Acuerdan formar gobierno de derecha en Bélgica

Casi cinco meses después de las elecciones legislativas de mayo, cuatro partidos políticos llegaron a un acuerdo, cuyo primer ministro será Charles Michel, líder liberal francófono.
El nuevo primer ministro, Charles Michel (d), celebra con el flamenco Kris Peeters (i) la formación del nuevo gobierno
El nuevo primer ministro, Charles Michel (d), celebra con el flamenco Kris Peeters (i) la formación del nuevo gobierno (AFP)

Bruselas

Cuatro partidos políticos belgas alcanzaron hoy un acuerdo para formar un gobierno de derecha, casi cinco meses después de las elecciones legislativas del 25 de mayo, anunció el líder de los liberales francófonos, Charles Michel, elegido para ser el nuevo primer ministro.

"Concluimos un acuerdo de gobierno y un acuerdo sobre el presupuesto que lleva las cuentas públicas de Bélgica hacia el equilibrio para 2018", declaró Michel a la prensa luego de una negociación maratoniana de 28 horas.

El reino evita así una nueva crisis política, como la que vivió tras los comicios de 2010 que dejaron al país sin gobierno durante un año y medio por las complejas negociaciones entre partidos. Todos los partidos "propusieron que ejerza la responsabilidad de primer ministro", declaró Michel.

Charles Michel, que inició una precoz carrera política a la sombra de su padre, el ex ministro y comisario europeo Louis Michel, se convertirá con apenas 38 años en el jefe de gobierno más joven del reino desde 1840 y uno de los más jóvenes de la Unión Europea (UE).

El rey Felipe lo había designado durante el verano boreal como "informador" y luego "formador", dos figuras del complejo sistema político belga que tienen a su cargo formar un nuevo gobierno.

La coalición gubernamental es inédita en el país. Estará compuesta por tres partidos flamencos: los democratacristianos del CD&V, los liberales de Open VLD y los nacionalistas del N-VA, que se impuso en Flandes en las elecciones del 25 de mayo y que ingresa así por primera vez a un gobierno federal.

El gobierno tendrá un sólo partido francófono, el Movimiento Reformista de Charles Michel. El acuerdo alcanzado para poder formar un gobierno "incluye importantes reformas económicas y sociales" cuyo objetivo es "crear empleos adicionales", explicó Michel.

Estas medidas incluyen posponer la edad legal de la jubilación de 65 años actualmente a 66 años a partir de 2025 y 67 en 2030, indicó. "Es un tema de responsabilidad", justificó, agregando que habrá "medidas fuertes de solidaridad" en el programa de gobierno.

"Es un gobierno de competitividad, de poder adquisitivo y de saneamiento económico", comentó el jefe del N-VA, Bart De Weber, que no integrará el equipo gubernamental y conservará su cargo de burgomaestre de Amberes (norte).

De Weber, que logró un tercio de los votos para su formación en la región de Flandes en las últimas elecciones, aceptó dejar de lado durante los próximos cinco años las reivindicaciones "comunitarias" del N-VA, un partido que milita por la independencia de Flandes y la desaparición de Bélgica.

Además de un Estado federal, esta monarquía constitucional cuenta con tres regiones con sus propios gobiernos y parlamentos. Los temas de interés nacional recaen en el gobierno federal, las regiones son competentes en temas económicos, de transporte o medioambiente.

Desde 1962 existe una "frontera lingüística" que divide el norte flamenco, que representa el 57.5% de los once millones de habitantes del reino, y el sur valón que suma 32.1%. En la región de Bruselas-capital, bilingüe, vive el 10.3% de los belgas. Las comunidades lingüísticas son competentes en temas de educación y cultura.

El nuevo gobierno debería comenzar su trabajo la próxima semana. El primer ministro saliente, el socialista Elio Di Rupo, calificó el nuevo gobierno como de "ultraderecha".