Abe en el Congreso de EU: remordimientos, pero no excusas

El primer ministro nipón expresó ante el Congreso estadunidense condolencias y un "profundo remordimiento" por el pasado militarista de Japón, pero no presentó excusas a las mujeres asiáticas ...
Activistas surcoreanos muestran pancartas contra el discurso de Shinzo Abe en el Congreso de EU, ante la embajada japonesa en Seúl
Activistas surcoreanos muestran pancartas contra el discurso de Shinzo Abe en el Congreso de EU, ante la embajada japonesa en Seúl (AFP)

Washington

Condolencias y "profundo remordimiento" por el pasado militarista de Japón expresó el primer ministro Shinzo Abe ante el Congreso de Estados Unidos, pero no el pedido de disculpas esperado por los defensores de las mujeres abusadas por el ejército nipón durante la Segunda Guerra Mundial.

Ello generó decepción entre los defensores de exesclavas sexuales asiáticas. "La historia es dura", declaró Shinzo Abe ante los legisladores durante su discurso en inglés de 46 minutos.

"Mis queridos amigos, en nombre de Japón y del pueblo japonés, presento con un profundo respeto mis condolencias eternas a las almas de todos los estadunidenses perdidas durante la Segunda Guerra Mundial", dijo.

Pero varios congresistas esperaban oír excusas para las 200 mil asiáticas, la mayoría coreanas, que fueron ingresadas por la fuerza a los burdeles del ejército japonés como "mujeres de consuelo". Una de ellas, Lee Yong-soo, coreana de 87 años, escuchó impasible el discurso de Abe. Había sido invitada al acto por el congresista demócrata Mike Honda.

"Nuestra última esperanza de reconciliación con el gobierno de Abe se derrumbó cuando vimos que no mencionaría a las 'mujeres de consuelo', ni siquiera una palabra", declaró Lee Yong-soo, a través de Washington Coalition for Comfort Women Issues. "Es chocante y vergonzoso" que Shinzo Abe "no haya pedido disculpas", reaccionó Mike Honda.

Abe, quien antes de comparecer ante el Congreso visitó el memorial de la Segunda Guerra Mundial en Washington, no salió del camino marcado por otros primeros ministros de su país y ahondó en los "profundos remordimientos" por las acciones japonesas que "hicieron sufrir a los pueblos de los países asiáticos".

El mandatario ya había expresado "condolencias" ante el parlamento australiano en julio del año pasado. "Mantendré las posiciones expresadas sobre este tema por los primeros ministros predecesores", declaró Shinzo Abe a las puertas del 70° aniversario de la rendición de Japón el 15 de agosto de 1945.

Tomiichi Murayama ya pronunció en 1995 sus "excusas sinceras" por "la dominación colonial y la agresión", una expresión que retomó Junichiro Koizumi en 2005. Diez años después, las palabras de Abe no salieron de lo esperado y fueron "insuficientes", según declaró el martes el senador y candidato republicano a la Casa Blanca Marco Rubio.

Libre comercio

Pero el objetivo principal de la visita de Abe a Estados Unidos era económico. Tokio, Washington y otros diez países de la región Asia-Pacífico negocian un acuerdo de libre comercio, el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica (TPP por sus siglas en inglés), que representaría el 40% del PIB mundial y que que excluye a China.

"Estados Unidos y Japón deben asumir la iniciativa", dijo con ímpetu Shinzo Abe, quien aseguró que "el objetivo está cerca". La cooperación de los parlamentarios estadunidenses es indispensable para dar a Obama un "fast track" (vía rápida) para la negociación, que implica que el Congreso solo se puede modificar a favor o en contra del acuerdo, pero no modificarlo.

Paradójicamente, Obama cuenta con el apoyo de los republicanos en tanto el ala izquierda de los demócratas, con el apoyo de los sindicatos, resiste la medida temerosos de que afecte el empleo estadunidense.