• Regístrate
Estás leyendo: Tras 50 años, llega a Cuba primer crucero de EU
Comparte esta noticia
Domingo , 24.06.2018 / 11:51 Hoy

Tras 50 años, llega a Cuba primer crucero de EU

El barco Adonia es el primer crucero estadunidense en llegar a la isla, tras 50 años de prohibición; la embarcación realizará dos viajes al mes, de Miami a Cuba.

1 / 7
Publicidad
Publicidad

AFP

Después de más de medio siglo, La Habana volvió a recibir a un crucero de Estados Unidos que desembarcó con emocionados pasajeros, incluido un pequeño grupo de cubanos que lloró al regresar al país de donde fueron sacados siendo niños tras el triunfo de la revolución.

Con 704 pasajeros a bordo, entre ellos una docena de cubano-estadunidenses, el barco Adonia de Fathom, filial de la empresa estadunidense Carnival, atracó hoy en el puerto de La Habana hacia las 14:30 hora GMT, tras haber partido de Miami la tarde del domingo. "Estoy llorando desde que amaneció. No puedo creer que estoy aquí", dijo María Eugenia Peña con los ojos un poco inflamados.

Esta abogada de 47 años nació en Miami. Sus padres y hermanos salieron de Cuba poco después de la revolución que encabezaron los hermanos Fidel y Raúl Castro. "He tenido muchas ansias de ver la tierra donde nacieron mis padres, donde nacieron mis primos que nunca he conocido", señaló a la AFP poco después de desembarcar.

La embarcación entró en la bahía de La Habana y realizó las maniobras de atraque en la terminal de cruceros "Sierra Maestra", situada en el centro histórico de la capital cubana.

"Experiencia de inmersión cultural"

Carnival, la mayor empresa de cruceros del mundo, promete a los viajeros de esta travesía una "experiencia de inmersión cultural" durante una ruta de siete días alrededor de la isla, con una primera escala en La Habana, y las siguientes paradas en Cienfuegos, y Santiago de Cuba.

El Adonia zarpó de Miami alrededor de las 04:24 de la tarde con rumbo a La Habana, convirtiéndose en el primer barco en llegar a la isla desde que el ex presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter, eliminó prácticamente todas las restricciones de viaje de Estados Unidos a Cuba a finales de la década de 1970.

Las restricciones de viaje se restablecieron después de que Carter dejó la Casa Blanca y los cruceros a la isla fueron posibles otra vez después de que los presidentes Barack Obama y Raúl Castro anunciaran la reanudación de relaciones diplomáticas el 17 de diciembre de 2014.

El viaje de este primer crucero que cubre la ruta entre Estados Unidos y Cuba, interrumpida desde el triunfo de la revolución cubana en 1959, añade un nuevo símbolo a la reconciliación política entre los otrora enemigos de la Guerra Fría.

El sonido de la bocina arrancó gritos de entusiasmo entre los cubanos y decenas de turistas extranjeros que siguieron desde el Malecón la lenta entrada del crucero, en este día feriado y soleado en Cuba. Vicky Rey, una cubana de 54 años, tenía cinco años cuando sus padres la sacaron de Cuba. De a poco su familia fue migrando y ya no tiene parientes en la isla. Incluso a veces le cuesta hilar algunas frases en español.

Casi se "me salió el corazón. Fue muy emocionante, cuando entramos y vimos el Malecón... tanta historia que me recuerdo mi mamá me contaba", señaló Rey, vicepresidenta de los servicios a huéspedes de Carnival. Aun cuando se mantiene en vigor el embargo comercial estadunidense sobre la isla impuesto en 1962, los dos países restablecieron relaciones diplomáticas en 2015.

De su lado, el gobierno de Barack Obama, que ha pedido en vano el fin del embargo al Congreso de mayoría opositora, ha flexibilizado algunas de las restricciones económicas y acordado con La Habana la reanudación de los vuelos comerciales, del correo postal y de los cruceros.

"¡Traidor!"

A causa del embargo, los estadunidenses no pueden hacer turismo libremente en la isla comunista, pero pueden visitarla con fines culturales, académicos, deportivos o religiosos. "Visitar Cuba es realizar un sueño. La emoción me supera", declaró la estadunidense Diana Liotta, que, al igual que la mayoría de sus compatriotas, descendió del barco agitando banderitas de los dos países.

Entre las personas agolpadas en el Malecón para ver el ingreso del Adonia, había un hombre de unos 40 años envuelto en la bandera de Estados Unidos que fue insultado mientras hablaba con la prensa.

Bajo gritos de "¡Traidor!", el hombre, que discutía en voz alta con quienes lo atacaban, fue retirado del lugar por la policía bajo una salva de aplausos, observó un equipo de la AFP. De hecho, la presencia de efectivos de la policía superaba hoy a la que se despliega habitualmente ante el arribo de un crucero.

La partida del primer crucero en esta nueva era de relaciones estuvo cerca de naufragar por cuenta de las prohibiciones que regían desde hace décadas para los viajes marítimos de los cubanos.

A raíz de ello, Carnival se negó en principio a aceptar reservaciones de cubanos-estadunidenses, una discriminación que le valió duras críticas. Luego llegó a condicionar la salida de sus barcos a la autorización del gobierno comunista para que permitiera el ingreso a la isla de cubanos por mar.

La semana pasada, el gobierno de Raúl Castro terminó por levantar las restricciones para los viajes marítimos de los cubanos desde y hacia Estados Unidos, y que habían sido impuestas desde la Guerra Fría para evitar el desembarco de anticastristas. De ahí que en este primer viaje el Adonia transportó apenas una veintena de cubano-estadunidenses, la mayoría representantes de Carnival.

Antes de embarcarse rumbo a La Habana, Isabel Buznego, nacida en Cuba hace 61 años, comentó a la prensa que su papá murió sin poder viajar a la isla. "Vengo en su nombre, por eso tengo tantos sentimientos encontrados, pero estoy sobre todo feliz", dijo Buznego.

Ella y su esposo salieron de niños de la isla hace más de medio siglo y retornan por primera vez. Carnival, cuyos camarotes se reservan por entre 1,800 y siete mil dólares, viajará dos veces al mes en cruceros de una semana con el propósito de promover el intercambio cultural entre los dos países.

Miles de barcos al año

La llegada del barco Adonia es el primer paso hacia un futuro donde miles de barcos al año podrán cruzar los Estrechos de Florida, los cuales fueron cerrados durante la crisis de misiles.

Antes de la Revolución de Cuba en 1959, los cruceros viajaban con regularidad entre ambos países. Elegantes barcos zarpaban desde Nueva York y viajes de fines de semana por 42 dólares la noche salían dos veces por semana desde Miami.

Cuba cortó todo turismo de crucero en 2005 al poner fin a una asociación con la empresa italiana Silares Terminales del Caribe, mientras que Fidel Castro arremetió contra los viajes de cruceros durante un discurso televisado de cuatro horas y media.

"Vienen hoteles flotantes, restaurantes flotantes, teatros flotantes, diversión flotante, visitan los países para dejarles la basura, las latas vacías y los papeles por unos cuantos miserables centavos", dijo Castro.

Carnival Cruise Line informó que el Adonia efectuará dos viajes al mes de Miami a Cuba. Las reservaciones comenzarán en mil 800 dólares por persona e incluyen diversas actividades culturales y educativas, como clases de español.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.