Acusan a 15 por explosión en oleoducto chino que causó 62 muertes

Además de las víctimas mortales y los heridos, la grave explosión, que destrozó una carretera contigua y derrumbó construcciones, provocó pérdidas valoradas en 123 millones de dólares (unos 90 ...

Pekín

Quince personas se enfrentarán a la justicia china acusadas de diversos cargos por la explosión que se produjo el pasado noviembre en un oleoducto de la compañía Sinopec en Qingdao (este de China), que causó 62 muertos y 136 heridos.

Estos datos aparecen en un informe gubernamental publicado hoy por la prensa estatal sobre el suceso de Qingdao, uno de los peores accidentes laborales ocurridos en China en 2013, si bien no especifica más detalles sobre las personas ni sobre las acusaciones a las que se enfrentan.

La publicación confirma que otras 48 personas serán castigadas por "violar la disciplina administrativa" del Partido Comunista.

Anteriormente, el diario "South China Morning Post" confirmó la detención de 9 personas, siete de ellos vinculados a Sinopec, la compañía propietaria del oleoducto (la mayor petrolera de China) y otros dos relacionados con la zona de desarrollo económico de Qingdao (distrito de Huangdao), donde tuvo lugar la catástrofe.

El informe publicado hoy concluye que la causa directa del accidente fue una operación de reparación de una fuga, en la que saltaron "chispas" que provocaron una explosión alimentada por el petróleo que se había filtrado del oleoducto de Sinopec.

Además de las víctimas mortales y los heridos, la grave explosión, que destrozó una carretera contigua y derrumbó construcciones, provocó pérdidas valoradas en 123 millones de dólares (unos 90 millones de euros), de acuerdo al informe, que se basa en una investigación impulsada por el Consejo de Estado (Ejecutivo chino).

Días después de producirse el siniestro, varios medios de comunicación y residentes de Qingdao criticaron que no se alertara ante los riesgos de la fuga, pues la explosión se produjo cuando los trabajadores llevaban siete horas reparando el escape.

Las críticas también recayeron sobre Sinopec, acusada de saber desde hace dos años antes que el oleoducto no cumplía las regulaciones gubernamentales, si bien la firma aseguró que inició un proyecto de reparación en febrero.

No obstante, se desconoce si la parte de la tubería siniestrada había sido reparada ya.

El Gobierno de Qingdao aseguró que no tuvo información de la fuga hasta que las explosiones ocurrieron, pero Sinopec dice que había advertido al distrito de Huangdao con anterioridad.

La provincia de Shandong acoge una de las mayores terminales importadoras de petróleo del país, y controla una séptima parte de todos los oleoductos de gas y crudo de la potencia asiática.

La tragedia de noviembre hizo rememorar a los ciudadanos de Qingdao el suceso ocurrido en 1989 en esta misma ciudad costera, cuando sucesivas explosiones de cinco tanques petroleros dejaron al menos 19 muertos y 78 heridos.