La iglesia, objetivo de extorsiones en Hidalgo

Amenazan con hacer algo a la parroquia o a los sacerdotes; hasta el momento no han cedido ante las intimidaciones: Arzobispo.
Los sacerdotes amenazados no se han dejado intimidar.
Los sacerdotes amenazados no se han dejado intimidar. (Héctor Mora)

Tulancingo

Las iglesias que conforman la Arquidiócesis de Tulancingo reciben por lo menos una vez a la semana llamadas telefónicas en las que pretenden extorsionarles e incluso les amenazan con hacer algo a la parroquia o a los sacerdotes, que no han cedido ante las intimidaciones y hasta el momento no han sufrido atentados por parte de la delincuencia organizada, declaró el Arzobispo Domingo Díaz Martínez.

“Sí hemos recibido extorsiones, algunos sacerdotes y hasta yo mismo los he recibido, ahorita digamos es menos las extorsiones a hace unos meses que  eran muy seguido como todos, nosotros no nos escapamos de este delito”, dijo.

Señaló que desconocen el porqué la iglesia de la región católica ha sido blanco de este tipo de delitos.

Sin embargo, aseguró que no se prestarán a ello, toda vez que sería una forma de avalar estos actos.

“Muchos sacerdotes tuvimos que tomar nuestras precauciones, porque claro que hay extorsiones y de todo tipo, al principio si teníamos mucho temor no sabíamos manejarlo, pero después toda la iglesia católica nos pusimos de acuerdo para no ceder”, declaró.

El prelado refiere que debido a la incidencia, el personal que labora en la arquidiócesis o en otro recinto de la iglesia católica se les pide mantener la calma y manejar la llamada de forma evasiva.

Dijo que aunque la incidencia ha venido a la baja, el pasado viernes un párroco de la región reportó el haber recibido un llamado de este tipo, el cual no tuvo consecuencias ni económicas ni de otro tipo.

“Era tanta la incidencia que nos tuvimos que organizar para protegernos y no ceder al miedo, es algo que hemos vivido muchas veces y por eso ya sabemos como actuar para desalentar este tipo de acciones, actualmente hemos salidos adelante gracias a Dios”, agregó. El arzobispo reconoció que en esta parte del estado la situación con este delito se ha ido agudizando y solicitó a los fieles guardar la calma y de ninguna forma acceder a la intimidación de las personas que se dedican a realizar este tipo de delitos, ya que esto alentaría a que se presentaran cada vez más casos.

Refirió que una de las mayores preocupaciones en Tulancingo, Pachuca y en general en toda la entidad es la violencia, ya que provoca un retraso sustancial en la sociedad que actualmente se trata de constituir.

“Nosotros analizamos la realidad, después de verificar las regiones, problema que mas nos urge atender es la violencia en Tulancingo”.