Urbe crece sin orden y causa desequilibrio ambiental: Ramírez

El investigador del ICSHu, de la UAEH, señala a los complejos habitacionales. 
Los bosque y árboles de las ciudades enfrentan presiones intensas.
Los bosque y árboles de las ciudades enfrentan presiones intensas. (Cuartoscuro)

Pachuca

Como consecuencia de los procesos de urbanización que se permiten en la entidad, se ve deforestada gran parte de la riqueza forestal y especies de la región, siendo los complejos habitacionales los que, además de hacer crecer desordenadamente la ciudad, generan desorden en el equilibrio ecológico, así lo refiere el investigador del área de Sociología y demografía del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades (ICSHu), de la UAEH, José Aurelio Ramírez Alcantar.

El crecimiento urbano deforesta las zonas donde se asienta la población, ya que al haber más personas, se requieren más servicios, casas habitacionales, centros comerciales, centros de salud, escuelas, todas necesarias para poder vivir en un entorno urbano.

Un factor común que tiene el desarrollo de la urbanización, es priorizar la infraestructura de la ciudad; lo que comprende todas las obras públicas, bulevares, carreteras y distribuidores viales. Si hay que tirar árboles, se tiran y el espacio sobrante es destinado a plantas de ornato y arboles cuya característica principal es el poco espacio hacia los lados y su lento crecimiento. No son árboles que tengan muchas ramas, sino árboles que ocupen el menor espacio posible.

La continua deforestación se traduce en emisiones de carbono, escasez de agua, del suministro de alimentos, y en una pérdida sin precedentes de la diversidad biológica, según información estadística del árbol difundida por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi).

La disponibilidad natural media de agua en el país ha disminuido, al pasar de 4 mil 685 metros cúbicos por habitante en el año 2001 a 4 mil 263 metros cúbicos en el año 2009. Lo anterior tiene que ver con la disminución forestal, porque los árboles captan y recargan las fuentes de agua, liberan el oxígeno, capturan el bióxido de carbono, protegen la integridad y fertilidad del suelo, son refugio de la flora y fauna silvestre y proporcionan una gran cantidad de materiales para el vivir diario de la humanidad.

De acuerdo con el Inegi, los bosques y árboles de las ciudades se enfrentan a presiones intensas y es ya una carrera contra el tiempo su conservación en beneficio de las generaciones presentes y futuras.

A nivel local, Pachuca ha incrementado sus niveles de deforestación a causa de las obras públicas. El plan regional de movilidad urbana de la Zona Metropolitana de Pachuca señala que en 50 años, la capital hidalguense ha multiplicado por ocho su población.

Sin embargo, dicho incremento no ha contemplado el aumento proporcional de zonas verdes, por el contrario, es causa de su reducción y tampoco ha hecho más eficiente el abastecimiento de agua; lo que refleja que el medio ambiente es la base de una pirámide sin sustento ambiental.

Ante este problema, el investigador afirmó que se requiere un estricto control por parte de los ayuntamientos municipales, para ubicar establecimientos, centros comerciales o nuevos fraccionamientos, y nuevas vialidades, anteponiendo la sustentabilidad, antes que el simple crecimiento urbano y económico, pues las ganancias inmediatas no son mayores a las que se obtienen respetando y cuidando el ambiente.

ORDENAMIENTIO

Durante el mes de febrero pasado, el gobierno del estado realizó la firma de convenio con la Secretaría de Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) en donde el gobernador Francisco Olvera Ruiz enfatizó que un recurso fundamental de desarrollo, es el uso de suelo, por ello se debe proteger, y un ejemplo de ello es que al sur del estado, el suelo es el que genera riqueza, ya que permite la posibilidad de crecimiento al mantener conectividad con la capital del país, lo que identifica a Hidalgo como el polo de desarrollo más grande de la zona centro de México.

El gobernador dejó en claro que el planear las zonas urbanas, no es acto de discrecionalidad para ningún orden de gobierno, ya que si algún Programa de Desarrollo requiere de modificaciones, se podrá realizar solo bajo los procesos del Consejo Estatal Metropolitano.

Explicó que en la entidad actualmente se impulsan nueve programas de desarrollo urbano, mientras que para el próximo año se aplicarán ocho más en las zonas de Pachuca, Tizayuca y la región del Altiplano.

De acuerdo con cifras oficiales del gobierno del estado, el área que comprende la Zona Metropolitana del Valle de México es el total de cinco municipios: Tizayuca, Tolcayuca, Villa de Tezontepec, Zapotlán de Juárez y Zempoala, con una superficie aproximada de 783.8 kilómetros cuadrados. En 2005 122 mil 868 habitantes y para 2010 se registraron 179 mil 514, lo que resulta en una tasa anual de 3.06 por ciento, bastante superior a la observada en el estado o en el país en el mismo periodo. La Zona Metropolitana de Tizayuca, aunque está al sureste del Estado de Hidalgo.

CLAVES

La Zona Metropolitana del Valle de México comprende un total de 49 unidades político-administrativas: las 16 delegaciones del Distrito Federal, 32 municipios del Estado de México y el municipio de Tizayuca en el estado de Hidalgo.

La ZMVM limita al norte con el estado de Hidalgo, al oriente con los estados de Tlaxcala y Puebla, al sur con el estado de Morelos, mientras que al poniente el límite coincide con el de la Cuenca de México, quedando definido por los municipios de Tepotzotlán, Nicolás Romero, Isidro Fabela, Jilotzingo, Naucalpan, Huixquilucan, Villa del Carbón y el propio Distrito Federal.

La ZMVM se integra por las 16 delegaciones del Distrito Federal, 58 municipios del Estado de México y un municipio del estado de Hidalgo. Sin embargo, en el presente Programa, sólo tedrían vigencia dentro del ámbito territorial correspondiente al Distrito Federal y los 58 municipios del Estado de México.