Se violan los derechos humanos de internas en los Ceresos: CNDH

No existe una correcta separación de hombres y mujeres en penales. 
Las mujeres no cuentan con atención médica adecuada.
Las mujeres no cuentan con atención médica adecuada. (Héctor Mora)

Pachuca

Falta de asistencia médica, sin beneficios de libertad anticipada, denuncias de abusos, violencia y corrupción son algunas de las violaciones a los derechos humanos de las mujeres internas que detectó la CNDH en los Centros de Readaptación Social de Pachuca, Tula y Tulancingo.

La primera falla que señala es que no existe una adecuada o correcta separación de hombres y mujeres, particularmente en las áreas de ingreso, observación y clasificación, a esto se añade que los establecimientos carecen de personal médico suficiente para atender a la población en general, y no cuentan con especialistas para la atención específica de la población femenina.

Otra anomalía que destaca la Comisión Nacional de Derechos Humanos en los Ceresos de Hidalgo es que presentan deficiencias relacionadas con la falta o la insuficiencia de personal técnico necesario para la aplicación del tratamiento individualizado que requiere cada una de las internas para su reinserción.

Además de que no se realizan acciones tendientes a que las internas reciban alguno de los beneficios de libertad anticipada, "debido a que no cuentan con personal suficiente para llevar a cabo la elaboración de estudios de personalidad y en otros casos, los expedientes técnico – jurídicos se integran deficientemente".

Del penal de Tulancingo añade que no cuentan con un registro del número de internas que viven con sus hijos en el establecimiento penitenciario.

En un informe especial sobre el estado que guardan los derechos humanos de las mujeres internas en los Centros de Reinserción en el país, que incluye las tres cárceles de la entidad, la CNDH sostiene que la falta de espacios y la deficiencia en la distribución de la población femenil en los diversos establecimientos carcelarios donde se encuentran, generan una serie de carencias y limitaciones que afectan a las internas pues les impide satisfacer sus necesidades primarias y, por tanto, "vulneran su dignidad, toda vez que las deficiencias en las condiciones de las instalaciones, así como el hacinamiento al que muchas de ellas se encuentran sometidas, constituyen actos de molestia sin motivo legal, que contravienen lo previsto en el último párrafo del artículo 19 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y se traducen en la violación al derecho humano a recibir un trato digno".

El documento, que la Comisión entregó a las autoridades de los estados, añade que la mayoría de los centros penitenciarios visitados no cuentan con normatividad al interior de los establecimientos, relacionados con el traslado de reos. Aunado a ello, las internas que se encuentran a disposición de la autoridad federal, no son notificadas previamente de la ejecución de dichos traslados a otro establecimiento penitenciario.

"En los establecimientos mixtos (como es el caso de los de Pachuca, Tulancingo y Tula), por ser considerablemente más numerosa la población masculina, las internas procesadas y sentenciadas se encuentran incluso hacinadas o con una serie de restricciones o carencias materiales que no tienen justificación y les impide el efectivo ejercicio de sus derechos humanos", concluyó la CNDH en su informe.

Claves

Los Centros de Readaptación Social de Actopan, Apan, Jacala, Atotonilco, Metztitlán, Zacualtipán y Zimapán no cuentan con área femenil.

Los penales de Ixmiquilpan, Molango, Pachuca, Tenango de Doria, Tula y Tulancingo disponen de instalaciones especiales a fin de albergar mujeres. Los de Huichapan y Tizayuca también, pero improvisadas.

En Hidalgo, pese al incremento de reclusas, no existe una cárcel exclusiva para mujeres.