Alcalde de Los Ángeles, dispuesto a albergar a niños migrantes

Según la publicación Politico Magazine, Eric Garcetti se ha puesto en contacto con el Departamento de Salud y Servicios Humanos, la agencia del gobierno federal a donde son transferidos los menores.
Inmigrantes centroamericanos, sentados en un vagón del tren de carga llamado La Bestia, en Arriaga, en el estado de Chiapas
Inmigrantes centroamericanos, sentados en un vagón del tren de carga llamado La Bestia, en Arriaga, en el estado de Chiapas (AFP)

Washington

El alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, se mostró dispuesto a albergar a los niños indocumentados no acompañados que son detenidos tras cruzar ilegalmente la frontera, lo que contrasta con la posición de otros políticos estadunidenses que han mostrado su rechazo a la llegada de menores a sus municipios.

Así lo aseguró el alcalde en un acto organizado por Politico Magazine en Los Ángeles, informó hoy esta publicación. "Son niños... Vamos a conseguirles un lugar seguro y protegido y vamos a conseguirles la representación legal" que necesitan, dijo Garcetti. El alcalde de Los Ángeles explicó que se ha puesto en contacto con el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, en sus siglas en inglés), la agencia del gobierno federal a donde son trasferidos los niños centroamericanos no acompañados, tras ser detenidos en la frontera.

Sin embargo, el alcalde no precisó si ha llegado a un acuerdo con el Departamento de Salud ni cuándo podrían llegar los primeros niños a los albergues de Los Ángeles. El ofrecimiento de Garcetti contrasta con la oposición de muchos políticos estadunidenses que se han negado a albergar a los niños detenidos en la frontera en sus localidades, como, por ejemplo, el gobernador de Maryland Martin O'Mailey, el congresista republicano Ducan Hunter o alcaldes como los de las localidades de Escondido y Murrieta en California.

La llegada en los últimos ocho meses de más de 57 mil niños indocumentados no acompañados -la mayoría procedentes de El Salvador, Honduras y Guatemala- ha hecho saltar las alarmas en Estados Unidos y está reavivando el debate sobre la necesidad de frenar la inmigración ilegal en este país.