Alemania y Brasil preparan una resolución contra el espionaje en la ONU

La resolución contra el espionaje de las comunicaciones electrónicas, en el marco del escándalo de escuchas masivas de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de Estados Unidos podría ser adoptada ...
La bandera de EU ondea en la embajada estadunidense en Berlín, cerca del parlamento alemán (i) y a menos de un kilómetro de la cancillería, la prensa afirma que desde la legación diplomática se organizó el espionaje a Merkel
La bandera de EU ondea en la embajada estadunidense en Berlín, cerca del parlamento alemán (i) y a menos de un kilómetro de la cancillería, la prensa afirma que desde la legación diplomática se organizó el espionaje a Merkel (AFP)

Nueva York, Bruselas

Alemania y Brasil están preparando una resolución conjunta en Naciones Unidas contra el espionaje de las comunicaciones electrónicas, en el marco del escándalo de escuchas masivas de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de Estados Unidos que ha afectado a la cúpula de ambos gobiernos.

Según confirmaron fuentes diplomáticas en Nueva York, la resolución, que subraya el derecho a la protección de la esfera privada en internet, será presentada la próxima semana en una comisión de cuestiones humanitarias de la Asamblea General de la ONU. Previamente, la revista [i]Foreign Policy[/i] había reportado el proyecto binacional en su edición digital.

La resolución podría ser adoptada en noviembre. Entre otros, el borrador del texto reclama a la Alta Comisaria de Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay, que estudie el tema.

De acuerdo con las fuentes, la adhesión de Alemania al proyecto no constituye una reacción inmediata a los reportes de esta semana acerca de que la NSA presuntamente intervino el teléfono celular de la canciller alemana, Angela Merkel, entre otros líderes europeos.

El objetivo es abrir una discusión, entre otros temas, sobre la protección ante posibles intervenciones estatales de las comunicaciones en el espacio público, así como para la detección de posibles lagunas legales.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, es uno de los mandatarios que con más contundencia ha respondido hasta la fecha a las filtraciones de espionaje de la NSA -que supuestamente le afectaron personalmente- reveladas por el informante Edward Snowden.

Además de "posponer" sin nueva fecha concreta una visita de Estado -es decir, con los máximos honores- al presidente estadunidense, Barack Obama, esta misma semana, Rousseff aprovechó su intervención ante la Asamblea General de la ONU el mes pasado para reclamar nuevas reglas para la gobernanza en Internet y la garantía de privacidad.

"Presentaremos propuestas para establecer un marco civil multilateral para la gobernanza en internet y garantizar la protección de los datos para mejorar la transparencia, participación de la sociedad, gobiernos y empresas. Apostamos por una universalidad de la red con principios éticos", declaró Rousseff ante la ONU a finales de septiembre.

La mayoría de os mandatarios europeos, algunos supuestas víctimas del espionaje de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadunidense, han optado por dar una respuesta tibia a este escándalo que adquiere proporciones planetarias, en un intento de no dañar las relaciones con su socio estratégico.

Las últimas revelaciones de la prensa basadas en los documentos filtrados por el ex colaborador de la NSA, Edward Snowden refugiado en Rusia, señalan que los tentáculos de los servicios de inteligencia estadunidenses espiaron a 35 mandatarios y se han extendido también a países como España.

"No se trata de aumentar la presión inútilmente sino de encontrar una solución", justificó hoy el primer ministro belga, Elio Di Rupo en Bruselas, capeando la lluvia de nuevas revelaciones. El espionaje ha acaparado buena parte de las conversaciones de los 28 mandatarios a lo largo de dos días de cumbre en Bruselas, concluida hoy, pero las divisiones persisten.

Sólo Francia y Alemania, que han calificado estas prácticas de "inaceptables", han promovido una iniciativa para pedir "aclaraciones" y un marco legal para el espionaje que amenaza con dañar la confianza entre los socios de ambos lados del Atlántico.

Pero no cuenta con el apoyo de todos. Uno de los que se ha desmarcado ha sido el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, que aseguró que "las decisiones en estos temas no corresponden a la Unión Europea" sino que "competen a la seguridad nacional", una opinión que también comparte su homólogo británico, David Cameron.

No obstante, ningún país ha ido tan lejos como para replantearse las relaciones con Washington o suspender, por ejemplo, las negociaciones del acuerdo comercial UE-Estados Unidos, como reclamaron algunos.

