Los carnavales, entre la solemnidad y paganismo

Uno es religioso, los organizadores son mayordomos que parten de la iglesia en procesión con imágenes y oración; el otro, una fiesta en la que el pueblo celebra los placeres de la vida.
Se trata de festejos tradicionales que varían conforme ala región donde se llevan a cabo.
Se trata de festejos tradicionales que varían conforme ala región donde se llevan a cabo. (Arturo González)

Pachuca

En Hidalgo, dependiendo del pueblo y la tradición, hay dos formas de celebrar el carnaval: uno es muy solemne y religioso, donde los organizadores son los mayordomos que parten de la iglesia en una procesión con imágenes y oración; el otro es más una fiesta pagana donde el pueblo celebra los placeres de la vida por días, una manera en que la gente recuerda su efímero paso por el mundo.

En Calnali se lleva a cabo uno de los más antiguos en Hidalgo, una costumbre que inicia el sábado previo al Miércoles de ceniza con una fiesta infantil, donde participan todos los barrios del municipio serrano.

Predomina el tipo de carnaval pagano, en el que hay personajes clave para la fiesta como la muerte o el diablo, pero en particular el Cornudo, cuyo disfraz es característico de Calnali y no se repite en ningún otro sitio, compuesto de un traje de vaquero hecho con piel, un rostro cubierto con una máscara de trapo que muestra salvajes colmillos, y una cornamenta de venado que se coloca en la cabeza.

“A los niños ya desde brazos los disfrazan, es una tradición muy arraigada que tenemos y que nos motiva a hacer algo más”, dice un cornudo de nombre Miguel.

En Huehuetla también prefieren al carnaval pagano, la fiesta inicia el domingo y se caracteriza porque los participantes apagan fuego con sus pies descalzos, un rito en el que debe encomendarse la vida a un ser superior, y no precisamente a Dios.

La idea de su carnaval parte de la tradición oral que dice que Jesucristo tuvo que disfrazarse para huir de unos captores, y ellos adoptan esta tradición de manera devota, confeccionando trajes innovadores, hechos algunos con material de reúso.

“Al carnaval de nosotros, de los tepehuas, un ancestro que se llamó Francisco García Villeras ideó otro tipo de danza que es la de la Lumbre, y se tienen que encender más de treinta a cuarenta litros de gasolina para que tú lo apagues, y antes de entrar a la lumbre no debes rezar a Dios, sino encomendarse al mal, para que no te quemes”, explicó Martín Apolonio García, uno de los danzantes.

En Tenango de Doria se efectúan  los dos tipos de carnaval, el más tradicional el que organizan las mayordomías, una costumbre religiosa que consiste en manifestar su devoción con oraciones, y a la par confeccionar sus propios trajes para representar a un personaje distinto durante los días de fiesta.

“Quien visite Tenango se encontrará que en días de carnaval es una infinidad de disfraces, este año invitaremos a todas las comunidades del municipio, cada una hace un tipo de carnaval”, comenta Joel Almaraz.

Nuevos elementos se suman a la tradición, los disfraces se modifican al paso del tiempo, algunos ya no se confeccionan con los materiales de costumbre, y en otros los personajes que participan son adoptados del cine y otros elementos de la cultura global.