10:24 |Reivindica Carlos Fuentes vínculo de la novela con realidad social
El escritor mexicano sostuvo que la novela responde así “al clamor humano de llenar los múltiples nombres de la humanidad, al clamor de civilizaciones enteras”.
Santiago.- El escritor mexicano Carlos Fuentes reivindicó aquí el vínculo de la novela con la realidad social, política, económica y cultural de América Latina, así como su tarea de dar voz a “los grupos más invisibles y agredidos de nuestro mundo”.
En una conferencia magistral dictada la víspera en la capital chilena, Fuentes sostuvo que la novela responde así “al clamor humano de llenar los múltiples nombres de la humanidad, al clamor de civilizaciones enteras”.
El también periodista y ensayista subrayó que “en el caso concreto de nuestra América Latina, la novela contribuye poderosamente a colmar el vacío mas dramático y a realizar el proyecto más exigente de nuestra historia”.
El autor de “La muerte de Artemio Cruz” y “La silla del águila” agregó que esto es “colmar el vacío en nuestra extraordinaria riqueza cultural y nuestra persistente pobreza política y económica”.
La novela debe, consideró, “realizar el proyecto de comunicar el vigor y la continuidad de nuestra prodigiosa cultura indígena, africana y europea, cultura mestiza, a una vida democrática sostenida por un creciente bienestar económico para las mayorías”.
En la conferencia “La jornada de un escritor”, en la que estuvieron presentes autores como el chileno Antonio Skármeta, el mexicano dijo que “una novela situada en el albor del día nos dice que el pasado está vivo en la memoria y el futuro está presente en el deseo”.
El creador de “La región más transparente” enfatizó que “en este proyecto de porvenir, del dolor de sus ausencias actuales, no ha estado, no podría estar ausente la novela escrita por un latinoamericano”.
“Y no porque se convierta en arma de propaganda o en mensaje político”, advirtió Fuentes, “sino porque una novela mantiene vivas dos realidades sin las cuales las sociedades menguan y perecen. La literatura mantiene viva la imaginación y el lenguaje”, precisó.
Aseveró que “esta es su servidumbre y también su gloria. Y será, sin duda, su contribución en el siglo y en el milenio actuales, a una América Latina no postrada sino de pie, en la que decir democracia signifique decir bienestar”.
Fuentes subrayó que en la región hay una tarea “inacabada” y que sus mujeres y hombres “aún no hemos dicho nuestra última palabra”.
“Por eso, a la extensión del espacio externo de la novela actual hay que añadir, dentro de cada comunidad lingüística o nacional, una diversificación que atañe o es producida por los grupos más invisibles y agredidos de nuestro mundo feliz”, comentó.
Ellos son, señaló, “el judío y el árabe, el indígena americano, el trabajador migratorio, el homosexual, el disidente en general y, aún más general y particularmente a la vez, esa mitad de la población mundial que es el género femenino”.
Debe ser una América Latina “en la que superemos las vastas desigualdades que hoy destruyen la convivencia y envenenan nuestras acciones”, expresó el autor de “Terra nostra”, “Gringo viejo” y “La Frontera de Cristal. Una novela en nueve cuentos”.
El escritor, quien presentó en Chile el segundo tomo de sus “Obras Reunidas”, instó en la capitalina Biblioteca de Santiago a “crear y mantener” la raíces comunitarias que otorgan identidad.
“Los latinoamericanos debemos crear y mantener la jurisdicción soberana de comunidades creadas desde abajo, desde la familia, la escuela, el municipio, el trabajo y la salud”, indicó Fuentes.
“Desde el más grande capital que poseemos en América Latina, que es nuestro enorme capital humano y social. Más importante que cualquier suma de capital financiero, volátil y desdeñoso”, enfatizó.
“La literatura es parte de ese vasto capital humano de la América Latina. Es la maravillosa reserva de un metal que al usarse jamás se gasta. El oro de la inteligencia, de la palabra y de la cultura”, concluyó Fuentes.
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