Aécio Neves se compromete a aceptar las propuestas de Marina Silva

El candidato opositor a la presidencia de Brasil, favorito en una encuesta por primera vez con 58.8% frente a Rousseff, con 41.2%, intenta lograr el apoyo expreso de la ecologista.
 El candidato opositor a la Presidencia de Brasil, Aécio Neves (c), saluda a seguidores hoy en Recife, estado de Pernambuco, en el noreste
El candidato opositor a la Presidencia de Brasil, Aécio Neves (c), saluda a seguidores hoy en Recife, estado de Pernambuco, en el noreste (EFE)

Río de Janeiro, Brasilia

El candidato opositor a la Presidencia de Brasil, Aécio Neves, se comprometió hoy con la mayoría de las propuestas de Marina Silva, en un intento de lograr el apoyo expreso de la ecologista y atraer a sus 22 millones de votantes de cara a la segunda vuelta de las elecciones.

Los compromisos de Neves fueron detallados en un manifiesto leído por el propio candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) ante correligionarios de Silva, en un acto celebrado en Recife, capital de Pernambuco (noreste), la región donde la ambientalista tuvo más votos la semana pasada.

Marina Silva, la tercera candidata más votada en la primera vuelta de las elecciones, con el 21.1 % de los sufragios, y ausente en el acto de hoy, había exigido una manifestación pública de Neves sobre sus propuestas, antes de declarar si le apoya o si se mantiene neutral en su pleito contra la presidenta Dilma Rousseff.

La ex candidata consideró que las propuestas suponen un "avance" y mañana anunciará su posición en relación a la segunda vuelta, según anunció un asesor de Silva, Walter Feldman.

El documento leído por Neves incluye la protección a los indios, el mantenimiento de los programas sociales, el impulso de una reforma política y el "cuidado de la naturaleza", la principal bandera de Silva, quien todavía no se ha manifestado después del posicionamiento del candidato del PSDB.

Neves prometió expresamente mantener los programas de asistencia a los pobres desarrollados por el Gobierno de Rousseff, su rival en las urnas el próximo día 26, y transformarlos en "política de Estado".

Asimismo reiteró la promesa de acometer una reforma política y acabar con la reelección de los presidentes y de otros cargos públicos, aunque el documento no entró en detalles sobre estas propuestas.

En el terreno medioambiental, asumió como propio el objetivo de impulsar "la transición a una economía de bajo carbono" y reducir a "cero" la deforestación en la Amazonía, para lo que no estableció un plazo determinado.

Respondiendo a otra exigencia de Silva, Neves defendió que el Gobierno mantenga la prerrogativa de delimitar las tierras indígenas y prometió resolver los conflictos entre los pueblos nativos y los terratenientes que, según él, se intensificaron por culpa de la "negligencia" de Rousseff.

La única demanda de Silva que se dejó en el tintero es eliminar de su programa electoral la revisión del Código Penal, para poder juzgar como mayores de edad a jóvenes de 16 años que cometan "crímenes gravísimos", lo que supone uno de los emblemas de la campaña del opositor.

En cambio Neves prometió hoy buscar "soluciones generosas" para "alejar a los jóvenes de la violencia" y no encarar el problema "sólo bajo la óptica del castigo".
En los últimos días, ante el silencio de Marina Silva, Neves advirtió que no "abdicaría" de los puntos "esenciales" que constituyen la "espina dorsal" de su programa.

El candidato del PSDB pidió la "unión" de toda la oposición e invitó a todos los partidos a que contribuyan a su causa sin necesidad de que renuncien a sus ideales. "Terminada la primera vuelta de las elecciones las urnas fueron claras: la mayoría del electorado, el 60 %, mostró el deseo del cambio", dijo Neves.

El candidato destacó el papel de Marina Silva en la "renovación cualitativa de la política" brasileña y también el "legado" de Eduardo Campos, candidato presidencial del Partido Socialista Brasileño (PSB) fallecido en un accidente aéreo el pasado 13 de agosto y que fue sustituido por la ecologista.