"Cuando te vas, te cuesta volver", advirtió la canciller alemana, Angela Merkel, supuesta víctima directa del espionaje estadunidense desde su embajada en Berlín, que ha pedido explicaciones a Washington por estas revelaciones.

Además de Francia y Alemania, otros países europeos como Bélgica, Italia o España, al igual que Brasil o México, han sido víctimas de las prácticas de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadunidense.

Hasta el momento, solo la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, que conminó a la administración de Barack Obama a ofrecer explicaciones creíbles, ha ido tan lejos como suspender una visita de Estado prevista esta semana en Washington.

Las autoridades estadunidenses han advertido a los servicios de inteligencia de otros países que los documentos filtrados por Snowden contienen información sobre la colaboración secreta de algunos países con Washington.

Según el diario [i]The Washington Post[/i], algunas de las decenas de miles de documentos extraídos por Snowden contienen material sensible sobre programas extranjeros de recopilación de información contra países como Irán, Rusia y China. El diario pone como ejemplo la información sobre un programa de espionaje a Rusia por un país de la OTAN que ofreció valiosa información a Fuerza Aérea y a la Marina de EU.

La administración estadunidense es consciente de que las revelaciones de espionaje han creado tensiones "considerables" pero insiste en que estas prácticas, que todos los países hacen, son legítimas.

"Aunque recogemos el mismo tipo de información que otros países, nuestra comunidad de inteligencia está sometida a más restricciones y vigilancia que en cualquier otro país en la historia", sostiene Lisa Monaco, consejera del presidente estadunidense, Barack Obama, en seguridad interior y lucha antiterrorista.

Tanto Merkel como Hollande han tildado estas prácticas de "inaceptables" y han pedido explicaciones por separado a su socio estadunidense. "A los amigos no se los espía", dijo Merkel en Bruselas, visiblemente indignada. "La ausencia de confianza puede perjudicar la cooperación en el campo de la inteligencia", advierte la declaración final del Consejo Europeo, en particular en la lucha contra el terrorismo.

Todo el mundo puede entender que se adopten medidas excepcionales si hay amenazas terroristas importantes, pero "no estamos en una situación en la que se debe espiar al otro", concluyó el primer ministro belga.

El Gobierno español convocó para el próximo lunes en el Ministerio de Asuntos Exteriores al nuevo embajador de EU en España, James Costos, para recabar información sobre un supuesto espionaje de Estados Unidos a España.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros español, el titular de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, explicó que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quien se encuentra en Bruselas, donde participó en el Consejo Europeo, le pidió que convocara a Costos para hablar del asunto del espionaje estadunidense.

Desde Bruselas, Rajoy declaró hoy que el espionaje no cabe entre países "amigos y aliados" y manifestó su intención de convocar a Costos, aunque precisó el Gobierno español no tiene constancia de que haya habido espionaje de EU a dirigentes políticos españoles.

En Madrid, García-Margallo explicó que se ha citado a Costos el lunes por la mañana (a las 08:30 hora local) en el Ministerio de Exteriores para que dé "satisfacción" a las peticiones de información por parte de España. "El Gobierno español ha hecho constar que esta práctica, de confirmarse, es absolutamente inaceptable e inadmisible entre gobiernos socios, amigos y aliados", subrayó García-Margallo al referirse al espionaje.

El jefe de la diplomacia española añadió que la protección de la privacidad constituye "una línea roja muy difícil de asumir". García-Margallo explicó que el embajador de España en Estados Unidos, Ramón Gil-Casares, sigue este tema "puntualmente".

En el ámbito de la UE, el ministro recordó la creación del comité de expertos para revisar la protección de datos acordado entre Estados Unidos y la Unión Europea tras las primeras revelaciones sobre los programas de espionaje estadunidense.

La creación de este diálogo entre expertos fue pactada entre las dos partes en un encuentro ministerial celebrado el 14 de junio en Dublín, a raíz de las primeras filtraciones llevadas a cabo por el ex técnico de la CIA Edward Snowden.

El ministro también se refirió a las gestiones llevadas a cabo por España y, en concreto, a la visita que el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Gonzalo de Benito, realizó el pasado mes de julio a Washington.

