Niños de Gaza: morir por “error”

Hasta ayer sumaban 73 los menores fallecidos como consecuencia de la ofensiva del ejército israelí contra el grupo radical Hamás, confirmó la Unicef. Una cifra que supera por mucho a las bajas ...
Qassim Elwan, de cuatro años, murió el viernes.
Qassim Elwan, de cuatro años, murió el viernes. (Mahemed Salem-Reuters)

Ciudad de Gaza

Afana Shuheiber, de 10 años, jugaba en un tejado de la ciudad de Gaza con sus primos cuando un ataque la convirtió en uno de los 73 niños muertos la ofensiva israelí en la Franja.

El creciente número de niños muertos en el último conflicto entre Israel y el grupo palestino Hamás en Gaza ha provocado conmoción en el mundo entero.

No pasa un día desde que se lanzó la ofensiva israelí, el pasado 8 de julio, sin que se repitan las mismas escenas: cadáveres de niños despedazados, trasladados a la morgue de los hospitales y padres —cuando siguen vivos— desesperados.

Ayer un grupo de organizaciones internacionales y palestinas de derechos humanos y de agencias humanitarias llamaron a un alto el fuego inmediato en Gaza, debido al elevado número de menores muertos.

“Hasta ahora han muerto más niños en los ataques israelíes que militantes palestinos”, asegura el comunicado de los grupos, entre los que se encuentra la organización War Child and Defence for Children International (Defensa Internacional de los niños).

La agencia de la ONU para la infancia, Unicef, señaló ayer que los niños sumaban hasta un tercio de las víctimas civiles del conflicto.

“Desde el 8 de julio hasta el 19 de julio a las 04:00 (tiempo local), han muerto al menos 73 niños palestinos como consecuencia de los bombardeos y ataques de las fuerzas aéreas, navales y de tierra israelíes”, informó Catherine Weibel, de Unicef.

Un total de 53 eran varones y 20 niñas. Más de la mitad eran menores de 12 años. “Los más pequeños tenían tres meses”, añadió.

“Los niños deberían ser protegidos de la violencia y no ser víctimas de un conflicto del que no son responsables”, sentencia.

Weibel señala su preocupación por los efectos a largo plazo de la violencia sobre los menores de Gaza, muchos de los cuales viven su tercera guerra en menos de seis años.

“Hay niños aterrorizados de por vida por lo que están viendo”, alerta.

Antes de la guerra, unos 60 mil niños en Gaza requerían ya algún tipo de ayuda psicológica y se calcula que esta cifra se disparará después del conflicto.

Afnan, Fula para su familia, es una de estas víctimas. Murió el jueves con sus primos, Jihad y Wisam, en el distrito de Sabra, en la ciudad de Gaza.

Los pequeños habían aprovechado un momento de relativa tregua de la violencia durante la tarde para subirse a jugar al tejado, después de días encerrados en casa, según relataron los vecinos.

En el hospital de Shifa los primos yacían colocados uno al lado del otro frente a sus familiares, devastados por el dolor. Los ojos de Wisam, de siete años, seguían abiertos, como mirando a lo lejos.

“Hemos visto demasiadas muertes de civiles, mucho de ellos niños, como los muertos en la playa de Gaza”, lamentó la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, quien pidió una investigación rápida sobre lo ocurrido.

El miércoles por la tarde, cuatro niños, de entre nueve y 11 años y primos entre sí, murieron en un ataque en la playa, a la vista de los periodistas. Al menos cinco niños resultaron también heridos.

Un primer ataque alcanzó una cabaña de pescadores en la línea del puerto de Gaza y un grupo de niños salió huyendo. Un segundo ataque alcanzó al grupo. Los niños aterrorizados, algunos ensangrentados, salieron corriendo para refugiarse en un hotel, a 200 metros de allí.

“Estaban jugando en la playa. Habían ido al puerto para salir del campo (de refugiados) de Chati (cerca de la frontera con Israel) porque había muchos bombardeos allí”, explica un familiar de las víctimas.

El ejército israelí indicó que una investigación preliminar apuntaba a que los niños fueron las “trágicas” víctimas de un ataque dirigido a “los terroristas de Hamás”, el movimiento palestino que controla el enclave.

Un alto responsable militar israelí aseguró ayer que el ejército “lamentaba” la muerte de mujeres y de niños. “Cuando se lucha, hay errores”, justificó.