En el acto, Neves fue arropado por la familia del candidato fallecido y por la cúpula del PSB, partido que ya le ha declarado su apoyo y que es especialmente fuerte en Pernambuco, donde Eduardo Campos fue gobernador entre 2007 y 2014.

Silva tuvo los mejores resultados de todo Brasil en Pernambuco, en especial en Recife y en las ciudades costeras, las más pobladas de esta región del noreste, mientras que las zonas rurales y más pobres votaron mayoritariamente a favor de Rousseff.

En el conjunto del país el PSB tuvo el 22.1 % de los votos, en Pernambuco esa cifra subió al 48 %, lo que supone 2.3 millones de votos, y en Recife, el 63.3 %. Neves, que fue el segundo más votado en Brasil con un 33.55 % de los sufragios, recibió un apoyo marginal en Pernambuco (5.92 %) y en general en el noreste del país.

Beto Albuquerque, líder del PSB y compañero de fórmula de Silva, dijo hoy al lado de Neves "que Dilma se prepare, porque el noreste va a darle la vuelta al resultado" de las elecciones.

Rousseff hizo un mitin hoy en la ciudad de Contagem, en la región metropolitana de Belo Horizonte, capital de Minas Gerais, estado que supone el segundo mayor colegio electoral del país y donde Neves fue gobernador entre 2003 y 2010, pero donde la mandataria se impuso por cuatro puntos de ventaja.

Según una encuesta de intención de voto divulgada hoy por la empresa Sensus, Neves es el favorito para ganar las elecciones con un 58.8 % de los votos, frente al 41.2 % de Rousseff.

Esta es la primera encuesta que coloca a Neves en clara ventaja con respecto a Rousseff, puesto que los primeros sondeos realizados al comienzo de esta semana señalaban un empate técnico, con dos puntos de ventaja para el opositor.

De otra parte, Rousseff consideró hoy un intento de "golpe" el uso político por parte de Neves de las denuncias de corrupción que involucran a Petrobras y al partido de gobierno.

En medio de la contienda electoral, medios brasileños divulgaron en los últimos días parte del testimonio del ex director de Petrobras entre 2004-2012, Paulo Roberto Costa, en prisión domiciliaria por integrar una red de lavado de dinero.

Costa denunció la existencia de un esquema de corrupción en la compañía estatal, y aseguró que hasta un 3% del valor de varios contratos fue destinado al gobernante Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) y a sus aliados, dinero que habría sido usado en la campaña electoral del 2010.

Para Neves, ocurrió un "asalto a la mayor empresa brasileña en las barbas del gobierno, sin que el gobierno reaccione". Rousseff dijo que sus rivales del PSDB, que ya gobernaron el país con Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), están haciendo uso electoral del tema.

"Ellos (PSDB) jamás investigaron, jamás sancionaron, jamás intentaron acabar con ese crimen horrible, que es el crimen de la corrupción. Ahora, en la víspera electoral, siempre quieren dar un golpe. Están dando un golpe y con él, no estamos de acuerdo", aseguró Rousseff durante un acto de campaña el viernes en Rio Grande do Sul.

"Considero incorrecto divulgar (los testimonios) parcialmente, en un momento electoral. Soy la primera en defender una investigación rigurosa, profunda, de todo lo que dijeron estos individuos", agregó la actual mandataria. Costa hizo un acuerdo con la justicia para reducir su pena a cambio de dar toda la información sobre el caso. Ninguna de sus denuncias ha sido probada.

Otro de los cómplices de Costa, el cambista Alberto Yousseff, quien también está preso, involucró al tesorero del PT, Joa Vaccari Neto, de recibir los sobornos que se pagaron al partido. El PT ha negado formalmente todas las acusaciones.

Hace dos años, altos cargos del PT fueron condenados por armar entre 2003 y 2005 una contabilidad paralela para comprar apoyo político de legisladores opositores.