En duda, continuidad de la Refinería Bicentenario

El secretario de Planeación, Desarrollo Regional y Metropolitano, Alberto Meléndez Apodaca, informó que no han recibido notificación por parte de la Federación del posible cese de la refinería.

Pachuca de Soto

Pese a que legisladores federales y gobernadores del centro del país advirtieron que podría detenerse la construcción de la refinería Bicentenario en Tula, por no contar con los recursos suficientes y ser más económico invertir en procesadoras de crudo en Estados Unidos; en Hidalgo, el poder Ejecutivo espera que el proyecto, que fue un compromiso de campaña del presidente Enrique Peña Nieto, reciba entre cinco y diez mil millones de pesos del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) de 2014, para agilizar las obras y continuar con la edificación de la planta de Petróleos Mexicanos (Pemex) que a cinco años de su anuncio sólo tiene avance en su barda perimetral.

El secretario de Planeación, Desarrollo Regional y Metropolitano, Alberto Meléndez Apodaca, informó que hasta el momento no han recibido notificación por parte de la Federación del posible cese del proyecto, o que su continuidad dependa de la aprobación de la reforma energética (por la inversión de capital privado), por lo que los trabajos en el polígono ubicado entre los límites de los municipios de Atitalaquia, Tlaxcoapan y Tula de Allende continúan.

“Las actividades que se tenían programados para este año, como los túneles de los canales de agua, se concluyeron a cien por ciento. También se realizaron todos los concursos para las ingenierías, los cuales ya fueron asignados. Incluso, en los próximos días se prevé que se inicie con la remoción de las torres de alta tensión”, indicó.

De acuerdo con el funcionario estatal, el plan original contempla para 2014 la habilitación del terreno para el proceso de urbanización, así como asentar el espacio del patio de tanques, entre otras obras de la infraestructura, por ello añadió que hasta no contar con un comunicado oficial, los trabajos en el terreno no se detendrán.

“No hay ninguna definición en contra, por ellos seguimos visualizando la base de refinación como uno de los proyectos anclas que tiene la región para el crecimiento industrial y económico”, aseveró.

Sin embargo, el ex edil capitalino señaló que la reforma energética, que se discute en el Congreso de la Unión y a la cual se han opuesto los partidos de izquierda y diversos sectores sociales, si influirá en el desenlace del proyecto, anunciado en el sexenio del presidente panista Felipe Calderón Hinojosa como el más ambicioso de Pemex en 30 años.

“Pero más que el condicionamiento a la reforma energética, también es importante el porqué de la refinería en Tula: es una necesidad de cubrir la demanda de hidrocarburos en la zona metropolitana del Valle de México, que presenta un déficit”, comentó.

Las 700 hectáreas de tierra donde se erige la planta petroquímica fueron adquiridas con una deuda para Hidalgo por mil 500 millones de pesos, por los cuales hasta agosto de 2011 ya había pagado más de 130 millones, sólo en intereses. Al cuestionar al secretario de Planeación si cuentan con un “plan B” para ocupar esa reserva en caso de que no continúen los trabajos de Pemex, respondió: “Si fuera el caso tendría que plantearse, pero la instrucción del gobernador es seguir trabajando. Mientras, estamos a la expectativa”.

PRI se resigna; PRD pelea el proyecto

Para los legisladores federales del Partido Revolucionario Institucional (PRI), la continuidad de la refinería Bicentenario está sujeta a la aprobación de la reforma energética que se discute en el Congreso de la Unión, ya que argumentan que el modelo económico actual del país no permite financiar un proyecto que asciende a los 11 mil 600 millones de dólares.

Contrario a ellos, el PRD asegura que la planta de Pemex que se erige en territorio hidalguense desde hace cuatro años es costeable sin la necesidad de capital privado, sólo con reestructurar el modelo fiscal de la paraestatal, al tiempo que critica que el propio PRI, que defendió el sexenio pasado la construcción de la planta, hoy señale que aceptarán no seguir con las obras si así lo determina la Federación.

“Por el ciclo económico que estamos viviendo creo que es categórico afirmar que si hay reforma energética habrá refinería. Si no hubiera reforma habría que reconsiderar el tamaño del proyecto”, dijo el senador David Penchyna Grub.

La coordinadora de los diputados federales del PRI por Hidalgo, Mirna Hernández Morales, coincidió en que no está asegurada la edificación de la base petroquímica, pese a que fue un compromiso de campaña del presidente.

