Amnistía Internacional resume “un año lleno de atrocidades”

La organización humanitaria advierte de más crímenes en 2015.
Boko Haram, activo en Nigeria.
Boko Haram, activo en Nigeria. (Sani Maikatanga/AP)

Gran Bretaña

Niñas y mujeres esclavizadas, ejecuciones masivas ante ojos de menores, decapitaciones filmadas con fines propagandísticos: el terror en Siria e Irak conmueve al mundo. Para Amnistía Internacional (AI) es una de las mayores amenazas para los derechos humanos en general, con consecuencias más allá de la región, también para los derechos humanos en Europa y Estados Unidos.

"Genera gran preocupación el creciente poder de grupos no estatales, entre ellos, del grupo que se autodenomina Estado Islámico (EI)", señala el comunicado sobre el reporte anual de la organización, que investigó violaciones a los derechos humanos en 160 países.

También Boko Haram en Nigeria y Al Shabab en Somalia pertenecen a las agrupaciones que aspiran a estructuras prácticamente estatales y que no retroceden ante las fronteras nacionales. La violencia que originan se incrementó, describe sobriamente Amnistía.

Pero no solo los terroristas atormentan a la población con atentados, asesinatos y torturas. La reacción de los gobiernos no es considerada demasiado diferente, según el análisis de AI. "Desde Baga (en el estado nigeriano de Borno) hasta Bagdad (en Irak), los jefes de gobierno intentaron justificar violaciones a los derechos humanos con discursos sobre la necesidad de hacer 'seguro' el mundo", criticó el secretario general de AI, Salil Shetty.

Por ejemplo en Siria: los aterradores hechos perpetrados por el EI sacaron por un tiempo del foco la violencia de las fuerzas gubernamentales sirias, asevera. Éstas emplearon bombas barril, atacaron hospitales y bloquearon el abastecimiento de alimentos, agua y medicamentos para personas ajenas al conflicto.

Hace solo dos semanas el presidente Bashar al Assad calificó de "infantiles" las acusaciones de utilización de bombas barril en una entrevista con la emisora británica BBC. Pero la acusación también es respaldada por otras organizaciones como Human Rights Watch.

En Nigeria la población también padece la violencia del Estado. "Las comunas que desde hace años son aterrorizadas por Boko Haram se ven crecientemente expuestas a ataques de las fuerzas oficiales, que respondieron regularmente con matanzas extrajudiciales, arrestos masivos arbitrarios y torturas", escribe Amnistía.

Y en Irak, en vistas del terrorismo, el gobierno "soltó" milicias chiitas contra comunidades sunitas que aparentemente simpatizan con el EI. Sólo teniendo en cuenta el lapso entre enero y octubre de 2014 el conflicto en Irak le costó la vida a 10 mil civiles. También bajo el nuevo gobierno los ataques aéreos contra zonas donde se encuentra EI provocaron muertes de civiles.

La comunidad internacional no halla respuesta a los excesos de violencia, mientras la intervención militar no frena hasta ahora la violencia.

La perspectiva es "desconsoladora", añadió Salil Shetty, para este año si nada cambia: más civiles que deben vivir bajo el control casi estatal de brutales grupos terroristas, más refugiados. Pero también más vigilancia en Occidente, donde los gobiernos y los servicios secretos usan como pretexto la "guerra contra el terrorismo" para espiar a su propia población.

¿Qué se debe hacer en cambio? El reporte de AI no da una respuesta. Solo afirma que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU deben desistir de su derecho de veto, en el único reclamo concreto de AI contra Pekín y Moscú, que frenaron los borradores de resolución contra Siria.

Sin embargo, parece poco realista que renuncien de manera vinculante a ese derecho, asegura AI; cuando, por otro lado, Siria ha denunciado de manera reiterada que detrás de las fuerzas del EI y otros grupos están los intereses de EU y otras grandes potencias.