01:20 |Deja violencia 10 muertos en enfrentamientos nocturnos en Beirut
Grupos de soldados se desplegaron hoy en la capital libanesa, mientras algunos pobladores comenzaron a huir de la ciudad hacia la zona oriental cristiana.
Beirut.- La situación continuaba siendo tensa hoy en las calles de Beirut, tras la violencia nocturna que dejó al menos 10 muertos y más de 30 heridos, informaron fuentes hospitalarias.
Grupos de soldados se desplegaron hoy en la capital libanesa, mientras algunos pobladores comenzaron a huir de la ciudad hacia la zona oriental cristiana.
La oposición encabezada por el grupo Hizbollah contrala ahora la mayoría de Beirut y continua avanzando hacia la casa del líder de la mayoría gobernante, Saad Hariri, e intenta también alcanzar un área donde reside el líder antisirio Walid Jumblatt, informaron testigos.
Disparos de balas y granadas propulsadas con cohetes se podían oír aún en la ciudad.
El diario “Al Mustaqbal”, del sunita Movimiento Futuro, propiedad de la familia Hariri, fue asaltado por seguidores de la oposición al amanecer. “El Ejército está dentro del edifico y los empleados están seguros”, dijo un periodista que se encontraba dentro del lugar cuando ocurrieron los hechos.
La televisión Future TV, propiedad dela misma familia, también se encuentra bajo control del Ejército, aunque cesó sus emisiones.
La situación se deterioró tras la rueda de prensa televisada del jefe de Hizbollah, Hassan Nasrallah, que refiriéndose a las acusaciones del gobierno sobre la red de comunicación que posee su grupo, dijo que “la mano que se extienda para tocar la red será cortada”.
Poco antes, Nasrallah había afirmado dque el gobierno libanés prooccidental de Fuad Siniora había declarado la guerra al grupo, que apoya la resistencia contra Israel. “Ha empezado la guerra (…) y tenemos derecho a defendernos con nuestras armas”, dijo Nasrallah. “Una nueva era ha comenzado”, añadió.
Nasrallah acusa al gobierno de seguir las órdenes de la administración estadounidense y califica al gobierno de Beirut de “puñado de delincuentes”. El martes, las autoridades libanesas declararon la red de telecomunicaciones ilegal, al igual que las cámaras de vigilancia instaladas por Hizbollah en el aeropuerto de Beirut.
El gabinete había despedido al jefe de seguridad del aeropuerto, hombre cercano a Hizbollah. En reacción, Nasrallah advirtió que cualquiera que asumiera el cargo sería considerado un traidor por la agrupación.
El incidente disparó la violencia, que ayer se extendió más allá de la capital. Hariri realizó en la noche de ayer una propuesta par aponer fin a la crisis, que fue rechazada por sus opositores.
Líbano está viviendo su peor crisis desde la guerra civil que temrinó en 1990. La división política ha dejado un vacío de poder presidencial que dura ya dsde noviembre, tras el fin del mandato de Emile Lahoud.





