Acreedores juzgan "positiva" la nueva propuesta de Grecia

La UE, el BCE y el FMI examinaron hoy la oferta del gobierno de Tsipras, que admitió que contiene medidas "difíciles", y la calificaron de "base de negociación" para un tercer plan de ayuda por 74 ...
Miembros del Partido Comunista de los Trabajadores griego gritan consignas contra nuevas medidas de austeridad, hoy en Atenas
Miembros del Partido Comunista de los Trabajadores griego gritan consignas contra nuevas medidas de austeridad, hoy en Atenas (AFP)

Bruselas

Los acreedores de Grecia (UE, BCE y FMI), que examinaron hoy la nueva propuesta del gobierno de Alexis Tsipras, la juzgaron "positiva", viendo en ella "una base de negociación" con vistas a un tercer plan de ayuda por un monto de 74 mil millones de euros, informó a la AFP una fuente europea.

"Las tres instituciones acordaron brindar una evaluación positiva a la propuesta de reformas transmitida ayer (noche del jueves) por el gobierno griego", precisó esta fuente esta noche, el mismo momento en que el Parlamento griego debatía el tema antes de una votación prevista en el transcurso de la noche.

Esta propuesta, que hace renacer la esperanza de un acuerdo para evitar la salida de Atenas del euro, será examinada este sábado en Bruselas por los ministros de Finanzas de la unión monetaria.

No obstante, según la misma fuente europea, la reunión del Eurogrupo debería conducir "en el mejor de los casos a un acuerdo político" ya que la decisión de relanzar las negociaciones con Atenas incumbe a la cumbre de jefes de Estado y Gobierno de los 28 prevista el domingo en Bruselas.

Además, si Grecia y sus socios europeos se ponen de acuerdo sobre este tercer plan de ayuda a Atenas, deberán avalarlo al menos ocho Parlamentos de la zona euro, y el Bundestag alemán por duplicado.

Un tercer programa

La propuesta sometida por el Gobierno griego "es una base de negociación para un tercer programa de 74 mil millones de euros en tres años: 16.000 millones del FMI y 58 mil millones del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MES), una décima parte de su capacidad", subrayó la fuente europea y recalcó que "no se trata de dinero nuevo".

Según otra fuente europea, los acreedores "se sorprendieron favorablemente" con el documento enviado el jueves por Atenas y consideraron que contenía medidas "muy similares a las propuestas presentadas por la Comisión" a finales de junio.

En el documento de trece páginas titulado "Acciones prioritarias y compromisos", publicado la noche del jueves al viernes, Atenas se compromete a adoptar gran parte de las medidas propuestas por los acreedores el 26 de junio y rechazadas por los griegos en el referéndum del domingo pasado.

Las propuestas del Gobierno de Tsipras se parecen mucho a las contenidas en el último texto de los acreedores sobre la mayoría de los temas litigiosos: pensiones, IVA, privatizaciones, impuesto de sociedades.

Durante el debate que tiene lugar en el Parlamento griego, el primer ministro Alexis Tsipras defendió su proposición a los acreedores aunque admitió que contienen medidas "difíciles" y está "lejos" del "pacto electoral" de la izquierda radical en el poder.

Tsipras afirmó que su Gobierno ha hecho muchas concesiones en la propuesta enviada a los acreedores respecto a su programa inicial, a cambio de mantener al país en el euro y conseguir financiación, un paquete de inversiones y la reestructuración de la deuda.

"No quiero ocultar la verdad. El acuerdo que se debatirá en el Eurogrupo está lejos de nuestro programa", dijo Tsipras en un discurso ante el Parlamento previo a la sesión que debatirá si da luz verde al Gobierno para seguir negociando.

Tsipras afirmó que la opción era escoger entre "lo que tenemos y los que teníamos hace quince días" en alusión a la propuesta que las instituciones presentaron al Gobierno el 25 de junio, un plan que calificó de "ultimátum" y que llevó a la convocatoria del referéndum.

Este paquete "contiene muchas acciones prioritarias que están muy alejadas de nuestro pacto preelectoral", admitió. Recurrió a la metáfora del jefe guerrero que desde enero ha librado "batallas difíciles", tuvo "bajas" y también "ganó terreno", y advirtió de que las dificultades distan mucho de haberse acabado con el acuerdo esperado este fin de semana.

"A partir de ahora, tenemos por delante un terreno minado, con trampas, no lo puedo negar", declaró, a la par que "confesaba que el programa de reformas es difícil". Grecia va a tener que realizar un importante esfuerzo presupuestario para obtener el tercer plan de rescate de 74 mil millones de euros que ha solicitado esta semana a los europeos.

Pero la propuesta que el país ha sometido a los acreedores contiene varios avances, destacó el primer ministro: "tendremos una financiación a tres años", contra cinco meses propuestos por los acreedores a finales de junio, "un plan de inversiones" y "por primera vez tenemos un debate serio sobre la reestructuración de la deuda".

"Lo que nos piden es difícil"

El primer ministro señaló que pidió el "no" en el referéndum del pasado domingo no para romper con los socios sino para fortalecer la posición del Ejecutivo en las conversaciones. "Debemos admitir por otra parte, que lo que nos piden es difícil. Mejor que el ultimátum, pero difícil", remarcó y añadió que ahora el país tiene "por primera vez la posibilidad de hacer desaparecer la discusión sobre el 'grexit' (la salida de Grecia del euro)".

Explicó que con esta propuesta el Ejecutivo ha conseguido un "programa totalmente europeo" porque implica que el Fondo Monetario Internacional no participará, aunque proporcionará "ayuda técnica", por lo que aseveró que "termina la troika tal y como la conocimos".

Tsipras destacó además que el plan heleno contempla una duración de tres años, lo que "da tiempo para restablecer la economía" e incluso avanzó su intención de que el país salga a los mercados antes. En comparación, dijo, el programa propuesto el 25 de junio por los socios preveía un periodo de cinco meses.

El jefe del Gobierno griego explicó que el superávit primario "será menor y dependerá de las capacidades de la economía" y que con el préstamo solicitado al Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) "devolveremos los bonos del Banco Central Europeo que vencen en julio y en agosto".

Aseguró que esto es un cambio de deuda a corto plazo en deuda a largo plazo y corresponde a una primera reestructuración de la deuda. "Por fin, por primera vez se discute la necesidad de una reestructuración global de la deuda", apuntó Tsipras, que agregó que "es posible lograr un compromiso de abrir un debate real sobre la deuda".

Subrayó que su Ejecutivo negocia firmemente "por Grecia y para que Europa cambie de rumbo". "Estoy seguro de que esta semilla de democracia y de dignidad que aportamos dará sus frutos para otros pueblos de Europa", enfatizó Tsipras, que afirmó querer no solo permanecer en Europa, "sino vivir y trabajar como iguales en Europa".