Análisis: Biden o Clinton, un dilema para Obama

El presidente de EU puede verse obligado a decidir, al final de su mandato, en dar su apoyo a su vicepresidente o su exsecretaria de Estado en las elecciones primarias demócratas, una elección ...
El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden (i), con el presidente, Barack Obama (d), en la Casa Blanca
El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden (i), con el presidente, Barack Obama (d), en la Casa Blanca (Reuters)

Washington

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, puede verse en la recta final de su mandato ante uno de los mayores dilemas de su carrera política: elegir entre Joseph Biden y Hillary Clinton al aspirante a sucederle en la Casa Blanca.

Ese escenario no parece descabellado, dados los crecientes indicios de que el vicepresidente Biden está evaluando muy seriamente competir por la candidatura presidencial demócrata, a la que aspira también Clinton, ex secretaria de Estado de Obama, favorita por ahora y en campaña activa desde abril.

Tener que apoyar a uno u otro si finalmente Biden entra en la contienda, algo que debe anunciar en las próximas semanas, sería sin duda "dramático" para Obama, "sobre todo teniendo en cuenta los altibajos" por los que ha pasado su relación con los Clinton (el ex presidente Bill y Hillary), comentó hoy a Efe Susan Burgess, profesora de Políticas de la Universidad de Ohio.

Christopher Arterton, experto en gestión política en la Universidad George Washington, cree también que sería una "decisión difícil" para Obama, pero apuntó a Efe que el presidente "probablemente no intervendría ni apoyaría activamente ninguna campaña" hasta que uno de los dos ganase oficialmente la nominación.

Obama "es generalmente leal a su vicepresidente. Pero estoy seguro de que se siente de manera similar hacia su ex secretaria de Estado", indicó Bernstein, ex asesor económico de Biden, al diario digital The Hill al dudar también de que el mandatario se decante por uno u otro durante la campaña.

No obstante, el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, dijo este lunes que Obama no descarta apoyar a uno de los candidatos demócratas en las elecciones primarias de 2016 y que prevé votar en el estado de Illinois.

Ante la insistencia de los periodistas, Earnest recordó también que Obama piensa que haber elegido a Biden como su "número dos" ha sido su decisión política "más inteligente" y que eso "da una idea de la opinión del mandatario sobre la aptitud del vicepresidente" para estar al frente de la Casa Blanca.

Sin embargo, el portavoz quiso enfatizar, por otro lado, "el aprecio, respeto y admiración" que Obama siente por Clinton. Terminadas sus vacaciones veraniegas, Obama y Biden almorzaron juntos ayer en privado en la Casa Blanca y, según la cadena CNN, que cita a una fuente anónima del Partido Demócrata, el presidente dio su "bendición" a su "número dos" para que se lance a competir si así lo decide finalmente.

En abril, un día antes de que Clinton hiciera oficial su candidatura, Obama se refirió a ella como su "amiga" y enfatizó que "sería una excelente presidenta". También es por todos conocida la gran amistad que han trabado Obama, Biden y sus respectivas familias desde que ambos llegaron a la Casa Blanca en 2009, y cuyo ejemplo más reciente fue la sentida elegía que el presidente pronunció en junio en el funeral por Beau Biden, hijo del vicepresidente y quien falleció a los 46 años de un tumor cerebral.

Biden lleva meses coqueteando con la idea de la candidatura, pero la muerte de Beau, una de las personas que más le animaba a competir, le hizo empezar a analizarlo mucho más en serio.

Mientras Biden, su familia y un equipo de asesores estudian los pros y contras de una nueva campaña hacia la Casa Blanca tras los intentos frustrados de 1988 y 2008, algunos de los grandes donantes del Partido Demócrata están siendo invitados a reuniones con el vicepresidente a comienzos de septiembre.

Él "es una figura muy popular en el partido, un candidato y orador carismático", afirmó Burgess, quien opina que "atraería a muchos votantes" y que, como vicepresidente, "conoce los entresijos" de trabajar en la Casa Blanca.

Sin embargo, Burgess añadió que hay algunos "problemas" del pasado, como la acusación de que plagió un discurso electoral, que "serían resucitados" en una nueva campaña y, por otro lado, la edad juega en su contra porque, de ganar la nominación y luego los comicios de 2016, Biden comenzaría su presidencia con 74 años.

A juicio de Arterton, Biden "arriesga una gran parte de su legado" si decide competir, tanto si pierde la nominación y "empaña una espléndida carrera como vicepresidente" como si la gana, dado que "muchos demócratas lo culparán" de cruzarse en el camino de la primera mujer en la historia de EU con opciones serias de ser presidenta.

Este experto cree que Biden solo se presentará como candidato si "está claro que Clinton no puede ganar" y que transformarse en el "salvador del Partido" Demócrata, gane o pierda la elección presidencial, "sería su legado".