Transmiten versión radiofónica de la popular Familia Burrón

Cada noche de febrero, la Dirección de Cultura municipal, transmitirá en el Jardín del Arte la adaptación de las historietas.
El creador de la historia nació un 5 de febrero de 1915 en Tulancingo.
El creador de la historia nació un 5 de febrero de 1915 en Tulancingo. (Archivo)

Tulancingo

Febrero será el mes de homenaje que le rinda el ayuntamiento de Tulancingo al caricaturista Gabriel Vargas, a través de la divulgación de su obra más importante "La Familia Burrón".

Cada noche de febrero, la Dirección de Cultura municipal transmitirá en el Jardín del Arte la adaptación en radio de las historietas más representativas del originario de Tulancingo, un homenaje a quien nació un 5 de febrero de 1915, y cuyo legado aún es valorado por dibujantes, argumentistas y su público por años.

Alejandro Aldana, director de Cultura, comentó que en total son 28 los programas radiales que se escucharán en la céntrica plaza a partir de las siete de la noche de lunes a viernes, y a las cinco de la tarde los días sábados y domingos, con lo que buscan fomentar la visita al jardín, y vincular a un mayor número de personas en las actividades culturales organizadas por el ayuntamiento.

Agregó que para completar el homenaje, se colocarán figuras luminosas con los principales personajes de la historieta en la explanada de la Casa de Cultura, figuras que ya habían recibido aceptación anteriormente por los visitantes, que se formaban por familias para retratarse con la creación de Gabriel Vargas.

Gabriel Vargas Bernal fue uno de los principales historietistas mexicanos, creador de la serie de historietas La familia Burrón, que es una de las referencias más importantes de este arte dentro de la cultura popular de México.

Huérfano de padre a los 4 años, su madre se lo llevó a él y a sus once hermanos a la Ciudad de México, donde a temprana edad destacó como dibujante. En 1930 obtuvo el segundo premio en un concurso internacional de dibujo celebrado en Osaka, Japón.

El entonces director de Cultura del Instituto Nacional de Bellas Artes, Alfonso Pruneda, le ofreció también una beca para estudiar dibujo en París, pero la declinó para trabajar como ilustrador del periódico Excélsior, y a los 17 años ya era jefe del Departamento de Dibujo.

En 1980 sufrió una embolia por trabajar más de 20 horas al día, pero siguió dibujando. Finalmente murió en mayo de 2010 a causa de una complicación cardio-vascular.

Parte de su legado es exhibición permanente en el Museo del Estanquillo, en el Distrito Federal.