Absuelve a seguidores de Mursi detenidos en 2013

Los beneficiados fueron acusados de intento de asesinato y disturbios tras los enfrentamientos desatados en julio del año pasado, por la destitución de Mursi.

Madrid

Un tribunal de Egipto absolvió hoy a más de 60 simpatizantes del depuesto presidente Mohamed Mursi, que fueron detenidos en julio pasado durante una manifestación en El Cairo, entre ellos un camarógrafo de la televisión Al Yazira.

Los beneficiados, la mayoría relacionados con la proscrita Hermandad Musulmana, fueron acusados de intento de asesinato y disturbios tras los enfrentamientos desatados en julio último, tras la remoción de Mursi de la Presidencia el día 3 de ese mes.

Los islamistas han realizado innumerables protestas para exigir la restitución de Mursi, sin embargo se han encontrado con una fuerte ofensiva de las fuerzas de seguridad, que han causado cientos de muertos, según un reporte de la televisora satelital.

Entre los absueltos está Mohamed Badr, un camarógrafo de Al Yazira, detenido durante la jornada de manifestaciones de julio, acusado de participar en los disturbios y de actos terroristas, aunque la televisora mantiene que sólo cubría las protestas.

El corresponsal de Al Yazira, Peter Greste, y los productores Mohamed Fahmy y Baher Mohamed también están detenidos y se han mantenido bajo custodia desde hace más de un mes, así como Abdullah al-Shami, quien está bajo custodia desde agosto anterior.

Los periodistas también están acusados de delitos de incitación contra el pueblo egipcio y de difusión de noticias falsas, "con la finalidad de hacer creer en el extranjero que lo que sucede en el país es una guerra civil que amenaza con colapsar al Estado", según la justicia egipcia.

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) ha asegurado que Egipto, Siria e Irak se han convertido en los países más mortíferos para ejercer el trabajo de periodista, desde la caída de Mursi.

Los periodistas extranjeros fueron detenidos el 29 de diciembre pasado, después de que el Ministerio del Interior los acusó de trabajar ilegalmente en Egipto y de retransmitir sin permiso de las autoridades desde un hotel de El Cairo.

De acuerdo con la denuncia penal, Fahmy es considerado miembro de la Hermandad Musulmana, que ha sido clasificada como "terrorista", y creador de una red de medios de comunicación para producir noticias que empañan la reputación de Egipto en el exterior.

De ser declarados culpables los periodistas extranjeros y los colaboradores egipcios de la televisora satelital podrían ser condenados a entre 15 y 25 años de prisión con la posibilidad de la pena de muerte, según Ahmed Ezzat, representante de un grupo de derechos humanos.