Agricultores de Colombia inician nueva huelga indefinida

El paro, en defensa de su actividad y para protestar contra supuestos incumplimientos del gobierno en la entrega de subsidios y apoyos al agro, fue apoyado desde Cuba por la delegación de las FARC ...
Una mujer se arregla el cabello al pasar junto a varios policías antidisturbios, en medio de choques hoy en Bogotá
Una mujer se arregla el cabello al pasar junto a varios policías antidisturbios, en medio de choques hoy en Bogotá (AFP)

Bogotá, La Habana

Campesinos colombianos dieron hoy inicio a una protesta en todo el país para defender su actividad y protestar contra supuestos incumplimientos del gobierno en la entrega de subsidios y apoyos al agro. "Inicia la hora cero (...) pelearemos por permanecer en el campo, por el derecho al trabajo, para que no se acaben los campesinos en Colombia", dijo César Pachón, uno de los líderes de la protesta en un comunicado.

"La culpa es del gobierno porque en este momento quiere dar pañitos de agua tibia. Se requieren políticas agropecuarias serias en Colombia para que cada campesino cuando salgamos a vender nuestros productos vendamos por encima de los costos de producción (...) y a la vez ganemos para poder darle una vida digna a nuestras familias", explicó.

La protesta se produce después del fracaso de varias reuniones entre representantes de los campesinos y miembros del gobierno. Los agricultores afirman que las autoridades han incumplido acuerdos alcanzados en septiembre pasado -tras varias semanas de manifestaciones callejeras- para financiar y apoyar al sector.

Pachón dijo a la prensa local que esperan "tener en las calles a más de 20 o 30 mil campesinos" durante la protesta, que es de carácter indefinido. Las protestas ocurridas entre agosto y septiembre de 2013 produjeron cierres de carreteras y manifestaciones que dejaron varios muertos y decenas de heridos, a la vez que perjudicaron la imagen del presidente Juan Manuel Santos, quien busca la reelección en los comicios del 25 de mayo.

Los campesinos rechazan también los Tratados de Libre Comercio (TLC) firmados por Colombia, principalmente con Estados Unidos y Europa. En esta ocasión, el gobierno ha dicho que no permitirá bloqueos de vías y que en caso de que las manifestaciones se tornen violentas suspenderá el diálogo con los campesinos.

"Si se presentan algunas manifestaciones de manera violenta, nosotros suspenderemos las conversaciones que se están realizando", dijo el ministro de Agricultura, Rubén Darío Lizarralde, que hoy seguía tratando de frenar las manifestaciones. Por su parte, Santos dijo el domingo que esta protesta agrícola es "injustificada" porque su gobierno ha venido entregando ayudas a los agricultores.

Hasta la mañana de hoy, la Policía Nacional no había registrado protestas violentas ni bloqueos de vías en el país, informó el general Rodolfo Palomino. Algunas vías de salida de Bogotá presentaban así poco tráfico y mucha presencia policial y militar, aunque no de manifestantes.

Mientras, la guerrilla comunista de las FARC entregó hoy su apoyo a una protesta campesina iniciada en Colombia, afirmando que todos los que tienen "sensibilidad" deben respaldar estas movilizaciones. "El que no apoye un paro de esta categoría le falta sensibilidad humana, y eso es lo que le sobra a las FARC", dijo a la prensa Ricardo Téllez, uno de sus delegados en las conversaciones de paz con el gobierno colombiano en La Habana.

Téllez dijo que las FARC y los campesinos comparten "aspiraciones y justos reclamos y la innegable cobertura nacional" de ambos movimientos. Sin embargo, advirtió que cuando hay protestas populares en Colombia, suelen haber denuncias de que son orquestadas por la guerrilla, con el fin de reprimirlas. "El cuento de vincular las movilizaciones con la guerrilla es un pretexto para poder reprimir en forma violenta la protesta", dijo el delegado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Las FARC y el gobierno de Juan Manuel Santos sostienen conversaciones de paz en La Habana desde noviembre de 2012 para poner fin al conflicto armado de medio siglo. Los delegados del gobierno y la guerrilla discuten actualmente el espinoso tema de las drogas ilícitas, tercero de los seis puntos de la agenda, tras haber consensuado los dos primeros, reforma rural y participación política. Los otros puntos pendientes son sobre el abandono de las armas, la reparación de las víctimas y el mecanismo de refrendación de un eventual acuerdo.