Acuerdo con UE sobre migración respetará derecho internacional: Turquía

Ankara se comprometió con la UE a readmitir a todos los migrantes que entren clandestinamente a Grecia desde sus costas siempre que Bruselas conceda asilo a un sirio por cada emigrante de ese país ...
Una mujer refugiada carga con una caja de frutas en la parte griega de la frontera greco-macedonia, cerca de Idomeni, Grecia
Una mujer refugiada carga con una caja de frutas en la parte griega de la frontera greco-macedonia, cerca de Idomeni, Grecia (EFE)

Ankara

Turquía aseguró hoy que el proyecto de acuerdo con la Unión Europea es "compatible con el derecho internacional sobre los migrantes". "Es importante para nosotros que el acuerdo sea compatible con el derecho internacional sobre los migrantes", declaró un alto funcionario turco. "Es impensable para nosotros hacer algo que esté contra el derecho internacional", agregó.

Según el principio de acuerdo del lunes, Turquía se comprometió a readmitir a todos los migrantes, incluidos los sirios, que entren clandestinamente a Grecia desde sus costas, a condición de que la UE conceda asilo a un sirio por cada persona de esa nacionalidad que reciba de vuelta en su territorio.

Los dirigentes europeos se dieron plazo hasta una nueva cumbre prevista para la semana próxima para finalizar su acuerdo, que ya ha sido criticado por oenegés, la ONU e incluso algunos países miembros de la UE.

Grecia reubicará a 16 mil refugiados

Mientras, el Gobierno griego ha comenzado con las primeras reubicaciones hacia nuevos centros de acogida de 16 mil refugiados de los más de 42 mil que están atrapados en su territorio por el cierre de la ruta balcánica, mientras el flujo de personas desde las costas turcas a las islas del Egeo no cesa.

Se van a habilitar quince nuevos centros de acogida, con el objetivo de aliviar la presión sobre el campamento fronterizo de Idomeni y el puerto ateniense del Pireo, con capacidad para albergar a 16 mil personas.

El Gobierno anunció hoy que a lo largo del día trasladará a más de un millar de las más de tres mil personas que se hacinan en el puerto del Pireo a otros centros ya habilitados. La región del Ática -donde está Atenas- acogerá cuatro de estos centros de alojamiento temporal, mientras que los once restantes se construirán en Drama, Termópilas, Épiro, Tesalia y Litójoro.

El ministro de Defensa, Dimitris Vitsas, aseguró hoy en una entrevista con la cadena privada Star que Grecia tiene en estos momentos 30 mil plazas de atención y aseveró que para el final de la semana que viene se incrementarán hasta las 50 mil. Grecia quiere además empezar el desalojo del campo de refugiados de Idomeni, en la frontera con la Antigua República Yugoslava de Macedonia (ARYM), donde ya hay más de 18,700 personas.

Las autoridades descartan el uso de la fuerza para este desalojo, por lo que tratarán de persuadirles con folletos en tres idiomas -inglés, pastún y árabe- en los que se les informa de que no pueden continuar su viaje debido al cierre de las fronteras.

"No se puede ir al país vecino. Las fronteras están cerradas. Por favor, colaboren con las autoridades oficiales griegas. Usted será llevado a las instalaciones de acogida, donde se le proporcionará alojamiento, alimentación y atención médica", se puede leer en el texto del folleto, según la prensa local.

El ministro de Protección Civil, Nikos Toskas, espera que la situación vuelva "a la normalidad" en una o dos semanas, según declaró a los medios locales, destacó además la acción de su Gobierno contra los traficantes y señaló que desde enero han sido detenidos 68 en Grecia.

En el campo fronterizo de Idomeni las condiciones higiénicas son una de las grandes preocupaciones de las ONG que operan allí, aunque también la falta de víveres por la gran cantidad de refugiados que llegan cada día.

