Acercamiento con Cuba: la carrera EU-UE ha comenzado

A pesar de su rivalidad en el terreno comercial, el acercamiento entre Washington y Bruselas podría favorecer que La Habana haga concesiones en derechos humanos.
El negociador jefe europeo, Christian Leffler (i), afirmó que no había una "competencia" entre la UE y EU en su acercamiento con Cuba
El negociador jefe europeo, Christian Leffler (i), afirmó que no había una "competencia" entre la UE y EU en su acercamiento con Cuba (AFP)

La Habana

Estados Unidos y la Unión Europea parecen rivales en sus procesos de acercamiento a Cuba, pero sus esfuerzos conjuntos podrían servir para que el régimen comunista de la isla haga concesiones en derechos humanos.

Desde hace once meses representantes de la UE y Cuba, cuyas relaciones están oficialmente congeladas desde 2003, negocian con miras a un "Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación". Para la UE la idea es normalizar los lazos con la isla con el fin de alentar a La Habana a emprender reformas en el campo de los derechos humanos.

Hace dos meses y medio, Washington hizo lo mismo que los 28, al anunciar un acercamiento histórico con Cuba después de más de medio siglo de antagonismo y desconfianza.

Al reconocer el fracaso de una política que "no ha funcionado" desde hace tiempo, el presidente estadunidense Barack Obama buscó un nuevo método para intentar impulsar los derechos civiles y políticos en la isla.

El enero, la UE saludó este "histórico giro", pero ciertas voces entre los 28 se han alzado para demandar una aceleración del proceso de negociaciones del bloque con La Habana, con el fin de no perder terreno frente a Washington, principalmente en materia comercial.

España, importante socio económico de la isla, exhortó entonces a sus pares europeos a acelerar las negociaciones con Cuba "para dar la posibilidad a las empresas de la UE de competir con empresas de Estados Unidos", que desembarcarían en masa si la isla decide abrirse.

Competencia comercial

"Es evidente que los europeos ven a Estados Unidos como un aliado, pero también como un competidor en términos de inversiones e intercambio comercial con Cuba. Es un interés político, pero también claramente económico", dice Peter Schechter, del Atlantic Council, un centro de estudios estadunidense.

En un signo de la voluntad de los europeos de no quedarse atrás, la presidencia francesa anunció el martes que François Hollande cumplirá una vista oficial a la isla el 11 de mayo, en el primer viaje de un jefe de Estado francés a Cuba.

Por ahora los europeos parecen tener la ventaja en el calendario, pues se involucraron antes en la senda de la normalización (en abril de 2014) y los puntos de discordia son mucho menos numerosos que los que tienen los dos viejos enemigos de la Guerra Fría.

Aunque los estadunidenses están en vías de restablecer relaciones diplomáticas con Cuba, con una reapertura de embajadas en abril, algunos asuntos como el levantamiento del embargo económico y las compensaciones por los bienes norteamericanos nacionalizados por la revolución de Fidel Castro están todavía lejos de ser resueltos.

Aun así, Obama anunció una flexibilización de las exportaciones a Cuba en materia de telecomunicaciones Internet y medidas en favor del pequeño sector privado, dentro de lo que le permiten sus facultades.

La UE explora

Consultado por la AFP, un responsable del Departamento de Estado dice no ver ningún inconveniente en que haya negociaciones paralelas entre cubanos y europeos, sugiriendo una acción concertada para incitar al régimen comunista a aceptar cambios políticos y civiles.

"Alentamos a la UE y a todas las naciones y organizaciones involucradas en negociaciones diplomáticas con el gobierno cubano a aprovechar cada oportunidad pública y privada para apoyar un mayor respeto a los derechos humanos y libertades fundamentales en Cuba, y la posibilidad de que todos los ciudadanos cubanos puedan determinar el futuro político y económico del país", indica el funcionario.

"Nuestra nueva política hacia Cuba ampliará nuestras posibilidades de trabajar con la Unión Europea y otros socios globales para empoderar al pueblo cubano", añade.

Al término de la tercera ronda de conversaciones este jueves en La Habana, el negociador jefe europeo, Christian Leffler, afirmó que no había una "competencia" entre la UE y Estados Unidos en el marco de sus procesos de acercamiento con Cuba. Incluso, según Leffler, el deshielo entre la isla y su vecino del norte "disipa una nube que había estado pendiendo sobre la región (y) abre nuevas posibilidades".

"Las dos series de negociaciones no son contradictorias sino complementarias, aunque el proceso con Estados Unidos tiene características muy específicas" como herencia de medio siglo de conflicto, señala Marc Hanson, de la ONG Washington Office for Latin America (WOLA).

Para este experto, los europeos tienen incluso la posibilidad de mostrarles la senda a los estadunidenses de que "un diálogo serio con los cubanos es perfectamente posible".