23:51 |Inútil mensaje presidencial en Argentina, regresan “cacerolazos” nocturnos
Cientos de personas salieron por tercera noche consecutiva para protestar contra el gobierno, sin embargo esta vez no llegaron a la Plaza de Mayo, porque desde temprano estuvo ocupado por agrupaciones oficialistas.
Buenos Aires, Argentina.- El discurso conciliador que envió esta noche la presidenta Cristina Fernández de Kirchner fue inútil para disuadir a cientos de personas que salieron por tercera noche consecutiva a realizar “cacerolazos” en su contra en Buenos Aires.
Luego de que la presidenta denunció en sus discursos que las protestas en su contra llevadas a cabo en Buenos Aires están manipuladas, ciudadanos de los barrios más pudientes se concentraron para protestar en contra del gobierno.
A diferencia de las manifestaciones realizadas el martes y el miércoles, en esta ocasión los “cacerolazos” no llegaron a la Plaza de Mayo, porque desde temprano este lugar emblemático estuvo ocupado por agrupaciones oficialistas.
Por eso, y para evitar los conatos de enfrentamiento que se que registraron en días pasados, los “anticristina” optaron por hacer sonar sus cacerolas en las esquinas de los barrios de Recoleta, Palermo y Belgrano.
Inicialmente, los manifestantes salieron a las calles en repudio a la política agropecuaria de la presidenta que ha generado una histórica huelga de productores que ya cumplió 15 días.
Sin embargo, en las movilizaciones la gente que hacía sonar ollas y sartenes reconoció su disgusto por la actitud de Fernández de Kirchner durante un gobierno de cuatro meses.
En su discurso esta noche, la presidenta convocó “humildemente” según sus propias palabras, a iniciar un diálogo con el campo, y minimizó las protestas en su contra en la capital.
Apenas terminó de hablar, las cacerolas volvieron a sonar en una ciudad que así recuerda las movilizaciones de este tipo que en diciembre de 2001 lograron la caída del ex presidente Fernando de la Rúa.
El martes y el miércoles, grupos de desempleados y ciudadanos en general acudieron a la Plaza de Mayo para desalojar a empujones a los críticos del gobierno.






