Alemanes solicitan asilo político para Snowden

En un artículo publicado en "Der Spiegel", celebridades piden protección para el ex asesor de la Agencia de Seguridad Nacional por “los servicios brindados” a Berlín.
Snowden recibió el viernes el premio Whistleblower de manos del diputado alemán Hans Stroebele.
Snowden recibió el viernes el premio Whistleblower de manos del diputado alemán Hans Stroebele. (Irina Oho/EFE)

Berlín, Washington

Personajes de la política, la cultura y el deporte de Alemania se pronunciaron a favor de otorgar asilo político al ex técnico de los servicios secretos estadunidenses Edward Snowden en un artículo publicado por el semanario Der Spiegel.

“Alemania debiera otorgarle asilo de cualquier manera”, opinó el director de cine Volker Schlöndorff. “Habría que hacerlo como gratitud por lo que hizo por nosotros”, lo secundó la directora de teatro Nike Wagner.

“Las dictaduras alemanas del siglo XX nos han enseñado los peligros que surgen cuando se colectan grandes cantidades de información sin control público. Por ello, Alemania está predestinada a ofrecer refugio a un informante que ha dado pistas a la opinión pública sobre la forma y la dimensión de la enorme recolección de datos”, dijo a su vez el escritor Daniel Kehlmann.

También el presidente de la liga alemana de futbol, Reinhard Rauball, criticó los “considerables perjuicios a los derechos humanos” que causa la vigilancia arbitraria y elogió la actuación “desinteresada” de Snowden.

“¿Por qué nadie mueve un dedo por Edward Snowden?”, se preguntó a su vez el escritor Hans-Magnus Enzensberger. “Muchos lo admiran pero nadie hace nada”, criticó

Snowden, asilado en Rusia, se ofreció a dar información sobre el espionaje de Estados Unidos ante el parlamento alemán, pero el gobierno conservador de Angela Merkel respondió que su testimonio sería bienvenido, aunque no necesariamente dentro del país.

Al respecto, varios legisladores en Estados Unidos pidieron ayer a la Casa Blanca que no otorgue clemencia al informático de 30 años, responsable de la filtración desde junio de miles de documentos secretos sobre cómo operan las redes de vigilancia de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) a través de programas como Prism o Muscular.

Los líderes de la comisión de Inteligencia del Senado y de la Cámara baja respondieron así a la carta publicada el jueves por Snowden a través del diputado ecologista alemán Hans-Christian Stroebele donde ofrece testificar ante el Congreso alemán para esclarecer “delitos probablemente graves” de espionaje y también pide clemencia en EU, ya que actuó para defender “la libre expresión”.

La senadora demócrata Dianne Feinstein dijo al programa Face the Nation de la cadena CBS que Snowden había perdido su oportunidad para declarar ante el Congreso de EU antes de filtrar  las informaciones. Pero “eso no ocurrió, y ahora él ha realizado este enorme perjuicio a nuestro país. (…) La respuesta es no tener clemencia”, dijo Feinstein.

En un texto “manifiesto por la verdad”, Snowden publicó en Der Spiegel que estos programas “no solo amenazan la privacidad, sino también (…) la libertad de expresión y las sociedades abiertas. (...) La existencia del espionaje tecnológico no tiene que determinar a la política”, dijo y reiteró en su defensa que “nadie que diga la verdad comete un crimen”.

Mientras tanto, en Brasilia la presidenta Dilma Rousseff, también espiada junto a una treintena de líderes mundiales por la NSA, llamó a hacer de la privacidad en internet una prioridad, un día después de que Brasil y Alemania presentaran un proyecto de resolución frente al escándalo del espionaje de Washington.

Claves

Obama no lo perdona

- El presidente Barack Obama “odia” las filtraciones y no pretende conceder clemencia al responsable de las revelaciones sobre el espionaje, Edward Snowden, asilado temporalmente en Moscú.

- Así lo afirmó ayer Dan Pfeiffer, principal asesor de comunicaciones del Presidente, a la cadena ABC y reiteró que según Obama todo el que filtre datos “tiene que pagar un precio”.

- Edward Snowden, de 30 años, enfrenta en EU tres cargos de espionaje y robo de propiedad oficial, al revelar cómo operan en el mundo los programas de la Agencia Nacional de Seguridad.