CRÓNICA | POR HORACIO RODRIGO

"Los niños han cambiado, ya no sólo se divierten con un globo"

Payaso Tontolín, profesional de la carcajada

Con sus zapatos de payaso color naranja visiblemente desgastados y con mirada reflexiva, recuerda que en su niñez padeció frío y hambre en un pequeño circo local en el que empezó a desarrollarse en el campo del entretenimiento.

Desde que Tontolín dio inicio a su profesión, ha visto como en Tulancingo los niños han ido cambiando por la tecnología.
Desde que Tontolín dio inicio a su profesión, ha visto como en Tulancingo los niños han ido cambiando por la tecnología. (Arturo González)

Tulancingo

A pesar de los difícil y competido que se ha convertido la profesión de hacer reír, el payaso Tontolín ha logrado cumplir 25 años entreteniendo a grandes y pequeños convirtiéndose actualmente en una figura respetada en la región.

Con sus zapatos de payaso color naranja visiblemente desgastados y con mirada reflexiva, recuerda que en su niñez padeció frío y hambre en un pequeño circo local en el que empezó a desarrollarse en el campo del entretenimiento.

Aunque el payaso es normalmente relacionado con el público infantil, los tiempos actuales exigen el entretener también los adultos y es necesario hacer actos de comediante, músico, malabarismo, mago, domador de animales y hasta bailarín.

Desde que Tontolín dio inicio a su profesión, ha visto como en Tulancingo los niños han ido cambiando por la tecnología que actualmente tienen a su alcance, lo cual le ha exigido buscar nuevas alternativas para sorprenderlos.

"Los niños han cambiado mucho, sobre todo estos últimos 5 años, ya saben todo lo tecnológico, el iPhone, la redes sociales y los videojuegos, ya no solo se divierten con un globo, hemos tenido que incorporar nuevas cosas para continuar vigentes y los niños nos sigan considerando divertidos".

Aunque en Tulancingo existen muchos payasos, para Tontolín no existen malos ni buenos, más bien los divide en inexpertos y experimentados, ya que con el tiempo se van perfeccionando sus actos de acuerdo a como reaccione la gente.

"No somos comediantes, somos histriones, interpretamos un personaje diseñado para entretener, pero también necesitamos de la reacción del público para saber que es lo que les gusta".

Las apuraciones económicas es un tema que se encuentra presente en todos los sectores de la sociedad y el campo del entretenimiento no es la excepción, ya que en muchas ocasiones se ha visto comprometido con su familia por la falta de trabajo.

"Pues la situación es difícil en ocasiones se batalla para buscar trabajo y hay que salir a otros estados o municipios a conseguir eventos, aunque ya tengo mi trayectoria es suele pasar, pero mi amor por la profesión es lo que me ha sacado avance para continuar con él", comentó.
Hoy en día en Tulancingo existen muchos payasos que dan espectáculos sobre el transporte público, en los parques, en los cruceros, en eventos masivos, en fiestas infantiles y en muchas otras partes.

"Un payaso que realice su trabajo de forma profesional en Tulancingo siempre va a tener trabajo y público que goce de su arte, es una profesión muy noble y si nosotros también le somos fieles nos va dar con que sostenernos a nosotros y nuestra familia".

Desde hace casi 15 años ya no solo es payaso y se ha convertido en un empresario del entretenimiento, ofreciendo además de shows privados, el alquiler de juegos y promotor de otros artistas que se dedican al entretenimiento en Tulancingo.

"Aquí existen artistas reconocidos que no solo consiguen trabajo en Tulancingo o en el estado de Hidalgo, en muchas entidades e incluso países de centro América como Honduras, Gustemala y Costarica hemos viajado para dar espectáculos".

Refirió que aunque algunos sectores de la sociedad los ven solo como personajes, en cada payaso existe una persona con vida propia que tienen sentimientos, problemas y familia, sin embargo eso no los exenta de no dar en cada presentación lo mejor de su humor.

"Pase lo que nos pase tenemos que sacar lo mejor de nuestro buen humor, dejar atrás todos nuestros problemas y dar lo mejor de si, aunque también necesitamos de la retroalimentación de la gente para sentirnos divertidos y dar un trabajo sano y entretenido".