Situación de aerolíneas es la justificación

Se requiere del desarrollo sustentable de la aviación, afirma estudio de la SCT.

Pachuca

El proyecto planteado por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes tiene como propósito establecer la industria de los biocombustibles de aviación en el Estado de Hidalgo, considerando el apoyo de las entidades de la región tal que en un futuro se produzca y suministre el bioqueroseno en los aeropuertos del Centro del país.

De acuerdo con la dependencia nacional, la necesidad de la inversión está justificada en “la delicada situación financiera de las aerolíneas mexicanas, el incremento general dentro del mercado de la aviación frente a un gran reto que exige pronta intervención que coadyuve a un óptimo desarrollo sustentable de la aviación, pieza fundamental y motor de crecimiento económico del país”.

Según el estudio “Evaluación y Definición Inicial del Proyecto” (Documento de Discusión) sobre la producción de bioqueroseno en el estado de Hidalgo, y en atención a la situación esperada, la industria de la aviación a nivel internacional está explorando alternativas confiables a los combustibles de la aviación que sean sustentables y tengan una menor emisión de gases de efecto invernadero. Los biocombustibles son una opción prometedora con metas de producción establecidas a nivel mundial.

Según la SCT hay cuestiones mundiales que ponen a México ante un serio planteamiento del tema: la Unión Europea, con el proyecto Biofuels Flightpath, ha fijado la meta para 2020, de tres a cuatro por ciento del consumo total de turbosina en Europa. En Alemania, AIREG ha establecido la meta de diez por ciento de combustible alterno de la aviación para 2025.

Air Transport Association (IATA) espera que del tres al seis por ciento de la cuota de combustible de la aviación pueda cubrirse con biocombustibles sustentable de segunda generación para 2020; en tanto, Boeing declara sobre la producción de biocombustible, la meta de 1 por ciento del combustible de la aviación para el año 2015.

Según la SCT el proyecto se compone de dos fases, la primera que consiste en estudios de ingenierías y la segunda en ejecución de desarrollo e infraestructura en donde se estaría edificando el Centro de Investigación y Producción de aceite a partir de microalgas con el que se iniciaría la producción de biocombustibles a partir de 2021.

El costo total estimado de inversión es de 46 mil millones de pesos distribuidos en las etapas de cultivo, extracción, refinación y suministro al ala del avión; con ello, afirman en el gobierno federal, se contribuiría con las metas nacionales de reducir las emisiones de bióxido de carbono en relación a la demanda de la región centro del país que para 2020 llegaría a una meta de del 15 por ciento en la cobertura de la demanda de turbosina con bioqueroseno y para 2050 contribuir hasta con más del 50 por ciento.

De llegar a estas proyecciones se reducirían las emisiones también de gases de efecto invernadero y se aseguraría el suministro de la aviación por medio de la puesta en marcha de la industria de los biocombustibles para la aviación en México.

Las fases son extensas y en todas se implica a Hidalgo. En Cultivo, los principales abastecedores de la biorefinería serían Veracruz y Michoacán con higuerilla y jatropha; el cultivo de algas se establecería en la PTAR de Atotonilco de Tula. La Extracción de las semillas se realizaría en la periferia de Hidalgo. En Refinación se contempla a zonas del Valle del Mezquital, Cuenca de México y Altiplanicie Pulquera para la instalación de dicha biorefinería.

El proyecto fue presentado a empresarios del estado e integrantes de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, en espera de ser apoyado en su totalidad para que sea aprobado.