Acreedores de Grecia aceptarían nuevo programa: fuente europea

Un alto responsable europeo admitió el reemplazo del programa de reformas que el nuevo primer ministro, Alexis Tsipras, quiere cambiar, mientras Berlín admite que se cambie el nombre de "troika" y ...
El primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, durante su conferencia de prensa anoche tras la cumbre en Bruselas
El primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, durante su conferencia de prensa anoche tras la cumbre en Bruselas (EFE)

Bruselas

Los acreedores de Grecia podrían plantearse el reemplazo del actual programa de reformas griego del que el primer ministro Alexis Tsipras quiere liberar a su país, estimó hoy una fuente europea.

"No es crucial prorrogar (el programa existente). Podemos decir que comenzamos las discusiones sobre la base de un nuevo programa", indicó un alto responsable europeo que pidió el anonimato. "No lo excluyo", añadió.

El actual programa de reformas, por el que Grecia recibió ayuda financiera de sus socios del Eurogrupo y del Fondo Monetario Internacional, es la línea que crispa las posiciones de Atenas como de sus acreedores.

Tsipras, elegido a fines de enero con la promesa de liberar a su país de las reformas que considera "catastróficas", afirmó en Bruselas el jueves, luego de una cumbre con sus homólogos de la Unión Europea, que "el programa actual ya no existe".

Este programa termina a fines de febrero, y los socios de Grecia en la zona euro insisten para que pida su prórroga. Fue el reclamo que le hicieron al ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, en una reunión el miércoles, que terminó con un total desacuerdo.

Este viernes, con el aval de Tsipras, el gobierno griego y expertos de las tres instituciones a cargo de fiscalizar las cuentas y reformas de Grecia en el marco del programa de rescate (la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI) reanudaron los trabajos técnicos para "facilitar" la crucial reunión del lunes de los ministros de Finanzas.

"La transición del programa (actual) a un nuevo programa griego es el único objetivo de las discusiones y del próximo Eurogrupo" que debe llevarse a cabo el lunes, dijo Tsipras el jueves al término de la cumbre. Los trabajos técnicos "no abordarán las opciones políticas, esta discusión será el lunes", dijo la fuente europea.

El actual programa de Grecia, que termina a fines de febrero, fue impuesto a cambio de los dos rescates de la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) desde 2010, por el que Atenas recibió unos 240 mil millones de euros.

"Troika seguirá trabajando"

Asimismo, el gobierno alemán indicó hoy que acepta dejar de llamar "troika" a la entidad integrada por la Comisión Europea, el BCE y el FMI, pero que estas instituciones, que negociaron con Atenas un plan de reformas criticado por el nuevo gobierno griego, "van a seguir trabajando".

"Si nuestros interlocutores griegos no quieren llamar 'troika' a la troika", los dirigentes alemanes lo aceptarán, declaró Martin Jäger, portavoz del Ministerio de Finanzas alemán. No obstante, "en el futuro las tres instituciones van a seguir trabajando", agregó.

Grecia y sus acreedores iniciaron hoy los trabajos técnicos necesarios para "facilitar" un acuerdo en la reunión crucial del lunes de los ministros de Finanzas de la zona euro, luego de una cumbre europea que permitió reanudar el diálogo a pesar de las profundas divergencias.

Atenas quiere deshacerse de la "troika" (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) y de las duras medidas que le impone desde 2010. El gobierno griego quiere un nuevo programa con condiciones menos severas desde el punto de vista social. Este programa provoca tensiones entre Atenas y los defensores de la ortodoxia presupuestaria, en primer lugar Alemania.

Tras una reunión especialmente turbulenta que avivó los temores de una salida de Grecia de la zona euro (el "Grexit"), el presidente de la Eurozona y el nuevo primer ministro griego Alexis Tsipras acordaron el jueves iniciar consultas desde el viernes para buscar una "base común" entre el programa actual y las propuestas de Atenas.

Grecia ha salido de seis años de profunda recesión, en los que ha perdido una cuarta parte de su PIB, pero tiene un desempleo superior al 25%, el más alto de la Eurozona, y su PIB se redujo desde 2009 un 25%.

Tsipras, elegido a fines de enero con la promesa de liberar a su país de las reformas que considera "catastróficas", afirmó en Bruselas el jueves, luego de una cumbre con sus homólogos de la Unión Europea, que "el programa actual ya no existe".

EU pide "pragmatismo"

El secretario del Tesoro de EU, Jack Lew, instó hoy a Grecia y sus socios europeos a "dejar de lado la retórica" y "concentrarse" en un acuerdo "pragmático" en las negociaciones entre ambas partes sobre el rescate, durante una llamada telefónica al nuevo primer ministro heleno, Alexis Tsipras.

Según un breve comunicado divulgado por el Tesoro, Lew trató con Tsipras las "propuestas" de Atenas y subrayó que "la reunión del (próximo) lunes del Eurogrupo puede ser una significativa oportunidad para alcanzar progresos concretos".

En este encuentro, el Eurogrupo y el Gobierno griego buscarán una fórmula para garantizar la financiación de Grecia una vez concluya el programa de asistencia a ese país, el próximo 28 de febrero. "El secretario Lew urgió a todas las partes a dejar de lado la retórica y concentrarse en alcanzar un acuerdo pragmático", indicó la nota del Gobierno estadunidense.

Asimismo, el titular del Tesoro mostró su disposición a cooperar con el nuevo Gobierno de Atenas "a medida que avanza en la articulación de su agenda concreta e integral de reformas junto con Europa y las instituciones internacionales".

Las partes deberán acordar con qué tipo de respaldo financiero contará o no Grecia a partir de la medianoche del próximo día 28, qué reformas y ajustes tendrá que seguir aplicando el país y cuáles podrían ser sustituidas por nuevas medidas más acordes con el programa de Tsipras.

Tras la victoria en las elecciones del pasado 25 de enero, el Gobierno de la coalición de izquierda Syriza planteó renegociar la deuda con los socios comunitarios, aunque las propuestas iniciales de Atenas no han encontrado eco favorable entre los europeos.