Abren camino a FARC para ser partido legal

La guerrilla y el gobierno colombiano logran por consenso un acuerdo para que los rebeldes tengan participación política una vez que se desarmen.
Iván Márquez, jefe de la delegación de insurgentes, habló en conferencia de prensa ayer en La Habana.
Iván Márquez, jefe de la delegación de insurgentes, habló en conferencia de prensa ayer en La Habana. (Reuters)

La Habana

Las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno de Juan Manuel Santos lograron ayer, en La Habana, un "acuerdo parcial" sobre la participación de la guerrilla en la vida política que abre el camino para su conversión en un partido legal, una vez que entreguen sus armas.

Tras casi cinco meses de conversaciones, las partes lograron consenso en cuanto a la creación de mecanismos que aseguren los "derechos y garantías para el ejercicio de la oposición política en general (...) y en particular para los nuevos movimientos que surjan luego de la firma del acuerdo final", según un comunicado conjunto leído a la prensa en la capital cubana.

El nuevo acuerdo persigue, además, democratizar los mecanismos de participación ciudadana, asegurar la transparencia del sistema electoral y otorgar más representación política a territorios y población más vulnerable en el conflicto.

"Nada está acordado hasta que todo esté acordado", precisaron sin embargo ambos grupos, al aclarar que lo alcanzado ayer "puede ser ajustado" cuando se agote la discusión de los cuatro temas pendientes, incluido el de la lucha contra el tráfico de drogas, próximo asunto que se debatirá el 18 de noviembre.

"Los que el gobierno llama entrega de las armas por las guerrillas se discutirá más adelante, no en el tema de las drogas", puntualizó por su parte a MILENIO el negociador de las FARC, Andrés Paris.

Desde el inicio de estas pláticas en noviembre de 2012, el gobierno y la guerrilla anunciaron acuerdos parciales en el tema uno —democratización del campo colombiano— y ahora en el dos, sobre los mecanismos de participación política de los insurgentes.

Aunque el acuerdo de ayer se basa en generalidades, el jefe de los negociadores del gobierno, Humberto de la Calle, aclaró en conferencia de prensa que "más adelante" se emitirá un documento con mayores precisiones al respecto.

El comunicado conjunto adelantó que "se acordó un sistema integral de seguridad para el ejercicio de la política" a fin de garantizar las "protección de quienes la ejerzan", con vista a crear "un clima de convivencia y tolerancia" para el nuevo movimiento civil en que se transformen las FARC, ya desmilitarizadas.

"Lo acordado hoy abrirá el camino para arraigar definitivamente la paz luego de la terminación del conflicto" armado de casi medio siglo, aseguró De la Calle, al evaluar los resultados obtenidos.

En tanto, el jefe de los negociadores de las FARC, Iván Márquez, se mostró igualmente "satisfecho" con el resultado alcanzado, al tiempo que advirtió que todavía "falta mucho por andar" para que las guerrillas se desarmen, y en ese sentido dijo que antes "hay que meterle mano al aparato judicial corrupto" que impera en Colombia.

La guerrilla afirmó que los diálogos de paz no son un proceso "de sometimiento" de las FARC.

Márquez reiteró además el planteamiento guerrillero de convocar a una "comisión de la verdad" integrada por personajes colombianos y extranjeras, a fin de profundizar en la situación de las decenas de miles de víctimas dejadas por la confrontación armada en el país.

Estuvieron representantes de Cuba, Noruega, Chile y Venezuela, como países garantes y acompañantes de los diálogos de paz colombianos.

Santos pide apoyo

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, dijo que acuerdos como el alcanzado entre su gobierno y las FARC muestran que hay que seguir dialogando en busca de la paz, porque no hacerlo sería "traicionar" al país.

Santos solicitó ayer, en cadena nacional, el respaldo de sus compatriotas al proceso con las FARC y les pidió no tener miedo a la paz, porque "el miedo nos encadena al pasado".

Uno de los que criticó el avance fue el ex presidente Álvaro Uribe, partidario de la vía armada contra las FARC. "Colombia es la única democracia que acepta negociar con el terrorismo", escribió en su cuenta de Twitter.