Tecnológico de Monterrey regala abrazos en Reloj Monumental

La primera respuesta que tuvieron los alumnos del Tecnológico, fue que poca gente se tomaba el tiempo para atender a sus peticiones.

Pachuca de Soto

Con el Reloj Monumental de Pachuca y el bullicio de la gente que recorre a diario la Plaza Independencia como marco, un grupo de 180 jóvenes estudiantes del Tecnológico de Monterrey Campus Hidalgo, dadas las 11:30 de la mañana por segundo año consecutivo emprendieron en el lugar el Rally Ciudadano el cual forma parte del Congreso de Ética y Ciudadanía promovido entre la comunidad tecnología a nivel nacional.

Según se les anunció a los participantes que se dividieron en 12 equipos de aproximadamente 15 personas cada uno el objetivo de la actividad era fomentar entre la gente valores cívicos y con ello enriquecer sus conocimientos; una vez hecho el anunció se comenzó con los ocho retos que conformaron la “competencia”.

Entre ellos destacó el de platicar con gente mayor para conocer sus intereses, conocer parte de los principales centros turísticos de la capital hidalguense y juntar el salario mínimo a través de la realización de actividades para con ello comprar víveres para los afectados por el huracán Ingrid.

La primera respuesta que tuvieron los alumnos, después de que presurosos en grupo salieron a cumplir con la encomienda fue que poca gente se tomaba el tiempo para atender a sus peticiones.

“Vinimos aquí a convivir con la gente, nos gustaría que nos vieran como jóvenes accesibles que estamos coadyuvando para generar una cultura de comunicación entre la población”, dijo uno de los participantes del rally antes de ir a recolectar fondos para comprar los víveres pactados a través de un baile singular de “macarena” que tuvo como escenario el paso peatonal del semáforo de la plaza.

Otros mientras tanto recogían basura, pedían hablar con la ciudadanía que pasaba por el sitio o bien preguntaban desconcertados la ubicación del monumento a los Niños Héroes o la Casa Rule para saber su historia.

Así pasó casi hora y media, y al sonar, literalmente la campanada del reloj anunciando las 13:00 horas el grupo de jóvenes que vagaba por todo el sitio se volvió a unir, esta vez para efectuar el último reto: ofrecer abrazos por medio de una cartulina, la cual a ser vista hizo correr a muchos, pues decían no entender lo que sucedía, mientras que a otros les saco una sonrisa que culminó en una foto grupal y saltos de emoción de los estudiantes.