“La ventaja –dijo– es que los terrenos son propiedad del estado, si no continúa (la obra) no se nos cerrarán las puertas, al contrario, nos da oportunidad de tener visión para otros proyectos que permitan el crecimiento integral de la entidad”.

Contrario a ellos, el legislador perredista Pedro Porras Pérez dijo que si se modifica el régimen hacendario de Pemex, ya que actualmente aporta 40 por ciento del recurso fiscal del Estado, la paraestatal tendrá liquidez y podrá invertir en refinerías y en innovación tecnológica que permita una mayor exploración y explotación de yacimientos de petróleos.

El ex líder del PRD en el estado consideró que la presión por parte de sectores empresariales es lo que llevó al PRI a tomar la determinación de no seguir con la refinería.

Una postura similar fue la de Marcelo Ebrard, quien afirmó que al gobierno federal no le interesa el proyecto en Tula y que no seguirá, ya que su negocio está en el Golfo de México, donde ya comprometió contratos de utilidad compartida con inversionistas extranjeros, los cuales, según el ex jefe de Gobierno del DF, estarán registrados en la bolsa de valores de Nueva York.

En su oportunidad, el gobernador Francisco Olvera comentó que la reforma “vendrá a detonar este y otros proyectos”, mientras que su homólogo de Morelos, Graco Ramírez, se pronunció por la inversión en el país vecino.

"Existe una sobreoferta de refinerías en Estados Unidos, en el mercado norteamericano es posible encontrar plantas entre 3 mil y 4 mil millones de dólares, contrario a ello se estima que la refinería de Tula puede costar de 12 a 15 mil millones de dólares”, comparó.

Un cable enviado el 18 de septiembre de 2012 por el entonces embajador de EU en México, Carlos Pascual, a Washington, afirmaba que la refinería Bicentenario era un proyecto polémico y que detrás de él, más que el deseo de incrementar la producción de petróleo y despuntar la economía nacional, había sólo intereses políticos.

“México no puede producir suficiente petróleo para sus refinerías. El financiamiento también es polémico. El impulso detrás de este proyecto es netamente político. El presidente Calderón estuvo bajo una presión enorme”, afirmó, según un cable difundido por Wikileaks.

Reviven conflicto de tierras

Aunque no es seguro que continúe la construcción de la refinería en la zona industrial Tula-Tepeji, el alcalde de Tlaxcoapan, Miguel Ángel López Hernández, informó que promoverán un juicio para que el conflicto territorial que mantiene con el ayuntamiento de Atitalaquia por la posesión del predio donde se erige la procesadora de crudo, se resuelva en el Tribunal Superior de Justicia del Estado e incluso en la Suprema Corte de la Nación, al no llegar a un acuerdo con la Comisión de Gobernación de la pasada legislatura local.

El edil de extracción petista dijo que pese a que su ayuntamiento fue señalado por los anteriores diputados locales de crear un conflicto innecesario por un interés económico, ya que Pemex aporta recursos a los municipios donde se encuentran bases de refinación, cuentan con elementos probatorios para que se les reconozca la propiedad de 90 por ciento del total del polígono de 700 hectáreas. Actualmente les confieren 30 por ciento; el resto se divide en posesión de Atitalaquia y Tula.

“Esas tierras eran ejidales. En los municipios se da respaldo al sector campesino, no se les exige tanto el pago del impuesto predial, por eso no había salido a la luz el problema de los límites, no así cuando cambió de régimen, de ejidal a propiedad privada. En este caso las tierras las compra gobierno y las dona a Pemex. Es lo que hace diferencia”, justificó.

“Espero que se haga una real revisión de la documentación y con base a ello se dé veredicto. Prevemos un juicio largo en su temporalidad”, dijo el alcalde, quien espera que la actuación de los diputados no se sesgue a favor del edil Paulino Reyes Galindo, emanado del PRI (si retoman el conflicto).

Claves

Disminución de la importación de gasolinas y garantía el abasto del mercado nacional, serían algunos de los beneficios de la refinería Bicentenario, según el gobierno de Calderón.

De las 700 hectáreas de la base de refinación, 50 quedaron bajo su resguardo del INAH para la conservación de vestigios arqueológicos, ya que la zona es un patrimonio donde se asentaron culturas prehispánicas.

En 2018, si no hay más retrasos en el proyecto, debe estar concluida. En un inicio se dijo que sería funcional en 2015.