De Benito alentó entonces al Gobierno de EU a encontrar un "equilibrio" entre la seguridad y el "respeto a las libertades" en sus actividades de espionaje, a raíz de las revelaciones sobre los programas secretos de la inteligencia estadunidense.

El secretario de Estado español expresó su "preocupación" por el asunto en sendas reuniones con la asesora para asuntos europeos del Consejo de Seguridad Nacional (NSC) de la Casa Blanca, Karen Donfried; y la subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos de EU, Wendy Sherman.

"España quería que se explicitase qué había pasado y hasta qué punto se habían violado las líneas rojas. Las líneas rojas son derechos fundamentales: el derecho a la intimidad y la privacidad", explicó hoy García-Margallo.

James Costos se encuentra hoy en Oviedo (norte de España) para asistir a la ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Asturias, donde coincidirá con el propio García-Margallo, que viajará esta tarde hasta esa ciudad asturiana.

James Costos será recibido el lunes por Ernesto de Zulueta, director general para América del Norte, Asia y Pacífico del Ministerio de Asuntos Exteriores, según informaron fuentes de dicho departamento, que señalaron que García-Margallo estará el lunes en Polonia, en una visita oficial.

De otra parte, Francia sospechó que los servicios secretos estadunidenses estaban detrás de un ataque informático que sufrió en mayo de 2012 la presidencia francesa, afirmó hoy el diario francés [i]Le Monde[/i], en momentos en que se suceden las revelaciones sobre el espionaje de Estados Unidos.

Una nota interna de cuatro páginas de la Agencia Nacional de Seguridad estadunidense (NSA), clasificada "top secret" y revelada por el ex consultor Edward Snowden, "atestigua las tensiones y la desconfianza que reinaban entre París y Washington" entonces, pese a ser aliados oficialmente, escribe [i]Le Monde[/i].

El 12 de abril de 2013, dos altos funcionarios de los servicios secretos y de una agencia pública de seguridad informática fueron a pedir cuentas a la NSA. Esta agencia es sospechosa de estar implicada en el pirateo de las computadoras de los principales colaboradores del jefes de Estado francés, en la época Nicolas Sarkozy, en mayo de 2012, entre las dos vueltas de la elección presidencial que fue ganada por François Hollande.

"El ataque no revelaba un acto de sabotaje destinado a ser hecho público, sino la voluntad de instalarse sin ser descubierto en el centro de la presidencia" francesa, según un experto que intervino entonces y que es citado por [i]Le Monde[/i].

"[i]Le Monde[/i] evoca varias pistas a partir de los documentos que tiene a su disposición, nosotros también tenemos varias pistas", afirmó el presidente François Hollande en una conferencia de prensa dada en Bruselas al terminar la cumbre europea, en la que fue tema central el asunto de la enorme operación de espionaje de Estados Unidos.

En noviembre de 2012, el semanario francés [i]L'Express[/i] publicó un artículo en el que se designaba a los estadunidenses como los que encargaron dicho ataque. En enero de 2013, el jefe de la NSA, general Keith Alexander, de visita en París, debió responder a las preguntas de los servicios secretos franceses sobre la responsabilidad de su agencia en ese caso, siempre según [i]Le Monde[/i].

En la nota, de la que el diario francés publica extractos, la NSA asegura que, una vez realizada la investigación, se concluyó que no era responsable ninguno de los servicios capaces de realizar ese tipo de operaciones dentro de las 16 agencias de inteligencia estadunidenses, ni de las de sus aliados más próximos (Gran Bretaña, Canadá, Australia).

Pero la nota agrega que los servicios secretos israelíes, que también tienen la capacidad de llevar a cabo ese tipo de ataques, no fueron interrogados al respecto "de manera deliberada".

"La NSA no dice que que fuera el Mossad quien realizó el ataque, pero pareciera considerar necesario mencionar la existencia de una duda razonable respecto al Estado" israelí, comenta [i]Le Monde[/i]. Consultados al respecto por la AFP, los servicios franceses de inteligencia rehusaron hacer comentario alguno.

Desde junio pasado, las revelaciones se suceden en todo el mundo respecto a la amplitud del programa de espionaje norteamericano, que apuntó no sólo a personas sospechosas de terrorismo sino también a empresarios, políticos y estadistas, como la canciller alemana Angela Merkel, la presidenta brasileña Dilma Rousseff y el ex presidente mexicano Felipe Calderón.