CRÓNICA | POR HORACIO RODRIGO

Fue testigo de la aparición de una mujer con "patas de gallo"

La mujer con patas de gallo lo llevó a la tumba

Pobladores de Cuautepec aseguran que el espíritu de José, vaga por el antiguo edificio de la presidencia municipal.

Se creé que de tanto trabajo desarrolló esquizofrenia, la cual lo mató.
Se creé que de tanto trabajo desarrolló esquizofrenia, la cual lo mató. (Horacio Rodrigo)

Cuautepec

En las inmediaciones del edifico que apenas hace 2 años era la sede de la presidencia municipal de Cuautepec, cuentan que deambula el espíritu de un obrero que fue testigo de la aparición de una mujer con "patas de gallo".

En el predio donde se sitúa dicho inmueble, a principios del siglo se encontraba una fábrica textil, que para cubrir la demanda de sus productos obligaba a sus trabajadores a tener largas jornadas que se extendían mas allá de la media noche.

En una de esas noches, José que llevaba 10 años colaborando en este lugar, checó su salida a la 1:40 de la madrugada y debido a que no había transporte se tuvo que ir caminando a su casa.

El recorrido era largo, puesto que vivía en la colonia Paraíso del municipio de Cuautepec, para lo cual tardaba más de un hora, lo que lo hacía reflexionar sobre la probabilidad de buscar otro empleo.

Cuando cruzaba justo la frontera entre ambos ayuntamientos, una mujer atractiva se apareció en su camino.

Su curiosidad lo llevó a seguirla. La fémina con un vestido blanco en ningún momento desvió su mirada o camino, sin embargo inexplicablemente aceleró su paso tratando de evitar que su perseguidor la alcanzara.

José al ver esto empezó a correr tras ella, hasta que la rebasó y se detuvo en su trayectoria con la intención de preguntarle su nombre.

Su largo cabello impedía ver su rostro, en un movimiento, la mujer alzó su vestido y dejó al descubierto sus piernas, que simulaban las extremidades inferiores de un gallo.

Tal fue la impresión del hombre que corrió hasta perder el aliento, justo en una pequeña plaza, en donde al ver unas bancas creyó conveniente descansar.

Al ver lo alterado que estaba, un hombre de voz rasposa le preguntó acerca de su sobre salto. José, aún en shok, trató de explicárselo.

Aunque el misterioso hombre no entendió del todo su historia, subió su pantalón hasta las rodillas y le preguntó, ¿así como éstas?

José impresionado ante esas extremidades similares a las de la muchacha, se paró lentamente y caminó hacia su casa con la mirada fija y el rostro pálido. Al llegar se encerró en su habitación tras hablar con sus familiares.

Los días pasaron y sus compañeros se preguntaban sobre José, quien tenía dos semanas sin ir a trabajar, lo cual era extraño, ya que era un obrero cumplido.

Al enviar una comitiva de búsqueda a su casa. Lo encontraron sin habla, pálido y con la mirada fija. Días después falleció ante la desmejora de su salud que inició desde aquella noche.

Se creé que José al estar sometido a tanto trabajo y a traslados tan largos a pie, fue perdiendo la razón y comenzó a tener alucinaciones, lo que desencadenó a un tipo de esquizofrenia del cual fue su propia víctima.