CRÓNICA | POR ALEJANDRO SUÁREZ

"La muestra dice más que el sermón de la iglesia"

Ritos y Tradiciones, muestra fotográfica

José Hernández-Claire capturó imágenes durante sus recorridos por Jalisco en busca de muestras de fe.

La exposición "Fe. ritos y tradiciones en Jalisco", en la Fototeca.
La exposición "Fe. ritos y tradiciones en Jalisco", en la Fototeca. (Héctor Mora)

Pachuca

Plasmadas en papel, con distintos tonos que van desde los negros profundos hasta el blanco luminoso están las imágenes que capturó José Hernández-Claire durante sus recorridos por los municipios de Jalisco en busca de la fe del México profundo.

Albergadas en los muros de la Fototeca, la exposición "Fe, ritos y tradiciones en Jalisco" dicen más que el mejor sermón de cualquier iglesia. Saliendo de lugares tan sacrosantos como una iglesia vemos escenas como la denominada "Jesucristo súper estrella".

En ella, una figura de Jesús de Nazareth transita por una multitud; está sobre las cabezas de las personas pero sin dejar ver a quienes la cargan el fotógrafo prefiere darle protagonismo a quienes están arriba del montón de cerámica esculpido como el llamado hijo de Dios.

En balcones se ve a decenas de personas asomándose para observar a Jesucristo; sacando algunos su Smartphone los mirones sacan fotos para inmortalizar el momento de lo que sin ser adivino muestra una de las procesiones en Jalisco.

Curiosa fotografía, impresa en digital según su ficha técnica. No es porque retrate algo distinto a la realidad, sino por el aspecto del museo de la Fototeca. El espacio no es muy grande, algo así como la extensión de una cancha de basquetbol, pero sin sus jugadores pues si no fuera por un par de personas bien parecería un lugar abandonado.

El policía del museo mira hacia fuera, en espera de algún visitante; no le queda de otra pues su religiosa labor consiste además de cuidar la sala en registrar quién entra en ella. El cuaderno, típica libreta de pasta dura y rayada, muestra una docena de nombres, pocos considerando lo interesante de la muestra.

Son diversas formas de fe. Una de ellas muestra el saludo de un obispo con uno de los feligreses de Jalisco, a simple vista nada fuera de lo normal, un sacerdote de edad avanzada, ataviado con su vestimenta de lujo, báculo incluido, mirada severa y postura de autoridad dándole la mano a un hombre que bien podría ser su vecino.

Pero hay algo detrás del hombre que le extiende la mano al sacerdote: vestido con pantalón que parece de mezclilla, chaleco que cubre parcialmente su torso, playera de manga corta y gorra, el jalisciense extiende su brazo delgado mientras fija su mirada en la de su interlocutor.

Sus facciones van un paso más allá de la delgadez, más bien parece que le falta un poco de nutrición; no está sucio, pero la barba de días le da un toque de "barrio" que endurece sus mirada que reta al obispo, más que un saludo cordial parece un pase de revista militar, como si el creyente fuera un soldado frente a su general al momento de jurarle lealtad: "estos aquí para defender mi fe" parece que le dice.

Mientras, de vuelta a la sala, el policía sigue en espera, la cual se recompensa con la llegada de una familia que de inmediato va y viene en la sala, viendo las distintas procesiones, llamándole la atención una donde en medio de una calle llevan la imagen de un santo, esto ante la mirada de un perro que se asoma por la azotea donde está recluido.

Cinco minutos tardan en recorrer la exposición para salir, junto al par de personas que estaban, y dejar solo al policía que de nuevo pierde la mirada en el sol de afuera.