez sigue buscando apoyos políticos para lograr su investidura como presidente del gobierno español (EFE)

Madrid

Los socialistas españoles debaten la conveniencia de aplazar su Congreso, previsto para mayo y cuya preparación se mezcla con los contactos políticos para intentar formar un gobierno en el país, que de no lograrse se deberán convocar nuevas elecciones legislativas para junio.

El actual líder del PSOE, Pedro Sánchez, quiere mantenerse en la Secretaría General, a la que llegó en 2014, mientras intenta aglutinar apoyos para conseguir una mayoría parlamentaria que le lleve a la Presidencia del Gobierno.

En ninguno de los dos casos lo tiene fácil, aunque su pretensión de mantenerse al frente de PSOE se ve reforzado por las negociaciones para intentar ser jefe del Ejecutivo.

En los meses previos a los comicios legislativos de diciembre pasado varios líderes socialistas de diferentes regiones de España se mostraron críticos con Sánchez y esas críticas se redoblaron cuando el partido obtuvo los peores resultados de su historia, con noventa diputados de 350 del Congreso, por detrás del gobernante PP (123, centroderecha).

Sin embargo, el rechazo del líder del PP, Mariano Rajoy, al ofrecimiento del rey de someterse al debate y votación de investidura llevaron a Sánchez a aceptarlo en segunda instancia, lo que le ha convertido en protagonista de la política española en estos dos últimos meses.

Aunque Sánchez fue rechazado por el Congreso en dos ocasiones el PSOE tejió un pacto con los liberales de Ciudadanos (40 escaños) y la semana próxima volverá a dialogar con Podemos (izquierda), porque podría ser propuesto de nuevo por el monarca si consigue ampliar su respaldo parlamentario.

Según los plazos fijados por la Constitución, España debe contar con un nuevo Gobierno antes del 2 de mayo y, en caso contrario, se convocarán nuevos comicios para el 26 de junio.

Ese calendario se mezcla con el proceso interno del PSOE, cuyos militantes elegirán en primarias al nuevo líder el 8 de mayo, que debe ser refrendado dos semanas más tarde en el 39 Congreso del partido.

La principal rival de Sánchez es la presidenta de la región de Andalucía, Susana Díaz, que lidera a una cuarta parte de la militancia del PSOE (casi 190.000 en total). Díaz nunca ha admitido abiertamente que quiera encabezar el PSOE, pero algunos de sus colaboradores juegan con esa hipótesis.

Si Sánchez tiene éxito en su objetivo de ser jefe del Ejecutivo es probable que nadie se atreva a disputarle el liderazgo del PSOE, pero en cualquier caso no es fácil que alguien más se presente por temor a dividir el partido con la perspectiva de unas elecciones legislativas en junio.

Por eso fuentes de la dirección del PSOE admitieron a Efe que están dispuestos a retrasar la celebración del Congreso de mayo, en caso de que la mayoría de las federaciones regionales acepte mover la fecha para no interferir en el proceso de formación de gobierno.

Ferraz considera que la iniciativa de aplazar la asamblea debería partir de los territorios para evitar que pueda interpretarse que el cambio de fecha es un movimiento para favorecer al actual secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.

"Si las federaciones piden aplazarlo, no hay problema, y si piden que se mantenga, adelante", apuntan a Efe fuentes de la dirección. El núcleo duro de la Ejecutiva subraya que cualquier decisión que se adopte tiene que ser "por consenso", al igual que se hizo cuando se convocó el Congreso en el Comité Federal celebrado el pasado 30 de enero.

El calendario se pone en marcha el 11 de abril, cuando se abrirá el plazo de presentación de precandidaturas para liderar el partido, que se cerrará el 14 de abril. El ritmo de las negociaciones para formar gobierno hace difícil que para esa fecha se haya resuelto la investidura, por lo el proceso coincidiría con la recogida de avales de los precandidatos, hasta el 25 de abril.