Juan Carlos y Felipe, juntos en acto militar en España

Un día después de que el rey Juan Carlos anunciara la abdicación de la corona española, apareció hoy junto a su hijo, el príncipe Felipe, en Madrid.

Madrid

El rey Juan Carlos y el príncipe Felipe aparecieron juntos en un acto militar vestidos con el uniforme del Ejército de Tierra en Madrid, un día después de que la abdicación a la corona.

Juan Carlos y el príncipe heredero de España encabezaron una ceremonia de la Orden de San Hermenegildo en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, la cual fue creada hace dos siglos para premiar conductas militares ejemplares.

Es el primer acto oficial al que asisten juntos después de que el monarca anunciara ayer su abdicación en favor del príncipe.

Este día, el gobierno de España comenzó el proceso que llevará a la proclamación de Felipe VI como rey, en sustitución de su padre, Juan Carlos I, un trámite que se espera que culmine antes de finales de junio.

El procedimiento comienza con la celebración de un consejo de ministros extraordinario encargado de elaborar una ley orgánica para regular el procedimiento de sucesión en la Corona, ya que el país no cuenta con ninguna normativa al respecto y solo está recogido en el artículo 57.5 de la Constitución.

Por la tarde, la Mesa del Congreso calificará la ley orgánica, tal y como haría con cualquier otro texto legislativo, y la junta de portavoces anunciará la fecha para proceder a su votación en el pleno parlamentario.

Fuentes del Congreso no detallaron fechas ni plazos para la votación del texto legislativo ni para la proclamación del nuevo monarca, aunque fuentes judiciales señalaron que esta última podría celebrarse en el plazo de entre tres y seis semanas.

"Creo que será un texto legislativo muy sencillo, muy corto, sin complejidad y que va a permitir al Congreso tramitarlo en lectura única", dijo el presidente de la Comisión Constitucional del Congreso, Arturo García Tizón, en declaraciones a Onda Cero.

El diario monárquico ABC dijo que el 12 de junio podría celebrarse el pleno del Congreso que aprobaría la ley -con la mayoría absoluta de al menos 176 diputados-, y después tendrá que ser ratificada en el Senado.

En caso de que hubiera enmiendas en la Cámara Alta, la norma tendría que volver al Congreso y ser votada de nuevo. Posteriormente tiene que publicarse en el Boletín Oficial del Estado.

"Está más que garantizada (la aprobación)", agregó García Tizón, que dijo que sus cálculos apuntaban a que tendría más del 83 por ciento de apoyo.

Tras la aprobación se procederá a la proclamación como Rey de Felipe VI en una sesión conjunta de las Cortes.

La coronación de Felipe VI podría producirse en la semana del 23 de junio, según ABC.

La abdicación de Juan Carlos I llegó en un momento delicado de salud para el monarca de 76 años y tras varios escándalos que han perjudicado la imagen de la monarquía, especialmente la imputación por un presunto delito de corrupción de la infanta Cristina y de su marido Iñaki Urdangarin.

El monarca reveló el lunes en una comparecencia televisada que había tomado la decisión en enero pasado de permitir el relevo generacional a su hijo de 46 años y todavía príncipe de Asturias, con el fin de asegurar la estabilidad en la monarquía.

Tras la abdicación de Juan Carlos I, que fue anunciada en una declaración institucional por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, los principales partidos españoles PP y PSOE comunicaron su intención de apoyar la monarquía.

Partidos minoritarios de izquierda, que obtuvieron la semana pasada un respaldo en torno al 20 por ciento de los votos en los comicios europeos, se mostraron partidarios de consultar a la ciudadanía si quiere seguir adelante con este modelo de Estado.

El lunes por la tarde, miles de personas se manifestaron en las calles de diversas ciudades de España para pedir un referéndum en el que se decida si mantener la monarquía o instaurar una república.

El 62 por ciento de los españoles era partidario de una abdicación, según una encuesta publicada en enero por Sigma Dos, que recogió que menos del 50 por ciento de la población respaldaba la monarquía como forma de Estado.