Amplían radio de búsqueda de presos fugados en Nueva York

Después de nueve días de una caza al hombre sin resultados, la policía extenderá más hacia el este su operativo para encontrar a los dos asesinos fugados de la cárcel Clinton, en el estado de ...
Un sheriff, en un puesto de control en una carretera de Cadyville, en el estado de Nueva York
Un sheriff, en un puesto de control en una carretera de Cadyville, en el estado de Nueva York (AFP)

Nueva York

Tras nueve días de búsqueda infructuosa, la Policía tiene previsto ampliar hoy el radio en el que trata de localizar a los dos asesinos que el sábado de la semana pasada se fugaron de una prisión del estado de Nueva York, cuyo gobernador, Andrew Cuomo advirtió que los convictos podrían estar ahora en México.

Más de 800 agentes participan en las tareas, peinando áreas de bosque e investigando casa por casa en las inmediaciones de Dannemora, cerca de la frontera con Canadá. Según los medios locales, hoy se ampliará hacia el este el área de búsqueda, después de que las fuertes lluvias complicaran en los últimos días el trabajo de la Policía.

Mientras tanto, siguen conociéndose más detalles del plan ideado por los dos hombres para fugarse de la cárcel de máxima seguridad en la que cumplían condena por sendos asesinatos. Según las autoridades, David Sweat, de 34 años, y Richard Matt, de 48, prepararon meticulosamente la huida y podrían incluso haber ensayado en varias ocasiones su escape a través de túneles subterráneos antes de la evasión.

Buena parte de la información procede de los interrogatorios a los que ha sido sometida la funcionaria de prisiones detenida tras admitir que facilitó a los presos herramientas utilizadas para perforar su celda y huir. La mujer, Joyce Mitchell, que daba clases de confección a los reclusos y había trabado amistad con los reos, dijo a los investigadores que había planeado además recogerlos con un automóvil tras su evasión, pero se arrepintió en el último momento.

Al parecer, los dos presos fugados utilizaron herramientas que los contratistas suelen almacenar ahí, asegurándose de devolverlas a sus cajas después de cada noche de trabajo para que nadie lo notara, dijo hoy el fiscal de distrito Andrew Wylie.

Wylie agregó que Joyce Mitchell, la instructora del taller de sastrería de la prisión acusada de ayudar a los hombres a escapar, había acordado recogerlos en su automóvil y huir con ellos, pero se arrepintió de último momento porque aún amaba a su esposo y se sentía culpable por participar.

Sin evidencia de "plan B"

"Básicamente, cuando llegó la hora de irse y de hecho era el día del acontecimiento, pienso que ella se acobardó y se dijo, '¿qué estoy haciendo?''', dijo Wylie. "Se encontró con la realidad; se dio cuenta que, realmente, las cosas no serían mejores en tal situación". Wylie señaló que no existía evidencia de que los hombres tuvieran un "plan B" una vez que la conductora se arrepintió, y no se ha reportado ningún robo de vehículo en el área.

Eso ha llevado a los buscadores a creer que los hombres aún están cerca de la Instalación Correccional Clinton en Dannemora, donde la cacería por Richard Matt y David Sweat llegó el domingo a su noveno día, con cientos de agentes judiciales avanzando con dificultad en bosques infestados de mosquitos, campos y pantanos cerca de la frontera canadiense.

Wylie dijo que al parecer a los asesinos les tomó mucho tiempo completar su plan, trabajando metódicamente entre la medianoche y las 5:00 de la mañana durante muchas noches.

"Hasta donde sabemos, ellos tuvieron acceso a herramientas dejadas en las instalaciones por los contratistas debido a políticas y pudieron abrir las cajas y usar esas herramientas para luego devolverlas a fin de que nadie lo notara", explicó el fiscal. Añadió que los hombres habían explorado de noche el sistema de túneles bajo la prisión en busca de la mejor manera de salir.

Los convictos utilizaron herramientas eléctricas para cortar a través de la parte trasera de sus celdas adyacentes, perforar un muro de ladrillo, cortar luego una tubería de vapor y arrastrarse dentro de ella, emergiendo finalmente afuera de los muros de la prisión a través de una boca de alcantarilla, señalaron las autoridades.

Mitchell, de 51 años, fue acusada el viernes de suministrar hojas de segueta, cinceles, un punzón y un destornillador. Su abogado presentó una declaración de inocencia en su representación, y su hijo Tobey dijo a la cadena de televisión NBC que ella no habría ayudado a los reos a escapar.

El fiscal Wylie comentó a CNN que los dos reos planearon que Mitchell los llevara en auto a aproximadamente siete horas de distancia a un destino hasta ahora desconocido por las autoridades.

Mitchell, según explicó a los medios el fiscal Wylie, tenía previsto conducir con los fugados durante unas siete horas hasta un destino elegido por ellos y que ella no conocía. La mujer, que se declaró no culpable de los cargos de promover contrabando en primer grado y colaborar en la fuga, comparecerá el lunes ante un juez y se enfrenta a una pena máxima de siete años de cárcel.

Sweat, que cumplía cadena perpetua por el asesinato de un alguacil en 2002, y Matt, condenado a 25 años por matar a un empresario en 2007, fueron dados por desaparecidos cuando se hizo la revisión de presos del penal el sábado de la semana pasada.

Conocido como "Pequeña Siberia" entre los habitantes de la zona, el centro correccional de Clinton está considerado de máxima seguridad y cuenta con una población carcelaria de tres mil reclusos y una plantilla de 1,400 empleados.