América Latina, una región donde conviven "demócratas y demagogos": Clinton

En la autobiografía de la ex secretaria de Estado, que sale mañana a la venta en EU, Clinton ve al narcotráfico como un "problema compartido" entre EU y México considera que Hugo Chávez, encarnaba ...
"Hard Choices" (Duras Decisiones), el libro de memorias de Hillary Clinton, a la venta desde mañana en EU
"Hard Choices" (Duras Decisiones), el libro de memorias de Hillary Clinton, a la venta desde mañana en EU (AFP)

Washington

La ex secretaria de Estado y ex primera dama de Estados Unidos, HillaryClinton, resume en sus memorias su visión de América Latina, una región en la que, según ella, conviven "demócratas y demagogos". La autobiografía de Clinton, de 635 páginas y titulada Decisiones difíciles (Hard choices, en inglés), saldrá a la venta mañana martes en Estados Unidos, aunque la agencia dpa obtuvo una copia un día antes de que saliera al mercado.
 
En el capítulo "América Latina: demócratas y demagogos", la ex secretaria de Estado hace un balance de los progresos y retrocesos de la región. Clinton considera, que, salvo algunas excepciones, América Latina es "un modelo a seguir para las democracias emergentes en todo el mundo, incluido el Oriente Medio". La ex primera dama reconoce que los estadunidenses tienen todavía una imagen obsoleta de América Latina que no se corresponde a la realidad.

"Todavía pensamos en América Latina como una tierra de golpes de Estado y crimen en vez de una región donde el libre mercado y la gente están prosperando, como una fuente de inmigrantes y drogas en vez de un destino para el comercio y la inversión", señala la ex jefa de la diplomacia estadunidense en su autobiografía.

"Hay mucho de lo que podemos aprender de la historia de América Latina y lo que significa para Estados Unidos y para el mundo", añade Clinton, quien insta a los estadunidenses a mirar "más allá de los titulares" y fijarse en las tendencias "positivas" hacia la democracia y la innovación que se están dado en la región, a pesar de que "todavía quedan grandes problemas que resolver".

La ex secretaria de Estado recuerda "la profunda transformación política" que ha vivido América Latina tras el fin de la Guerra Fría con la instauración de la democracia en muchos países de la región. Clinton considera muy positivo la llegada de mujeres al poder en varios países de América Latina, una región "a menudo conocida por su cultura machista".

La ex primera dama elogia a la presidenta de Brasil Dilma Rousseff, "una líder formidable a la que admiro", y a la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, a la que califica de "aliada y amiga en la lucha por los derechos de las mujeres y las niñas". Mientras Clinton considera "historias de éxito" lo ocurrido en países como Colombia, Brasil y Chile, la ex primera dama se muestra preocupada por los pocos avances en Cuba y los retrocesos en Venezuela.

La ex jefa de la diplomacia estadunidense considera que el presidente de Venezuela Hugo Chávez, al que califica de "dictador autoengrandecido", encarnaba "mucho de la historia negativa que la región estaba tratando de superar". Clinton dice en sus memorias que el difunto Chávez consideraba que era más poderoso de lo que realmente era. Para Clinton, Chávez "era más una irritación que una amenaza real, excepto para sus propios ciudadanos".

En cuanto a Cuba, la ex primera dama también revela en sus memorias que recomendó al presidente Barack Obama que pusiera fin al largo embargo económico a la isla, pues éste sólo le ha dado a Fidel y Raúl Castro una excusa para no hacer reformas democráticas y "alguien a quien culpar de los problemas económicos de Cuba".

Clinton consideró que el embargo de Estados Unidos a la isla, conocido en la isla como el bloqueo y decretado en 1960 por el entonces presidente estadunidense Dwight Eisenhower contra el gobierno de Fidel Castro, "no está alcanzando sus objetivos" y "está obstruyendo el alcance de nuestra agenda en Latinoamérica".

"Yo creía que debíamos hacer recaer en los Castro la responsabilidad de explicar por qué siguen siendo antidemocráticos y abusivos", escribe en sus memorias, en las que lamenta su fracaso a la hora de lograr la liberación de Alan Gross, un contratista estadounidense preso desde diciembre de 2009 en Cuba. La ex secretaria de Estado apoya las negociaciones de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC.

También explica en sus memorias que el problema del narcotráfico es "un problema compartido" entre Estados Unidos y México. Y reconoce los esfuerzos del ex presidente mexicano Felipe Calderón en la guerra contra el narcotráfico. Clinton recuerda que uno de las causas de la violencia en México es la lucha entre los carteles por hacerse con el negocio de droga destinada a Estados Unidos.

"El 90 por ciento de las drogas utilizadas en Estados Unidos llegan a través de México y el 90 por ciento de las armas usadas por los carteles procede de Estados Unidos", explica Clinton, quien cree que su país tiene una "responsabilidad compartida en ayudar a México a detener la violencia".

Clinton reconoce en sus memorias que Estados Unidos está lanzando "mensajes contradictorios" en la región en cuanto a su política antidrogas, y cree que Calderón tenía razón cuando le preguntó cómo se suponía que él iba a detener a los traficantes de drogas si Estados Unidos no era capaz de parar el flujo de armas al otro lado de la frontera y algunos estados norteamericanos habían comenzado a legalizar el uso de la mariguana.

La autobiografía de Clinton está siendo examinada con lupa por la prensa, ya que la ex primera dama es una de la favoritas para ser la candidata demócrata en las elecciones de 2016. Sin embargo, Clinton ha asegurado, tanto en el libro como en las entrevistas de promoción del mismo, que todavía no ha tomado una decisión sobre si se presentará o no a las primarias demócratas.