Aún así, según mostró Médicos Sin Fronteras en Twitter, el mal tiempo que azotó los últimos días el campo, dejándole totalmente embarrado, dio hoy una tregua y el sol luce sobre los que acampan allí, la mayoría de manera precaria.

En el otro extremo de Grecia, en el puerto ateniense del Pireo, según cifras oficiales, hay ya más de 3,500 migrantes instalados, aunque este número varía rápidamente conforme atracan los transbordadores desde las islas del Egeo y los refugiados son reubicados.

Las autoridades aseguran que los planes de reubicación se topan con la resistencia de muchos migrantes y refugiados, que se niegan a moverse a campos del territorio griego que no sean Idomeni, pues confían en que la frontera vuelva a abrirse. Ayer por la mañana fueron transferidas desde el Pireo 700 personas hacia Tríkala, Lárisa y Ayios Andreas.

Por otro lado en las islas griegas hay ya casi 8.300 migrantes y refugiados que esperan a ser trasladados al puerto del Pireo y al de Kavala, en el norte del país, mientras que en las últimas 24 horas se registraron 830 llegadas a las costas griegas desde las de Turquía.

Ocho centros de acogida temporales empezaron a funcionar ayer en la región de Tesalia, en el centro de Grecia: cuatro complejos militares, dos hoteles alquilados y dos campamentos de vacaciones que pertenecen al Ministerio de Trabajo.

Polémica en España

Mientras, en España, el jefe del gobierno en funciones, Mariano Rajoy, no dará explicaciones al parlamento, como le exigían numerosos partidos, sobre el acuerdo entre la Unión Europea y Turquía para el reenvío de migrantes, que provocó fuerte rechazo entre la sociedad civil, dijo hoy su vicepresidenta. Tras las legislativas del 20 de diciembre, que dejaron un parlamento muy fragmentado, ningún partido logra forjar coaliciones suficientes para formar gobierno.

Alegando que una cámara diferente a la que le eligió en 2011 no puede controlarle, el conservador Rajoy evitará comparecer ante los diputados para informar sobre la cumbre extraordinaria del lunes en Bruselas. La UE y Turquía alcanzaron allí un principio de acuerdo para reenviar a ese país a los migrantes y refugiados que lleguen a Europa de manera ilegal.

"Somos un gobierno en funciones, con todo lo que eso implica en todos los ámbitos, no se puede pretender que estemos en funciones para unas cosas y no para otras", afirmó en rueda de prensa Soraya Saénz de Santamaría, número dos del ejecutivo conservador.

El gobierno saliente intentará sin embargo, aseguró, consensuar con las otras fuerzas políticas la posición de España de cara al consejo europeo del 17 y 18 de marzo que debe ratificar el pacto.

"No podemos deportar en masa a los refugiados que legítimamente tienen derecho de asilo, por intereses electoralistas, por incapacidad, por miedo o simplemente por puro egoísmo", había escrito el miércoles el líder socialista español Pedro Sánchez, que intenta formar gobierno, aunque por ahora sin éxito.

Numerosas voces de la sociedad civil criticaron también duramente el acuerdo. "Supondrá un incremento mayor si cabe del inmenso saldo de sufrimiento, dolor y muerte por parte de quienes siguen arriesgando cada día sus vidas mientras buscan bienestar, seguridad y protección a las puertas de Europa", afirmaron en un comunicado cuatro entidades de acción social de la iglesia católica encabezadas por Cáritas Española.

"Europa tiene capacidad de respuesta pero no tiene voluntad" ante "la mayor crisis humanitaria a la que se ha enfrentado", fustigó el sindicato Comisiones Obreras llamando a las organizaciones sociales a convocar "movilizaciones de la ciudadanía para denunciar la actitud de gobiernos e instituciones europeas".

En una declaración institucional conjunta, once de los 17 gobiernos regionales pidieron al ejecutivo central que se les permita colaborar en la acogida y atención a los desplazados por conflictos bélicos como el de Siria o Irak.