CRÓNICA | POR ALEJANDRO SUÁREZ

“Me porte medio bien, pero tráiganme el Play”

Es la magia de la Cabalgata de Reyes, que como hace décadas invade las principales calles de la capital hidalguense, punto de reunión de seres fantásticos e infantes.

Sólo los Reyes Magos tienen el poder de reunir a Thor, Superman y los Minions en un solo lugar.
Sólo los Reyes Magos tienen el poder de reunir a Thor, Superman y los Minions en un solo lugar. (Héctor Mora)

Pachuca

Sólo los Reyes Magos tienen el poder de reunir a Thor, Superman y los Minions en un solo lugar, y todo para el deleite de los niños pachuqueños quienes con sonrisa picara les llevaron su carta en espera que la noche del 5 de enero les traigan sus juguetes preferiros.


Es la magia de la Cabalgata de Reyes, que como hace décadas invade las principales calles de la capital hidalguense, punto de reunión de héroes, seres fantásticos e infantes en un sueño que esta vez el frío no pudo romper.

El Río de las Avenidas hizo honor a su nombre, esta vez no con autos, sino con cientos de globos de los cuales colgaban cartas como la de Pepe quien sin tapujos admite: "Me porte medio bien, pero la verdad quiero que me traigan un Play Station y prometo que este año sí me porte re bien", lee uno de los organizadores, esto de una carta que se encontró en el camino.


Partiendo de la calle Belisario Domínguez, para de inmediato incorporarse de inmediato al Río, los personajes se forman para que al frente esté una camioneta de la Secretaría de Salud abriendo camino con recados de los Reyes para prevenir la influenza pues "La salud es el mejor regalo en estas fiestas".

Después del recado saludable, ahora sí, los niños observan como un pelotón de soldados tipo Lego hace escolta a los Reyes Magos, seres que sentados en sus carros alegóricos con figura de caballo, camello y elefante levantan el júbilo de los pequeños, pero la más eufórica es una chica que lleva un letrero con la leyenda "Tráiganme a Cristiano Ronaldo", tal vez el deseo más honesto de todos.


"Suelta el globo ya hijo" le ordena una mujer a l niño en sus brazos, quien sin titubear le contesta "Cuando pase el último, cuando pase el último". En efecto, una vez que pasó el último hombre de oriente deja que la carta salga volando al cielo iluminado por la pirotecnia.

En el recorrido es de ley buscar el mejor lugar; afortunados vecinos usan el balcón de su casa para ver el contingente donde van desde los súper héroes hasta Bob Esponja, los Padrinos Mágicos, los personajes de Toy Story o cualquiera que ya haya tenido su película o programa de televisión.

Los desafortunados tienen que luchar por un pedazo de calle, al grado de que ya no dejaron lugar para que pasara el desfile causándoles un dolor de cabeza a los organizadores a quienes nada más les faltó empujar a los necios que se negaban dejar su lugar en plena avenida.

Fuera de eso ningún problema, la luces que son esas sonrisas infantiles pudieron más que cualquier desorden, y más cuando uno que otro, apoyados por sus padres, pudieron saludar de mano a sus personajes favoritos.