El país con el carbón más mortífero del mundo

De 1941 a 2010, hubo 3 mil víctimas por la extracción, acusan los medios turcos.
Una mujer llora en la tumba del minero Ibrahim Duman, de 26 años.
Una mujer llora en la tumba del minero Ibrahim Duman, de 26 años. (Emrah Gurel/AP)

Estambul

La tragedia que se cobró la vida de al menos 282 mineros en un yacimiento de lignito en Turquía es solo una más en la larga lista de accidentes que hacen del carbón turco el más caro del mundo, calculado en vidas humanas.

“No es un accidente, es un asesinato”, denuncian los sindicatos, ante la falta de medidas de seguridad, lo cual, critican, empeora conforme se van privatizando las minas, antes casi todas del Estado.

En Turquía 49 mil personas trabajan en más de 700 minas de carbón, según datos oficiales, y según la prensa turca de 1941 a 2010 casi tres mil mineros murieron en ellas.

En términos absolutos en países como China, en el mismo lapso murieron muchos más mineros, pero si se ajusta la tasa de fallecimientos a las toneladas extraídas las cosas cambian.

Con ese cálculo, Turquía tiene hoy la tasa más alta de muertes en minas de carbón, varias veces superior a la de China y 200 veces por encima de Estados Unidos.

Según el centro de análisis turco Tepav, una media de 6.5 mineros murió por cada millón de toneladas de carbón extraído en 2000-2008, aunque según el año, la cifra oscila de 2.6 a 9.2 mineros.

Esta tasa se asemeja a la vigente hasta 1930 en EU, donde fue declinando hasta hoy: 0.02 muertos.

China mantuvo una tasa alta, de 4-6, hasta bien entrado el siglo XXI, pero en 2009 se situó por primera vez por debajo de uno. India logró este nivel ya en 1980, y hoy mantiene una tasa poco más arriba de 0.2, similar a la de Sudáfrica.

En otras palabras, el carbón turco se cobra 30 más vidas, por unidad de peso, que el indio o el sudafricano, pese a que Turquía se sitúa muy por encima de ellos en el Índice de Desarrollo Humano y de que su renta per cápita triplica a la de la India.

Pero también dentro de Turquía hay enormes diferencias en mortalidad: las minas privatizadas son seis veces más peligrosas que las explotadas por el Estado.

Así lo muestra un estudio del Colegio de Ingenieros y Arquitectos (TMMOB, 2010), que compara los accidentes de 2000-2008 en la cuenca de Zonguldak, donde se concentran prácticamente todas las minas de carbón turcas.

Mientras la tasa de muertes por millón de toneladas es de casi 3.5 en las minas públicas, supera las 20 en las privadas. En 2007, las explotaciones privadas producían la octava parte del carbón extraído, pero en 2013 llegaron a representar la mitad.

Turquía produce al año 85 millones de toneladas de carbón, de las que 70 millones son lignito. El 90 por ciento del lignito se explota en minas a cielo abierto, pero Soma es una de las pocas áreas donde esta materia prima se extrae de pozos a gran profundidad.

Según el presidente del TMMOB, Mehmet Soganci, la catástrofe de Soma era perfectamente previsible.

“Hace ya dos años que advertimos de que una tragedia así iba a ocurrir, no hay seguridad. No solo las minas se han privatizado, también la supervisión. Todos trabajan con subcontratas y el control público es cero”, añadió.

“Lo vimos venir”, denunció también un diputado de Manisa, Özgür Özel, del partido opositor CHP, que en 2013 propuso al parlamento una comisión para investigar los accidentes en las minas de Soma, que al año causan decenas de heridos y algunos muertos.

Los otros dos partidos de oposición apoyaron la moción, pero el AKP, en el poder desde 2002, la rechazó el pasado 29 de abril.